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Warsh ve una economía fortalecida, con empleo estable y consumo saludable.
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El PCE se ubica en 3,7%, todavía por encima del objetivo de inflación del 2%.
La economía estadounidense llega a este momento con señales de fortaleza, según la evaluación de Kevin Warsh. El presidente de la Reserva Federal (FED) destacó durante su discurso en el simposio de Jackson Hole, este 28 de agosto de 2026, la estabilidad del mercado laboral, el consumo saludable y unas condiciones financieras que, a su juicio, dan señales de una gestión gubernamental exitosa.
Warsh señaló que el gasto de capital empresarial está creciendo rápidamente, con una variación interanual de cuatro trimestres cercana al 9%, su mayor ritmo desde 2021. Más de la mitad de ese crecimiento probablemente esté relacionado con el desarrollo de la inteligencia artificial, según su estimación.
El consumo también mantiene un ritmo sólido. El gasto real de los consumidores aumentó más de 2% durante los últimos cuatro trimestres, mientras que las compras financieras internas privadas crecieron cerca de 3% en lo que va del año.
Por su parte, el mercado laboral ofrece otro elemento favorable. La tasa de desempleo se ubica en 4,1% y, según Warsh, las solicitudes de desempleo en el promedio móvil de cuatro semanas están cerca de su nivel más bajo en décadas. En términos generales, considera que las condiciones laborales son compatibles con el pleno empleo.
El principal problema aparece en el otro componente del mandato de la FED: la estabilidad de precios. Warsh señaló que la variación interanual del índice de precios de gastos de consumo personal (PCE, por sus siglas en inglés), la medida de inflación preferida por el banco central, se sitúa en 3,7%. La variación a seis meses supera ligeramente el 4%, mientras que las medidas comparables del índice de precios al consumidor (CPI) también permanecen elevadas.
«La inflación está por encima de nuestro objetivo del 2%», afirmó Warsh, quien remarcó que proporcionar estabilidad de precios es responsabilidad de la Fed.
El funcionario también destacó la amplitud de las presiones inflacionarias. Durante los últimos 12 meses, el 54% de los bienes y servicios de la canasta PCE registraron aumentos de precios superiores al 3%. Aunque esta proporción está por debajo de los máximos posteriores a la pandemia, continúa por encima de los niveles previos a ese período.
Para Warsh, las lecturas de inflación de este verano boreal, aunque mejores de lo esperado, no muestran una mejora significativa de las tendencias subyacentes.
En este contexto, Warsh evitó comprometerse con una decisión concreta sobre las próximas tasas de interés. «Estoy aquí hoy comprometido con una disciplina, no con una decisión», afirmó.
Su evaluación deja a la inflación como el principal foco de la política monetaria, incluso mientras la economía estadounidense conserva señales de fortaleza.
Las expectativas de tasas de interés son relevantes para el precio bitcoin (BTC).
Un entorno de tasas bajas tiende a favorecer al activo porque facilita la circulación de capital mediante crédito más barato y, al mismo tiempo, reduce el atractivo relativo de los rendimientos ofrecidos por los bonos del Tesoro estadounidense. Por eso, un escenario de tasas elevadas durante más tiempo suele ser menos favorable para la cotización de la moneda digital.
Pese a este panorama, bitcoin se mantiene en la zona de los USD 80.000, tal como se observa en la imagen a continuación:
El discurso de Warsh no anticipó recortes de tasas de interés en el corto plazo, pero tampoco planteó subidas. Además, su evaluación general de la economía estadounidense fue positiva, lo que deja abierta la posibilidad de que el mercado siga interpretando el escenario monetario a partir de la evolución de los próximos datos de inflación y actividad.









