-
La autoridad financiera señala que el conflicto en Oriente Medio ha afectado a la economía.
-
El alza del yen encarece el financiamiento que históricamente ha impulsado a bitcoin.
El Banco de Japón elevó su tasa de interés de referencia a alrededor del 1,25%, alcanzando un máximo no visto en 31 años.
El Consejo de Política aprobó el ajuste por 7 votos contra 2 durante la reunión que concluyó este 18 de septiembre de 2026. La decisión busca que la tasa interbancaria a un día sin garantía se ubique en 1,25%, nivel en el que no cotizaba desde abril de 1995.
Como parte del ajuste, la institución fijó en 1,25% el interés de la facilidad de depósito complementaria y en 1,5% la tasa de préstamo complementaria, según informó la autoridad financiera.

El organismo describe que la economía del país «se ha recuperado de forma moderada». Asimismo, detalla que existen debilidades en ciertos sectores «en parte por el impacto de la situación en Oriente Medio».
La entidad monetaria anticipa un crecimiento moderado impulsado por la demanda mundial ligada a la inteligencia artificial y medidas gubernamentales. Sin embargo, advierte que el conflicto internacional y el encarecimiento del petróleo restarán actividad económica al país.
El índice de precios al consumidor, sin considerar alimentos frescos, aumentó de forma moderada hasta situarse entre 1,5% y 2,0%. La institución advierte sobre el riesgo de que la inflación «se desvíe por encima de la meta» si las empresas continúan subiendo precios y salarios.
Por este motivo, las autoridades consideraron «apropiado ajustar el grado de holgura monetaria». El banco prevé que el índice de precios acelere «claramente por encima del 2%» en la segunda mitad del año fiscal 2026 para ceder luego hacia esa meta.
Esta decisión representa el segundo incremento del tipo de interés dictado por la entidad en un lapso de tres meses. El pasado 16 de junio, la institución incrementó el indicador del 0,75% al 1%, en medio de tensiones energéticas, como reportó CriptoNoticias.
El ciclo de endurecimiento monetario iniciado tras abandonar las tasas negativas de –0,1% en 2024 altera las condiciones globales de crédito. El ajuste eleva el costo del endeudamiento en yenes e incide sobre las dinámicas de inversión internacional.
Durante años, las tasas bajas promovieron la estrategia conocida como carry trade. Esta operativa consiste en tomar préstamos baratos en yenes para convertirlos a otras divisas e invertirlos en activos de mayor rendimiento en otros mercados, entre ellos bitcoin (BTC).
La combinación de tasas más altas y un yen apreciado encarece el pago de los créditos tomados en la divisa japonesa. Al perder atractivo la estrategia, los inversionistas pueden verse obligados a vender activos comunmente considerados «de riesgo» como bitcoin para saldar sus deudas en yenes, reduciendo la liquidez disponible en el mercado.








