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El indicador clave de coincidencia de precios a 90 días alcanzó una cifra de +0,56.
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El comportamiento actual réplica patrones observados durante los estímulos económicos de 2020.
La correlación de precios a 90 días entre bitcoin (BTC) y el oro ascendió a +0,56. Este indicador clave de coincidencia alcanza su valor más elevado desde finales de 2020.
El coeficiente de Pearson mide la vinculación estadística entre dos activos en una escala de -1 a +1. Un valor de +1 implica que ambos se desplazan de manera proporcional, mientras que 0 señala una ausencia total de relación.

Este cambio de tendencia cobró velocidad en agosto debido a factores macroeconómicos recientes.. La aceleración coincidió con el anuncio del Departamento del Tesoro de Estados Unidos de duplicar sus recompras de bonos con vencimiento de 10 a 30 años. La medida eleva el monto de 2.000 a al menos 4.000 millones de dólares por operación, como lo reportó CriptoNoticias.
El mercado financiero interpretó la acción como un intento de contener el rendimiento de la deuda a largo plazo sin corregir el déficit fiscal vigente.
La estrategia reactivó el denominado comercio de protección contra la devaluación monetaria. La deuda federal bruta estadounidense rebasó los 40 billones de dólares el 18 de agosto. Esta situación económica reorientó la atención de los inversores hacia ambos activos.
En las 24 horas posteriores al anuncio del Tesoro, el oro subió un 4,6% y bitcoin avanzó un 9,2%. Asimismo, entre el 19 y el 21 de agosto, el valor de bitcoin registró un incremento del 22,8%, mientras que el metal precioso anotó una alza del 6%.
André Dragosch, director de investigación de Bitwise en Europa, analizó el comportamiento del mercado. «La última vez que la correlación entre bitcoin y oro fue tan alta fue en 2020, tras las rondas de estímulos fiscales y monetarios durante la crisis de la COVID-19», sostuvo.
El analista destacó la coincidencia temporal de estos acontecimientos. «En otras palabras, ¡las dos últimas veces que el gobierno intervino de forma significativa en el panorama macroeconómico coincidieron exactamente con los dos momentos en que la correlación entre oro y bitcoin fue máxima!», añadió Dragosch.
El especialista cuestionó las percepciones previas del mercado. “El argumento de que BTC es ‘solo una inversión tecnológica apalancada’ puede que no sea cierto después de todo”, afirmó. Esta lectura contrapone la idea de activo de riesgo con la de reserva de valor.
«Cuando la situación se complica y las fuerzas macroeconómicas se fortalecen, los inversores distinguen cada vez menos entre bitcoin y oro, a medida que afrontan los crecientes riesgos de devaluación monetaria», explicó Dragosch. «En esos escenarios, bitcoin ha comenzado a parecerse a una versión amplificada del oro», concluyó.
Esta dinámica replica patrones observados durante los estímulos de 2020. En el cuarto trimestre de ese año, el indicador tocó 0,6 y, tras relajarse la correlación, bitcoin subió un 172%. A finales de 2022, la cifra pasó de 0 a 0,5, antes de un alza del 350% en 14 meses.








