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Afirma que si cae la criptografía asimétrica, bitcoin será el menor de los problemas mundiales.
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Pide no confundir avances matemáticos teóricos con vulnerabilidades reales en el sistema ECDSA.
El director de tecnología (CTO) del fabricante de hardware Ledger, Charles Guillemet, se pronunció este 9 de octubre de 2026 sobre las recientes especulaciones que sugieren que la inteligencia artificial (IA) podría vulnerar las firmas de curva elíptica (ECDSA) en los próximos meses.
A través de una publicación en la red social X, el ejecutivo instó a la calma frente a las advertencias de un ataque inminente y de bajo costo contra bitcoin, argumentando que no existe evidencia de un quiebre tecnológico en el corto plazo.
Guillemet estructuró su respuesta en torno a las consecuencias sistémicas que tendría un fallo en la criptografía asimétrica a nivel global.
Según el directivo, si este estándar de seguridad colapsa, la protección de bitcoin pasaría a un segundo plano, dado que protocolos de red fundamentales como TLS dejarían de funcionar.
Bajo este escenario, los sistemas bancarios tradicionales estarían comprometidos, la seguridad de las comunicaciones desaparecería y las infraestructuras críticas serían un blanco fácil para los ataques.
Para ilustrar su punto, comparó la preocupación por los activos digitales en ese contexto con la acción de intentar proteger la contraseña de una red wifi mientras la casa se incendia.
Vale aclarar que esta comparación puede ser válida, pero no necesariamente es un buen argumento para refutar que el riesgo exista. Y, para quienes tienen su economía bitcoinizada es precisamente la seguridad de Bitcoin lo que más les importa.
En segundo lugar, el CTO de Ledger sostuvo que no hay indicios que apunten a un avance tecnológico capaz de quebrar las firmas ECDSA en la actualidad.
Si bien reconoció como impresionantes los últimos resultados matemáticos sobre la multiplicación de enteros —los cuales superan la barrera de n.log n con una mejora de exponente de 2^-182—, aclaró que se trata de un progreso estrictamente teórico.
Desde su perspectiva, estos hallazgos representan un hito interesante en el campo de las matemáticas, pero no modifican la comprensión práctica sobre cómo quebrar el esquema de seguridad actual de la red.
Las declaraciones de Guillemet surgen en respuesta al estado de alerta generado en el ecosistema durante los últimos días por referentes de la red Ethereum.
El 7 de octubre, el investigador Justin Drake había recomendado entrar en un «modo búnker», estimando que una superinteligencia podría comprometer las firmas criptográficas en cuestión de meses basándose en los recientes desarrollos de OpenAI. Un día después, Vitalik Buterin respaldó parcialmente estas preocupaciones, señalando que la IA podría golpear la seguridad de los retículos matemáticos en los próximos dos años e instando a priorizar esquemas basados únicamente en hashes, aunque advirtió sobre el peligro de mover fondos apresuradamente.
Frente a la postura de exigir esquemas infalibles, Guillemet cuestionó la lógica de desconfiar de todos los sistemas hasta que se demuestre irrevocablemente que son inquebrantables.
El ejecutivo argumentó que, bajo ese estándar extremo de evaluación, absolutamente nada estaría a salvo en la industria informática, incluyendo los propios sistemas basados en hashes que actualmente se proponen como alternativa.
Como perspectiva a futuro, la recomendación de la directiva de Ledger para los participantes del mercado consiste en mantener un monitoreo constante sobre las investigaciones en curso y tomar los riesgos criptográficos con seriedad. La directriz central es no confundir el progreso matemático en etapas de laboratorio con un apocalipsis de seguridad inminente para los activos digitales.











