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El modelo de Open USD pone bajo presión la principal fuente de ingresos de Circle.
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Visa, Mastercard, Google, Stripe y Coinbase respaldan el lanzamiento de Open USD.
La competencia en el mercado de las monedas estables dio un giro tras la presentación de Open USD (OUSD), un proyecto respaldado por un consorcio de más de 140 empresas de los sectores financiero, tecnológico y de criptomonedas. Aunque la stablecoin aún no ha sido lanzada, el anuncio provocó una fuerte reacción en Wall Street: las acciones de Circle (CRCL), emisora de USDC, registraron una de sus mayores caídas desde su salida a bolsa.
Los títulos de Circle cerraron con un descenso de aproximadamente 16,5%, tras tocar un mínimo intradía de 63,10 dólares desde una apertura cercana a los 72,46 dólares. Además, acumulan una pérdida superior al 40 % en los últimos 30 días, muy por debajo de los máximos de casi 129 dólares alcanzados a comienzos de 2026.

El detonante fue el anuncio de Open USD, una stablecoin desarrollada por Open Standard que plantea un modelo distinto al de Circle. El token no cobrará comisiones por emisión o canje, no impondrá límites de volumen y distribuirá entre sus socios los rendimientos generados por las reservas que respaldan la moneda. Su gobernanza recaerá en un consejo de miembros y no en un único emisor.
La iniciativa es liderada provisionalmente por Zach Abrams, cofundador de Bridge, y cuenta con el respaldo de empresas como Visa, Mastercard, American Express, BNY Mellon, U.S. Bank, Google, Shopify, Stripe, Coinbase, Ripple, Solana, Stellar, Polygon y Base. Su lanzamiento está previsto para finales de 2026, como explicó CriptoNoticias.
¿Por qué cayó Circle?
La caída de Circle no responde a un posible éxodo inmediato de usuarios de USDC, sino a la presión que Open USD podría ejercer sobre su modelo de negocio. Circle obtiene gran parte de sus ingresos invirtiendo las reservas de USDC —cuyo suministro ronda los 74.000 millones de dólares— en bonos del Tesoro estadounidense. En cambio, Open USD propone repartir esos rendimientos entre los integrantes del consorcio, lo que podría cambiar las expectativas del mercado sobre cómo deben operar las stablecoins.
Otro aspecto que llamó la atención fue la participación de Coinbase, socio estratégico de Circle. En 2024, la empresa recibió alrededor de 908 millones de dólares por la distribución de USDC y ese acuerdo deberá renegociarse en agosto. Su apoyo a un proyecto competidor añade incertidumbre sobre esa relación.
Un anuncio importante también provocó reacciones en la industria. El director ejecutivo de Tether, Paolo Ardoino, escribió en X: «Bienvenido OUSD. El jugador 2 ha entrado al juego», un mensaje interpretado como un reconocimiento al surgimiento de un nuevo competidor. Por otro lado, el mensaje supone un reflejo de la confianza de Tether en su posición dominante, dejando entrever una mayor presión inicial sobre Circle, cuyo modelo de negocio es el que más cuestiona la propuesta de Open USD.

Sin embargo, este nuevo proyecto también llama a la cautela, al recordar el caso de Libra, luego renombrada Diem, la stablecoin impulsada por Meta que también reunió a grandes empresas, pero terminó cancelada por obstáculos regulatorios y el retiro de sus socios.
El director de investigación de activos digitales de Ark Invest, Lorenzo Valente, consideró que los grandes consorcios suelen avanzar con lentitud y cuestiona la sostenibilidad financiera de Open USD. A su juicio, los ingresos que generaría el proyecto serían insuficientes para financiar infraestructura, incentivos y expansión.
Pese al golpe bursátil, Circle mantiene ventajas importantes: USDC continúa siendo una de las stablecoins más utilizadas, cuenta con una sólida posición regulatoria y una amplia integración en plataformas financieras y redes. Mientras tanto, Open USD aún no está operativo y deberá demostrar que puede atraer liquidez y usuarios. Los inversionistas seguirán de cerca la renovación del acuerdo entre Circle y Coinbase y los avances del nuevo proyecto, que ya logró poner bajo presión el modelo económico de uno de los principales emisores de stablecoins.








