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La reforma abriría una oportunidad para que mineros de Bitcoin se instalen en el país.
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Venezuela desperdicia hasta 7.500 MW al sur del estado Bolívar, según el Sultán Bitcoin.
La minería de Bitcoin en Venezuela podría recibir un fuerte impulso y escalar a nivel industrial dado que la Asamblea Nacional (el parlamento venezolano) aprobó este 2 de junio en primera discusión y por unanimidad una reforma parcial de la Ley Orgánica del Sistema y Servicio Eléctrico que habilita la participación de capital privado puro en generación, transmisión, distribución y comercialización de electricidad por primera vez desde 2007, según el comunicado oficial del cuerpo legislativo.
Para Alessandro Cecere, conocido en X como El Sultán Bitcoin, economista venezolano e integrante del equipo del pool de minería de Bitcoin Luxor, la reforma abre una oportunidad directa para la minería Bitcoin a escala industrial.
La ley que la reforma busca desmantelar, la LOSSE de 2010, reservaba al Estado de forma exclusiva toda la cadena eléctrica, limitaba la autogeneración privada a proyectos menores de 2 megavatios (MW) sin autorización ministerial y exigía que el Estado mantuviera no menos del 60% del capital en cualquier empresa mixta.
La reforma aprobada en primera discusión, explica Cecere, introduce cuatro modelos de participación: empresas del Estado, empresas mixtas con mayoría estatal, empresas con participación minoritaria del Estado y empresas privadas puras. Incorpora además concesiones de hasta 25 años extensibles por 15 más, y un principio tarifario que por primera vez reconoce que las tarifas deben cubrir costos reales y permitir rentabilidad razonable al inversor, de acuerdo con el Sultán Bitcoin.
Sin embargo, la reforma no está exenta de obstáculos. El ingeniero David Morán, cuyo análisis del texto cita Cecere como el más riguroso disponible, identificó barreras reales que deberían corregirse antes de la aprobación definitiva.
Entre ellas, los artículos 33 y 34 establecen la reversión de activos al Estado a costo cero al vencimiento de la concesión; el artículo 38 habilita la intervención preventiva discrecional del Estado sobre cualquier operador; y los artículos 103 a 107 establecen responsabilidad penal personalizada contra directivos de empresas concesionarias.
Cecere reconoce esas limitaciones ,pero las encuadra como punto de partida corregible: los borradores se corrigen antes de la segunda discusión, no después.
El Bajo Caroní y las posibilidades para los mineros de Bitcoin
Más allá de la reforma, Cecere señala que Venezuela tiene una oportunidad concreta en la energía que hoy desperdicia. El Bajo Caroní, la región del sur del estado Bolívar donde se concentra la infraestructura hidroeléctrica venezolana incluyendo la represa de Guri, tiene hasta 7.500 MW de capacidad que, de ser reactivada, no podría distribuirse al norte del país por las limitaciones de la línea de alta tensión de 765 kilovoltios. Esa energía no tiene comprador local viable.

En ese contexto, un operador de minería de Bitcoin que instale 100 MW junto a esa represa con un contrato BOT (Construye, Opera y Transmite, un esquema de concesión en el que un privado construye y opera infraestructura durante un período acordado y luego la transfiere al Estado) no competiría con ningún hogar venezolano por un vatio, según Cecere, y generaría dólares que podrían financiar estructuras locales.
Para dimensionar los potenciales beneficios que la minería de Bitcoin traería, el Sultán expuso como ejemplo lo que ocurre en Paraguay. Allí, explicó que visitó el complejo de minería de la empresa canadiense HIVE Digital Technologies (HIVE) que ostenta unos 400 MW alimentados por el excedente hidroeléctrico de la represa de Itaipú, sin consumir energía destinada a hogares ni a la industria local.
Para la ANDE, el operador del sistema eléctrico nacional de Paraguay, y que destina 1 GW a minería, el dinero que recibe de los mineros representa el 60% de sus ingresos totales.
Venezuela desperdicia energía con la que superaría todo el hashrate de Bolivia
Finalmente, y como lo reportó CriptoNoticias, Cecere ya había remarcado un problema que la reforma a la ley energética no resuelve por sí sola. Se trata de la energía que se desperdicia en la región de la Faja del Orinoco. Allí, se quema gas asociado a su producción petrolera equivalente a 344.000 barriles diarios, de acuerdo con el analista venezolano.
Esa energía que se disipa sin aprovechamiento, convertida en minería de Bitcoin, superaría todo el poder de cómputo que aportan los mineros de Bolivia a la red (2,5 exahashes por segundo), conforme al análisis del Sultán Bitcoin. Los mineros venezolanos suman actualmente 5 EH/s, el 0,469% del total global.
La reforma abre el marco legal, mientras que el recurso energético, según Cecere, ya existe y se está desperdiciando. Lo que persiste, por ahora, es la prohibición de minería vigente en todo el territorio venezolano, que el propio gobierno venezolano justifica en la sobrecarga de una red que opera con el 35% de los hogares sufriendo interrupciones diarias.








