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Crean 5 categorías de activos y una vía exprés para lanzar tokens sin la burocracia de una OPI.
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Prometen agilidad operativa inmediata, pero la oposición advierte sobre su fragilidad jurídica.
En una capital semivacía por el receso legislativo, los debates del Senado estadounidense sobre bitcoin (BTC) y criptomonedas seguirán congelados este viernes 14 de agosto. Sin embargo, a pocas manzanas del Capitolio, la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) mantendrá su agenda intacta.
Los comisionados votarán si reescriben, sin esperar la aprobación del Congreso, las reglas de un mercado multimillonario. La medida, enmarcada en el «Proyecto Crypto», permitiría a las empresas emitir tokens sin la carga burocrática ni los costos de una oferta pública inicial (OPI) convencional.
Con esto, la señal que envía Washington ante la parálisis del Congreso es que las agencias reguladoras, incluida la Comisión de Comercio de Futuros de Materias Primas (CFTC), asumirán el control.
¿Por qué las agencias ya no esperan al Congreso?
La respuesta está en el Capitolio, donde la propuesta de Ley Clarity, diseñada para dar certeza jurídica a la industria, lleva meses estancada. Aprobada por la Cámara de Representantes en julio de 2025 (294-134) y respaldada por el Comité Bancario del Senado en mayo de 2026, la norma naufragó ante tres frentes:
Primero, por la falta de acuerdos sobre las estrictas exigencias éticas para funcionarios federales. Estas buscan prohibirles la tenencia personal de criptoactivos e imponerles un período de carencia antes de trabajar en la industria privada.
En segundo lugar, por la indefinición regulatoria sobre redes descentralizadas. Y tercero, por el silencio de la Casa Blanca ante la propuesta ética bipartidista de los senadores Thom Tillis (R) y Ruben Gallego (D).
«Si la Ley Clarity se estanca, la SEC y la CFTC ya están avanzando con el Proyecto Crypto», dice David Nage, inversor en activos digitales. «No sustituye a una ley, pero es un progreso operativo real».
El mensaje del presidente de la SEC, Paul Atkins, fue directo. «Hemos diseñado el Proyecto Crypto de tal manera que, cuando el Congreso actúe, nuestras agencias estén listas para implementar cualquier marco legal».

Proyecto Crypto: el mapa de los reguladores
Durante años, la industria de bitcoin y criptomonedas navegó en Estados Unidos sin un mapa regulatorio. Ante ello, cada token era considerado por las agencias como un territorio inexplorado, y donde cada regulador aplicaba su propio criterio de supervisión.
Ahora, el Proyecto Cripto cambia las reglas del juego. Derriba la presunción de que todo es un valor y traza un mapa con cinco categorías definidas:
- Valores. Activos que representan participaciones en empresas o derechos sobre beneficios futuros.
- Productos básicos o materias primas. Activos como bitcoin o ether (la criptomoneda de la red Ethereum), con valor intrínseco y utilidad como reserva de valor o medio de intercambio.
- Stablecoins. Monedas digitales ancladas a dinero fíat u otros activos considerados estables.
- Coleccionables. Activos digitales únicos, como tokens no fungibles (NFT), cuyo valor deriva de su escasez o significado cultural.
- Contratos de inversión. Acuerdos donde el comprador espera beneficios del esfuerzo de un tercero, una categoría flexible que puede aplicarse o retirarse según evolucione el proyecto.
Además, fija rutas de exención para que los proyectos jóvenes levanten capital sin naufragar en el papeleo. Como lo informó CriptoNoticias, en enero de 2026, la SEC y CFTC aclararon mediante un Memorando de Entendimiento que la condición de contrato de inversión sobre un token puede cambiar con el tiempo.
Atkins, ha mencionado en discursos anteriores la posibilidad de incorporar safe harbors o puertos seguros para proyectos en etapas tempranas y una “innovation exemption”. Los detalles exactos solo se conocerán si la Comisión aprueba someter la propuesta a consulta pública. Y están planteados de la siguiente forma:
- Un puerto seguro (sandbox): planteado con la idea de proteger a los proyectos de demandas inmediatas mientras desarrollan su producto, a cambio de transparencia y con miras a la autosuficiencia.
- Una exención por innovación: permite la tokenización de acciones, bonos y fondos tradicionales para negociarlos sin los requisitos burocráticos de una OPI.
«Un marco de oferta a medida podría hacer más clara la recaudación de fondos, manteniendo la protección de los inversores», sostiene Mark Chadwick, analista de políticas financieras.
Avanzar sin mapa legal tiene su precio
El avance del Proyecto Crypto reaviva el debate sobre los límites ejecutivos. Senadores demócratas advierten que crear regímenes sin una ley del Congreso genera un marco frágil, susceptible de ser revertido por futuras administraciones.
En una carta enviada en abril de 2026 a Paul Atkins, las senadoras Elizabeth Warren y Chris Van Hollen criticaron la clasificación de cinco categorías. Sostienen que esta exención elimina protecciones históricas, contradice el test de Howey y abre la puerta a lagunas legales que favorecen a la industria a expensas de los inversores.
Un análisis publicado en The American Prospect en julio de 2026 subraya el mismo punto. Dice que sin la aprobación de la Ley Clarity, gran parte del enfoque actual de las agencias podría ser modificado o anulado por una administración posterior.
En contraste, los líderes regulatorios defienden la urgencia de actuar. Atkins afirmó que “la regulación fragmentada no es una salvaguarda, sino una fuente de confusión”, mientras que el presidente de la CFTC, Michael Selig, sostuvo que la supervisión duplicada impone costos reales al mercado.
En la misma línea, un análisis del bufete Morrison & Foerster sobre la iniciativa conjunta SEC-CFTC describe el Proyecto Cripto precisamente como una respuesta a la persistente ambigüedad jurisdiccional y a la fragmentación regulatoria en los mercados de activos digitales.
Este viernes, el voto en la SEC decidirá si este nuevo marco entra en vigor o si la verdadera batalla política en Washington apenas comienza.









