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Fondos iraníes fueron rastreados en redes de criptomonedas públicas.
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EE. UU. congeló USD 344M en USDT en red Tron en acción previa contra Irán.
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos, anunció el 19 de mayo de 2026, una nueva ronda de sanciones dentro de la denominada “Operación Furia Económica”, con la que congeló cerca de USD 500 millones en activos digitales vinculados a redes financieras iraníes.
La ofensiva fue presentada por el secretario del Tesoro, Scott Bessent, como parte de los esfuerzos para desarticular las estructuras que permiten a Irán mover capital fuera del sistema financiero internacional.
Según el anuncio, la medida incluye acciones previas como el bloqueo de USD 344 millones en USDT sobre la red Tron, además de sanciones contra una casa de cambio de divisas iraní y varias “empresas fachada” que operaban transacciones por valor de cientos de millones de dólares en nombre de bancos ya sancionados.
Bessent señaló que estas redes forman parte de un sistema paralelo que permite a Irán canalizar ingresos provenientes de la venta de petróleo y petroquímicos, además de facilitar transferencias financieras vinculadas a entidades sancionadas. Washington sostiene que estas estructuras no solo evaden restricciones económicas, sino que también pueden ser utilizadas para financiar actividades estatales sensibles y actores regionales alineados con Teherán, tal como reportó CriptoNoticias.
Las estimaciones sitúan a Irán con alrededor de USD 7.700 millones en activos digitales, lo que lo posiciona entre los mayores actores soberanos en el ecosistema de criptomonedas. Parte de esta infraestructura incluiría el uso creciente de bitcoin (BTC) y stablecoins como mecanismos para sortear restricciones bancarias internacionales.
Vale destacar que uno de los elementos centrales de la estrategia estadounidense es la colaboración con actores del sector privado. En acciones recientes, se ha reportado el congelamiento coordinado de fondos en redes de stablecoins, incluyendo operaciones que involucraron a emisores capaces de bloquear activos vinculados a direcciones identificadas como parte de esquemas iraníes.
La intensificación de las sanciones contra redes iraníes marca un punto de consolidación en el uso de activos digitales como herramienta tanto de evasión como de control geopolítico. Mientras países sancionados exploran su uso como infraestructura alternativa de pagos, Estados Unidos está reforzando su capacidad de rastreo, bloqueo y coordinación con el sector privado.
En este escenario, el futuro inmediato apunta a una mayor regulación sobre los puntos de entrada y salida del ecosistema de bitcoin y criptomonedas, especialmente en exchanges centralizados y emisores de stablecoins. La evolución de esta tensión definirá si los activos digitales se consolidan como un canal resistente a sanciones o como un sistema cada vez más integrado a los mecanismos de supervisión financiera global.








