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“No se habla de muchas cosas que a mí me parece necesario tratar”, advirtió Sobral.
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Señala que esto es consecuencia de “no entender lo que están regulando”.
El proyecto de ley para regular el sector de las criptomonedas en Uruguay avanza de forma tardía, presenta vacíos estructurales profundos y establece barreras económicas prohibitivas que amenazan con expulsar a las empresas emergentes del ecosistema local.
Así lo argumentó Juan Manuel Sobral, presidente de la Cámara Blockchain del Uruguay y cofundador de SpaceDev, quien conversó con CriptoNoticias en el marco del evento Be Orange, celebrado en Montevideo el domingo pasado.
Sobral afirma que la propuesta oficial para regular al sector es incompleta y rígida debido a un enfoque tradicional que, a su juicio, no se adapta a la naturaleza de la tecnología disruptiva.
Según el especialista, el diseño del marco normativo, cuya actualización se publicó en marzo y está en proceso de consulta pública, evidencia una falta de comprensión técnica por parte de las autoridades locales, lo que genera condiciones que, en sus palabras, «matan a las startups» antes de que puedan consolidar sus modelos de negocio en el país.
Sobral cuestionó que actualmente las empresas del sector que quieran operar deben tener un depósito de garantía de unos 100.000 dólares. Un monto que, en su perspectiva, «sigue siendo un capital inmovilizado muy alto que frena la operatividad de los negocios de menor escala».
El presidente de la cámara gremial describió la situación económica como una «barrera de entrada» para las compañías del sector, lo que genera un entorno hostil para el ecosistema de desarrollo, destruyendo la posibilidad de incubar proyectos en etapas tempranas.
Sobral advirtió sobre el peligro de asfixiar la innovación local:
Lo que está pasando ahora es que matan a las startups. Que es lo que más me preocupa. Nadie va a querer hacer nada porque no es legal fundar una empresa acá. Nadie entiende nada, pero no se puede invertir en esas cosas. Pero tampoco estás dejando de que la gente pueda probar. Sí pienso que si vos le ponés unos requisitos muy altos que no pueden llegar a cumplirlos para quedar contemplados dentro del registro, esas empresas desaparecerán. Bueno, no creo que desaparezcan. Creo que van a abrir en otro lado.
Juan Manuel Sobral.
El proyecto «excluye» elementos clave de las criptomonedas
Uno de los puntos más críticos señalados por el especialista es la total ausencia de distinciones operativas básicas, tales como la diferenciación entre proveedores de servicios que custodian fondos y aquellos que operan de manera no custodial.
Para él, el proyecto lo que hace es que todas las empresas, sin distinción, obtengan la autorización frente al Banco Central de Uruguay (BCU), «pidiéndoles incluso garantías a plataformas non-custodial y poniéndoles responsabilidades frente a cualquier problema a empresas que operen de esta forma».
«Creo que la normativa actual está demasiado enfocada en replicar la regulación del mercado de cambios o de la bolsa de valores, dejando fuera un sinfín de aplicaciones de negocio que están ocurriendo en este momento y que no tiene sentido ignorar», dijo.
De acuerdo con Sobral, la propuesta del organismo regulador exige las mismas habilitaciones y garantías económicas para modelos de negocio que son completamente distintos en su ejecución y nivel de riesgo.
Para el entrevistado, esta rigidez impide el desarrollo de herramientas innovadoras que ya se utilizan en otras jurisdicciones cercanas, como Argentina, Bolivia y Perú.
El entusiasta también señaló que el marco normativo propuesto deja en el limbo jurídico el desarrollo de los tokens no fungibles (NFT) y la tokenización de activos del mundo real (RWA). Y enfatizó que, si el país va a implementar una ley que tomará años en modificarse, es indispensable contemplar estas herramientas desde el inicio.
«No se habla de tokenización, no se habla de NFT, no se habla de muchas cosas que a mí me parece que es necesaria tratar. Y creo que si vamos a regular algo que va a llevar a que en cuatro años deba modificar la regulación, se tiene que considerar», expresó.
Sobral fue directo al señalar que la «exclusión de elementos clave» del proyecto normativo, que se estima entre en vigencia a finales de este año, se debe a la ignorancia de las autoridades locales, pues «no entienden lo que están regulando».
Más allá, alertó acerca de la falta de diferenciación operativa básica y la réplica de modelos financieros analógicos sobre el mercado de criptoactivos. Para él, estos son los principales desencadenantes del malestar en la industria uruguaya.

Ante este escenario, la Cámara Blockchain del Uruguay se vio impulsada a presentar un reporte con comentarios críticos detallados sobre el proyecto regulatorio del Banco Central del Uruguay. En él también presentan una propuesta propia para darle una regulación al sector.
No obstante, la consecuencia directa de esta rigidez no es la erradicación de los proyectos, sino el arbitraje regulatorio internacional. Ante las trabas en Montevideo, los desarrolladores locales podrían optar por registrar sus firmas en jurisdicciones que ofrecen mayor flexibilidad y menores costos de apertura, operando de manera remota y privando al Estado uruguayo de la recaudación fiscal y la formalización del sector.
Sobral concluyó que «Uruguay no vende Uruguay. Uruguay vende al mundo. Tienes que pensar que, si no fundas una empresa acá, vas y fundas una empresa en alguna regulación que te permita hacerlo remotamente. Abro en Panamá una empresa que tengo que pagar 2.000 dólares por año, o abro en Estados Unidos una empresa y ya está. Y perdemos esa posibilidad de regular el mercado local».








