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La financiación de la IA podría incluir IPO, ofertas secundarias y otras ventas de acciones.
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Es de esperar que los inversores se vean atraídos por esta incipiente industria.
Las emisiones netas de capital bursátil en Estados Unidos registrarán un incremento sin precedentes impulsadas por el auge de la inteligencia artificial (IA), de acuerdo a los analistas del boletín financiero The Kobeissi Letter.
Y esta masiva oferta de acciones ya amenaza con absorber la liquidez que, de otra forma, podría ir hacia bitcoin (BTC), luego de que los flujos globales de dinero institucional y minorista iniciaran una reasignación hacia Wall Street tras completarse la semana pasada la oferta pública inicial (IPO, por sus siglas en inglés) de la empresa aeroespacial SpaceX.
De acuerdo a lo publicado el 16 de junio de 2025 por los analistas de Kobeissi, las estimaciones calculadas anticipan que las emisiones netas de capital —es decir, la cantidad total de dinero nuevo que las empresas van a recaudar vendiendo sus acciones al público— aumentarán a 200.000 millones de dólares en lo que queda de 2026.
Las previsiones cuantitativas indican, además, que el volumen financiero captado se disparará un 500% interanual en 2027, alcanzando una cifra consolidada de 1,2 billones de dólares.
La firma detalla que la medición engloba la totalidad de los movimientos de financiamiento corporativo tradicional a gran escala. «Esto incluye IPO, ofertas secundarias y otras ventas de acciones después de contabilizar las recompras», asegura el boletín técnico.
Los analistas de la firma precisaron la magnitud histórica de las variables proyectadas en el mercado bursátil. «En conjunto, este sería el período de dos años de emisión neta de acciones más grande desde al menos finales de la década de 1990», dicen los analistas.
«Esto marca un giro drástico respecto a los 12 billones de dólares en acciones recompradas durante los 20 años anteriores, lo que redujo de forma constante la oferta disponible de acciones año tras año», expone Kobeissi.
El debut de SpaceX transforma Wall Street
El detonante de este fenómeno financiero ocurrió el pasado viernes 12 de junio de 2026 con la IPO de SpaceX. Esto consiste en el procedimiento regulado mediante el cual una compañía privada vende títulos de propiedad por primera vez al público general para comenzar a cotizar de forma abierta en una bolsa de valores.
La empresa de cohetes aeroespaciales, satélites e inteligencia artificial del empresario Elon Musk completó la semana pasada la mayor oferta pública inicial de la historia, registrando un alza del 19% en su debut operativo tras concretar la venta de acciones por 75.000 millones de dólares.
Los títulos de la compañía aeroespacial comenzaron a negociarse en 150 dólares el pasado viernes, alcanzando su punto máximo de 220 dólares ayer martes 16 de junio, y se estabilizaron en un precio actual de 201 dólares por acción, como se aprecia en el gráfico.

Esta revalorización alteró el orden de las mayores corporaciones públicas del planeta por capitalización. El valor de mercado de SpaceX alcanzó los 2.658 billones de dólares, una valoración consolidada que la llevó a situarse por delante de Amazon, que está valorada en 2,646 billones de dólares (vale aclarar que posteriormente SPCX corrigió y quedó por detrás de AMZN, como se ve en la imagen a continuación).

La dirección de la SpaceX comenzó a ejecutar su estrategia de expansión corporativa utilizando el capital social recién captado. El martes martes de esta semana anunció un acuerdo de 60.000 millones de dólares utilizando esencialmente sus acciones como moneda de cambio para comprar Cursor, un asistente de programación diseñado con inteligencia artificial.
Esta absorción de una herramienta de software busca consolidar la división de IA Grok para competir de forma directa con los modelos de procesamiento de lenguaje de las firmas Anthropic y OpenAI. Se espera que estas empresas de IA sean las próximas en debutar en la bolsa a finales de este año, firmas que podrían absorber en conjunto más de 200.000 millones de dólares del mercado global antes de que termine 2026.
Al mismo tiempo, los analistas de Kobeissi esperan que empresas como Alphabet, Meta y Oracle recauden cientos de miles de millones en ofertas secundarias de acciones para financiar sus planes de gasto en desarrollo de inteligencia artificial.
La succión de liquidez golpearía a bitcoin
Esta acumulación de ofertas en Wall Street ejercería una competencia directa sobre bitcoin, ya que la masiva canalización de recursos hacia empresas tecnológicas succionaría capital del ecosistema de la moneda digital.
Específicamente, parte de la liquidez institucional y minorista del mercado de BTC podría estar migrando hacia SpaceX y las próximas salidas a bolsa tradicionales. Este desplazamiento reduce el flujo dinero hacia BTC y mengua sus próximas subidas al dispersar los fondos en múltiples opciones atractivas, como reportó CriptoNoticias.
Frente a esta perspectiva contractiva, la firma de análisis BloFin sostiene que esto podría ser estrictamente transitorio. Si bien la primera etapa consiste en una absorción de liquidez hacia las grandes salidas a bolsa, la dinámica regulatoria de los mercados podría revertir la tendencia a mediano plazo.
El cambio de rumbo ocurriría cuando expiren los períodos de bloqueo legales que impiden vender acciones a los empleados e inversionistas tempranos, una restricción técnica que dura generalmente unos 180 días después del debut bursátil. Llegado ese punto, parte de ese capital líquido acumulado podría regresar de forma directa hacia activos considerados «de riesgo«, como BTC y criptomonedas.
La tesis de esta perspectiva postula que, una vez que los primeros inversionistas y empleados comiencen a realizar ganancias en efectivo, parte de esos fondos volvería a buscar oportunidades de rendimiento en mercados tradicionales y digitales de mayor volatilidad.
A pesar de esta posible recuperación posterior, el principio macroeconómico inmediato se basa en la rotación de portafolios: cuando el mercado bursátil ofrece rendimientos atractivos ajustados al riesgo, la liquidez se reubica. Este drenaje de fondos presiona la cotización de bitcoin, que ya atraviesa un ciclo bajista tras caer un 50% desde su máximo histórico de 126.000 dólares el 5 de octubre de 2025 hasta los 62.000 dólares actuales, aproximadamente.
La menor disponibilidad de efectivo podría profundizar la corrección de la moneda digital. Algo que el trader y analista español Pablo Gil ve posible, ya que considera que bitcoin aún no toca suelo y advierte: «Teniendo en cuenta las pautas de corrección que ha tenido cada criptoinvierno después de los halvings a lo largo de la vida de bitcoin, podríamos ver precios de 38.000 o 40.000 por BTC». Si se repitieran los porcentajes de caídas observados en ciclos anteriores, el activo descendería hacia la zona señalada por Gil.
Este escenario obliga a reconfigurar las expectativas de ganancias a corto plazo. La aparición de megaofertas respaldadas por activos tangibles e ingresos reales por inteligencia artificial altera el costo de oportunidad de mantener capital en bitcoin, obligando a vigilar la velocidad con la que Wall Street absorbe el dinero en circulación.








