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Batten identificó 21 factores ambientales positivos de Bitcoin frente a 5 negativos.
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Batten afirma que 24 papers académicos respaldan su análisis.
Daniel Batten, gestor de dos fondos de impacto ESG (criterios ambientales, sociales y de gobernanza) e investigador especializado en minería de Bitcoin y en energía, afirmó que, desde la perspectiva de los participantes de la industria, el impacto ambiental positivo de la minería supera al negativo en una proporción de 31 a 1.
El especialista, en su análisis compartido este 27 de abril en X, identificó 21 factores en los que la minería de Bitcoin genera impacto ambiental positivo y 5 en los que genera impacto negativo.
Para construir su reporte, Batten consultó operadores de redes eléctricas, científicos del clima, ingenieros de minería de Bitcoin, expertos en mitigación de metano e instaladores de energía solar y eólica. Aplicó una ponderación de impacto a cada factor antes de calcular la relación final, aunque no detalló esa metodología en su publicación.

Según Batten, tres mecanismos concentran el peso del impacto positivo:
- La minería de Bitcoin puede capturar y quemar metano (un gas de efecto invernadero más potente que el dióxido de carbono) en sitios donde ese gas se libera sin control, como vertederos o pozos petroleros abandonados.
- Batten señala que los mineros pueden actuar como consumidores flexibles de electricidad que se activan cuando hay excedente de energía renovable y se desconectan cuando la red lo necesita, estabilizando la oferta.
- Los mineros permiten monetizar energía renovable generada en zonas remotas donde no hay infraestructura para transportarla, explicó el especialista.
Batten también afirma que 24 papers revisados por pares publicados desde su análisis original de hace cuatro años respaldan sus hallazgos, aunque no los citó en su publicación.
Según señaló, las tres proyecciones centrales de su análisis original ya se están cumpliendo: participación de la minería en mitigación de metano, estabilización de redes eléctricas y monetización de energía renovable desperdiciada.

Batten y el futuro económico de la minería
Las conclusiones ambientales de Batten se conectan con otro análisis suyo publicado el 22 de abril, reportado por CriptoNoticias, en el que argumenta que la minería de Bitcoin tampoco colapsará económicamente, como sostienen quienes temen que los sucesivos halvings hagan inviable el negocio dado que en el futuro las recompensas por subsidio de bloque desaparecerán.
Según el especialista en energía, ese argumento ignora cambios estructurales que la industria ya ejecuta. Entre ellos, Batten destacó la diversificación de ingresos hacia venta de calor residual, servicios de estabilización de redes eléctricas y cómputo para inteligencia artificial; la compra de activos de generación de energía propia (como el parque eólico de 114 megavatios que MARA Holdings adquirió en Texas) que reduce el costo marginal de electricidad a cero; y la existencia de mineros motivados por convicción ideológica más que por rentabilidad, que sostienen la red independientemente del precio.
De esta forma, los dos análisis de Batten comparten una misma lógica: la narrativa dominante sobre Bitcoin y el medioambiente, como la narrativa sobre su viabilidad económica, se construyó antes de que la industria minera cambiara estructuralmente. Batten sostiene que los datos ya refutan esas perspectivas.








