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Desde a16z crypto sostienen que la liquidación instantánea borra el riesgo de contraparte.
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Los bancos necesitan poder congelar fondos e identificar a sus contrapartes, según a16z crypto.
Según un análisis publicado el 14 de julio por a16z crypto —perteneciente al fondo de inversión Andreessen Horowitz—, las instituciones de finanzas tradicionales (TradFi), como bancos, gestoras de fondos y aseguradoras, no están adoptando las finanzas descentralizadas (DeFi) abiertas. En su lugar, estas entidades utilizan la tecnología de cadena de bloques (blockchain) únicamente para optimizar sus operaciones actuales, preservando intacto su modelo de negocio
El texto es una pieza de opinión escrita por Christian Crowley y Pyrs Carvolth, dos integrantes del equipo de a16z crypto. El argumento central distingue dos cosas que los autores advierten que suelen confundirse: adoptar la tecnología de cadena de bloques y adoptar la filosofía de las redes abiertas. Según a16z crypto, un banco puede usar una red de cadena de bloques para liquidar operaciones sin adherir a la descentralización, al acceso libre o al anonimato, que son los pilares originales de ese ecosistema.
Ese argumento se apoya en una lógica de costos. a16z crypto explica que las instituciones adoptan la tecnología porque reduce sus gastos operativos, no porque compartan una postura ideológica sobre la descentralización. “TradFi no está adoptando DeFi. Está adoptando selectivamente las partes que encajan con su modelo”, sostiene el informe.
En otras palabras, toman de las redes de criptomonedas las operaciones más rápidas, las comisiones más bajas y la posibilidad de funcionar las 24 horas, y prescinden de todo lo demás. Por eso mantienen la capacidad de congelar fondos, revertir transacciones e identificar a sus clientes cuando es necesario. Tal es el caso de empresas como Tether y Circle, emisoras de las stablecoins más operadas del mundo, USDT y USDC, respectivamente.
Como resultado, está surgiendo una nueva forma de trabajar: una infraestructura financiera que usa la cadena de bloques, pero está adaptada a las necesidades de las grandes instituciones. No se parece ni a las finanzas tradicionales de siempre ni a las redes abiertas de criptomonedas actuales.
Lo que sí están adoptando
El informe pone ejemplos concretos. Un mecanismo como la liquidación atómica permite completar ambas partes de una operación de forma simultánea e irreversible, lo que elimina el riesgo de contraparte y libera el colateral que las instituciones mantienen inmovilizado mientras esperan que una operación se termine de saldar. Otro ejemplo es el dinero programable, que ejecuta automáticamente reglas de pago, como el cobro de intereses o los avisos de margen, sin necesidad de intervención manual.
Casos reales incluyen los fondos de inversión tokenizados de BlackRock y de Franklin Templeton, o las redes con permiso que usa JPMorgan para depósitos institucionales. En todos estos casos, las instituciones usan la cadena de bloques para hacer mejor lo que ya hacían, pero con una tecnología más eficiente. Las stablecoins son, según el informe de a16z crypto, el ejemplo más claro. Los bancos y las empresas de pagos las usan porque permiten mover dinero más rápido entre países, no porque quieran unas finanzas sin intermediarios.
Dos caminos que se complementan
El análisis señala que hay dos oportunidades que pueden avanzar al mismo tiempo y reforzarse. El objetivo de ambas sería construir un ecosistema «blockchain» más fuerte:
- La primera es ayudar a las instituciones a usar hoy lo que ya necesitan. Cada herramienta que adoptan trae más volumen, más capital y valida la tecnología.
- La segunda es seguir construyendo redes abiertas donde surgen nuevas ideas e innovaciones. Estas dos vías no compiten. Las redes abiertas crean herramientas nuevas, y las instituciones las adaptan después a sus necesidades. Con el tiempo, ambas pueden apoyarse en las mismas bases, las cadenas de bloques públicas como capa de liquidación neutral.
El informe menciona también el caso de Morpho, un protocolo de préstamos en redes abiertas. Según a16z crypto, la gestora Apollo usa Morpho en su fondo ACRED, combinando una herramienta de criptomonedas con la estructura y el cumplimiento que necesita una gestora tradicional. Es un ejemplo de cómo las instituciones pueden usar infraestructura ya existente sin tener que construir todo desde cero. Cabe aclarar que a16z crypto invirtió en Morpho poco antes de publicar este análisis.
Finalmente, el informe menciona la ley Clarity (CLARITY Act), un proyecto de ley en Estados Unidos que podría facilitar que las instituciones usen redes más abiertas en el futuro. Sin embargo, esa ley continúa en discusión en el Senado y sin fecha clara de aprobación.
La convergencia entre la banca tradicional y las redes de criptomonedas avanza en el terreno técnico más rápido que la discusión de fondo sobre quién controla esa infraestructura y con qué reglas. Esa discusión sigue atada tanto a los intereses corporativos de firmas como a16z crypto, que invierte en las mismas empresas que presenta como modelo, como al desenlace de una ley que, por ahora, sigue sin cronograma definido en el Senado estadounidense.









