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Datos on-chain dan indicios de un patrón de acumulación de BTC por parte de grandes inversores.
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El analista técnico Nicholas Kitonyi sostiene que bitcoin ha formado un patrón de doble suelo.
Bitcoin (BTC) perdió el nivel de los USD 64.000. Al momento de esta publicación, en la mañana del martes 28 de julio de 2026, la moneda digital cotiza a USD 63.460 aproximadamente, lo que es casi 50% de su máximo histórico alcanzado en octubre del año pasado.
A simple vista, el gráfico muestra debilidad. Pero los datos on-chain cuentan una historia distinta a la que refleja el precio.
Las salidas de bitcoin de exchanges indican acumulación
El analista de CryptoQuant Woo Min Kyu detecta que las reservas de bitcoin en exchanges cayeron de 2.783.000 BTC a 2.705.000 BTC en los últimos seis meses, un retiro de 78.000 BTC que llevó el indicador a mínimos de ciclo.
Según explica, en una capitulación típica las monedas migran hacia los exchanges para ser vendidas; aquí ocurre lo contrario, con salidas sostenidas hacia wallets de autocustodia que delatan intención de mantenimiento a largo plazo antes que distribución.
El analista advierte que el nivel a vigilar es el promedio móvil de 7 días del flujo neto: si ese indicador gira de forma sostenida a terreno positivo, sería la primera señal de una nueva ola de ventas, con un posible retest de los USD 58.000.

Un patrón técnico que anticiparía subida de precio
Desde una lectura más optimista, el analista de Seeking Alpha Nicholas Kitonyi sostiene que bitcoin completó un patrón de reversión de doble suelo que pone fin a diez meses de mínimos decrecientes.
Bajo ese esquema, proyecta que el precio podría escalar hasta los USD 100.000 hacia fin de año, siempre que logre primero superar los USD 75.000 y, sobre todo, la resistencia clave de USD 82.791 marcada en mayo.
El rango de USD 57.000 a 60.000 actuaría como zona de compra relevante mientras se sostenga el mínimo de 52 semanas.
Kitonyi respalda su tesis con otros indicadores: los flujos hacia ETF spot de bitcoin, tras salidas netas entre mayo y junio, volvieron a terreno positivo; y la proporción de depósitos de stablecoins de ballenas (inversores con más de 1.000 BTC) en exchanges ronda el 60%, en tendencia alcista desde un piso del 10% a mediados de julio (lo cual es compatible con el dato anteriormente reportado de las salidas de bitcoin de exchanges).
A ese cuadro se suma un frente macroeconómico que él describe como más benigno: el desempleo en EE. UU. bajó a 4,2% en junio y la inflación cedió a 3,5%, cifras que podrían llevar a la Reserva Federal a postergar una eventual suba de tasas.
Vientos en contra: rendimientos de bonos y política
No todo favorece al repunte. El rendimiento real de los bonos del Tesoro a 3 años trepó a 4,4%, un dato que históricamente presiona a la baja a los activos considerados «de riesgo» como bitcoin.
En el plano geopolítico, Donald Trump afirmó que Washington y Teherán mantienen «buenas conversaciones», lo que llevó a una caída de entre 8% y 9% en el precio del petróleo tras la pausa en los bombardeos estadounidenses, tal como reportó ayer CriptoNoticias.

Sin embargo, Arabia Saudita reportó haber derribado drones lanzados por grupos vinculados a Irán, lo que confirma que la tregua es todavía frágil.
A esto se suma un freno regulatorio: el Senado de EE. UU. postergó el tratamiento de la CLARITY Act para priorizar un proyecto de sanciones a Rusia y el funeral del senador Lindsey Graham.
Kitonyi había señalado justamente el retraso de esa ley como uno de los principales riesgos para el ciclo alcista, junto con el alza de los rendimientos reales.
El telón de fondo de esta corrección también incluye una industria que se depura: más de 100 empresas y protocolos de criptomonedas cesaron operaciones en lo que va de 2026, con los exchanges y el trading de derivados como los sectores más golpeados.










