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El vehículo financiero mantiene en custodia un total de 10.519 BTC en sus direcciones.
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La entidad aplica una tarifa del 0,14%, por debajo del 0,25% de competidores como BlackRock.
El fondo cotizado en bolsa (ETF, por sus siglas en inglés) de bitcoin (BTC) al contado de Morgan Stanley alcanza los 903 millones de dólares bajo gestión este 5 de octubre de 2026.
Esa masa de capital equivale a 10.519 BTC custodiados en las direcciones de la entidad bancaria. El vehículo opera en la bolsa NYSE Arca bajo el símbolo de cotización MSBT.
Su debut ocurrió el pasado 8 de abril. Con este paso, la firma estadounidense ingresó a un segmento de productos al contado integrado por 12 ETF y disputado por gestoras consolidadas como BlackRock y Fidelity.
El ETF de Morgan Stanley ocupa el octavo puesto por activos bajo gestión. El ranking está liderado por BlackRock, Fidelity, Grasycale (con 2 ETF de bitcoin), Bitwise, Ark & 21Shares y VanEck, en orden descendente.
Desde su salida al mercado, el vehículo ha mostrado una constante captación de fondos. De hecho, la masa administrada creció con casi total estabilidad y solo registró una jornada de salidas el 28 de mayo de 2026, cuando restó 5 millones de dólares. según datos de SosoValue.
A la par de esta tracción operativa, la entidad impulsa su competitividad mediante costos reducidos. El MSBT aplica una comisión de gestión del 0,14 %, porcentaje menor al 0,25 % que cobra el iShares Bitcoin Trust (IBIT) de BlackRock, líder del mercado que acumula 67.750 millones de dólares en activos netos y concentra el 3,99 % de la oferta circulante del activo.
Esta incursión bursátil se integra en una estrategia corporativa más amplia hacia las criptomonedas. Paralelamente al fondo, el banco opera un «laboratorio de criptomonedas» para ensayar con stablecoins, tokenización de activos y finanzas descentralizadas, como reportó CriptoNoticias.
Los ensayos técnicos se desarrollan en instalaciones segregadas en Nueva York, Glasgow y Bangalore. Megan Brewer, responsable de innovación de la entidad, detalló que estos centros permiten evaluar tecnologías emergentes sin exponer los sistemas operativos centrales del banco.












