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Bancos públicos informaron a sus clientes que había un tope de compra de USD 1.000 mensuales.
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El economista Asdrúbal Oliveros dijo la semana pasada que se había ordenado la restricción.
La Asociación Bancaria de Venezuela (Asobanca) aclaró este martes 16 de junio que no existe ninguna disposición oficial ni directriz del Banco Central de Venezuela (BCV) que establezca límites o topes para la adquisición de monedas extranjeras en el sistema financiero nacional.
Pedro Pacheco Rodríguez, presidente ejecutivo de Asobanca, calificó las versiones sobre las limitaciones como extraoficiales y carentes de respaldo institucional.
El vocero enfatizó, en una entrevista radial, que el mercado cambiario venezolano sigue operando bajo las condiciones vigentes en las mesas de cambio de cada entidad. Asimismo, insistió en que el BCV, en su rol de ente emisor, no ha modificado la normativa regulatoria actual.
«No existe ningún pronunciamiento oficial que apunte a que haya límites para la compra de divisas en el sistema bancario venezolano. Esa información que también me ha llegado por las redes sociales es totalmente extraoficial. No existe ningún pronunciamiento oficial que apunte a esa dirección», dijo el ejecutivo.
Pacheco Rodríguez añadió que hay que estar atentos a las fuentes, «en este caso, la fuente es el Banco Central de Venezuela y no existe ningún pronunciamiento por parte de las autoridades indicando que tales límites van a existir».
Versiones contradictorias sobre la supuesta medida
El origen de la controversia se encuentra en la difusión acerca de la implementación de un tope de compra de hasta 1.000 dólares mensuales y 12.000 dólares anuales, tanto en la banca pública como en la privada para personas naturales.
Estas versiones ganaron terreno luego de que economistas y analistas del mercado financiero, como Asdrúbal Oliveros, advirtieran la semana pasada sobre la existencia de una orden para aplicar dicha restricción.
La preocupación de los agentes económicos radicaba en que una medida de este tipo reduciría la liquidez oficial y presionaría al alza la brecha con el mercado no oficial, que en Venezuela está expresado en la cotización de la stablecoin USDT en el mercado libre.
El contexto económico del país muestra una fuerte contradicción entre las declaraciones del gremio y las acciones internas del sector financiero. Mientras los analistas advertían sobre la llegada del control cambiario estricto, diversas entidades de la banca pública notificaron a sus clientes la aplicación del límite de 1.000 dólares mensuales, tal como informó CriptoNoticias.
Aun así, Pacheco Rodríguez explicó que el sistema bancario nacional se encuentra en un proceso de ajustes progresivos orientado a atender la demanda interna.
Un factor clave en este escenario es que un grupo de bancos nacionales mantiene operativas sus corresponsalías internacionales, un elemento fundamental para la conectividad de la economía local con el ámbito financiero global, consideró.
A pesar de las tensiones internas y los ajustes en el acceso a las divisas que empujan a algunos inversionistas a mirar hacia activos alternativos como USDT, Asobanca mantiene una perspectiva optimista para el segundo semestre de 2026, proyectando una reducción de la brecha cambiaria y un control más eficiente de la inflación.








