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Existe un 92,5% de probabilidad de que la Fed aplique un incremento de 25 puntos básicos.
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El presidente de la FED, Kevin Warsh, anunciará las proyecciones económicas.
El mercado de bitcoin (BTC) y las criptomonedas se encuentra a la expectativa de la decisión sobre las tasas de interés que anunciará la Reserva Federal de Estados Unidos (FED) este miércoles 16 de septiembre de 2026.
Según los datos provistos por la herramienta FedWatch de CME Group, existe una probabilidad del 92,5% de que el comité incremente la tasa de referencia en 25 puntos básicos, lo que la ubicaría en un rango del 3,75% al 4,00%.
La expectativa de un endurecimiento monetario se ha consolidado rápidamente en el sector financiero, tal como se observa en la imagen a continuación:

Una encuesta de la cadena CNBC refleja que la mayoría de los consultados ahora anticipa al menos dos aumentos durante los próximos 12 meses.
Este cambio de postura es atribuido al reciente discurso restrictivo del presidente de la FED, Kevin Warsh, en Jackson Hole, sumado a la escalada en los precios del petróleo por el cierre del Estrecho de Ormuz.
Los analistas encuestados pronostican que el Índice de Precios al Consumidor rondará el 3,5% para este año. Neil Dutta, de Renaissance Macro Research, indicó que los datos actuales no sugieren un retorno cercano a las metas de inflación del organismo, que son del 2% interanual.
Por su parte, Douglas Gordon, de Russell Investments, advierte sobre la capacidad limitada del banco central para contener una inflación impulsada principalmente por problemas de oferta.
En los mercados tradicionales, el índice bursátil S&P 500 viene de registrar una serie de jornadas con pérdidas, arrastrado por preocupaciones sobre la inteligencia artificial y el costo de la energía.
Bill Merz, ejecutivo de U.S. Bank Asset Management, considera que el impacto inicial de un primer aumento en las tasas podría estar ya descontado por los inversionistas, limitando un choque inmediato en las cotizaciones.
En contraste, Jan Groen, economista de Societe General, sostiene que el mercado no cree que la FED tenga la voluntad de llegar hasta el final, proyectando que la inflación sostenida obligará a ejecutar nuevos incrementos que golpearán los precios de las acciones hacia finales de año.
Para bitcoin, este contexto macroeconómico restrictivo se combina directamente con un escenario de parálisis regulatoria.
Tal como reportó ayer CriptoNoticias, el Senado de Estados Unidos no alcanzó los votos necesarios para iniciar el debate de la Ley Clarity, lo que provocó una reacción inicial a la baja en el precio de bitcoin.
La senadora Cynthia Lummis advirtió que la postergación de este marco normativo federal podría extenderse hasta el año 2030, a pesar de que el documento final sometido a votación incluía 126 concesiones a legisladores demócratas.
El texto enfrentó la resistencia combinada de asociaciones bancarias tradicionales, preocupadas por el riesgo de fuga de depósitos hacia las stablecoins, y de entidades como Coin Center, que alertaron sobre la falta de protección penal frente a los estatutos de transmisión de dinero sin licencia para los desarrolladores de software.
Tras el rechazo legislativo, diversos actores del sector enfatizaron las diferencias estructurales entre los distintos activos del ecosistema. La compañía MicroStrategy destacó que, a diferencia de muchas criptomonedas, bitcoin posee claridad legal en el país desde hace años al ser tratado como una materia prima.
Mientras la industria se prepara para continuar operando bajo el escrutinio de los lineamientos actuales de la SEC y la CFTC, la atención de los operadores retorna a la política monetaria.
El próximo movimiento de los mercados dependerá en gran medida de las respuestas que ofrezca Kevin Warsh en su conferencia de prensa. Debido a que el actual presidente de la FED ha evitado proporcionar orientaciones a futuro detalladas, el mercado examinará el resumen de proyecciones económicas y el mapa de puntos buscando indicios sobre la severidad del panorama.
La interpretación que realice el comité sobre si el impacto del petróleo en la inflación será transitorio o se extenderá hacia 2027 definirá si este aumento representa una medida aislada o el inicio de un ciclo de bajas condiciones de liquidez.








