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Se descarta la obligación de verificar identidades en transacciones con wallets de autocustodia.
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El organismo desiste de clasificar la mezcla de criptoactivos como amenaza de lavado de dinero.
La Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN), agencia del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, retiró este 5 de octubre de 2026 dos propuestas que habrían impuesto requisitos extra a bancos e instituciones financieras sobre criptomonedas. Una apuntaba a wallets de autocustodia y la otra, a la mezcla de esos activos.
FinCEN formalizó esta decisión tras evaluar comentarios del sector y en consonancia con «la agenda desregulatoria de la Administración Trump y de los esfuerzos en curso para asegurar que la regulación de activos digitales sea adecuada a su propósito».
En primer lugar, la entidad descartó la iniciativa planteada el 23 de diciembre de 2020, la cual obligaba a las instituciones bancarias a reportar operaciones y verificar clientes en depósitos o retiros que involucraran una wallet de autocustodia por montos superiores a 10.000 dólares.
Una wallet de autocustodia permite al usuario mantener el control directo de sus claves privadas sin intermediarios. La agencia la definía formalmente como aquella en la que «una institución financiera no está obligada a realizar transacciones».
Adicionalmente, esta norma exigía conservar registros detallados de las contrapartes en transferencias que superaran los 3.000 dólares. FinCEN fundamentó su decisión de dar marcha atrás en las recomendaciones del informe de julio de 2025 del grupo de trabajo derivado de la orden ejecutiva 14178.
Por otra parte, la segunda propuesta eliminada corresponde al proyecto presentado el 23 de octubre de 2023 bajo la Ley USA PATRIOT. Este texto pretendía catalogar a la mezcla internacional de criptomonedas convertible como una «preocupación primaria de lavado de dinero».
Un mezclador o mixer es un código o servicio que dificulta rastrear el origen, monto y destino de las transferencias en una red pública. Para este tipo de operaciones, la normativa pretendía exigir el envío de reportes narrativos, direcciones IP e identidades completas de los clientes.
Esta decisión del Tesoro sigue la línea de la evaluación técnica remitida al Congreso en marzo de 2026 bajo el mandato de la Ley GENIUS de 2025, reporte en el que la autoridad financiera ya había admitido que los usuarios en redes transparentes pueden requerir servicios de mezcla para evitar la exposición de su patrimonio o pagos corporativos, según informó CriptoNoticias en su momento.
Al retirar la propuesta, el organismo expuso que «si bien FinCEN sostiene que los actores ilícitos siguen usando mixers y otras herramientas y métodos para obstaculizar las investigaciones policiales, este retiro está informado por las preocupaciones de los comentaristas de que la definición expansiva de mezcla en la regla propuesta podría haber tenido un efecto disuasorio sobre la actividad legítima y haber impuesto una gran carga de reporte a las instituciones financieras cubiertas.»
Ese aviso cita el informe de 2025, que dice que «la Administración Trump apoya la capacidad de los usuarios lícitos de activos digitales de transaccionar de forma privada en una red pública» y que esos usuarios «pueden recurrir a mixers para habilitar privacidad financiera».
Frente a la decisión de la agencia, el centro de investigación y defensa regulatoria Coin Center afirmó que «ambas amenazaban con ampliar drásticamente la vigilancia financiera de los usuarios de criptomonedas, y Coin Center instó repetidamente al Tesoro a que las abandonara. Su retirada representa una importante victoria para la privacidad financiera y para el principio de que los estadounidenses deberían poder usar criptomonedas directamente sin una vigilancia gubernamental indebida».
A su vez, la organización agregó: «Nos complace ver que el Tesoro responda a las inquietudes planteadas por Coin Center y otros, y abandone estos intentos de someter a los usuarios de criptomonedas a una vigilancia financiera aún mayor. El sistema de vigilancia financiera actual ya invade profundamente la privacidad personal y crea cada vez más vastos repositorios de información personal sensible, vulnerables al abuso y la divulgación».
Pese al retiro de ambas iniciativas, la autoridad aclaró que no cerró el expediente. FinCEN advirtió que «continuará monitoreando la actividad que involucre mixers» para eventualmente «tomar medidas apropiadas en el futuro» ante posibles ilícitos.











