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Los movimientos se registraron entre el 2 y el 3 de junio.
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“La transferencia de riqueza de manos débiles a fuertes está completa”, dice Woo Minkyu.
La caída de bitcoin (BTC) hacia los 60.000 dólares no solo activó ventas por temor entre inversionistas minoristas sino que abrió una ventana de acumulación para las ballenas.
Esa es la conclusión de Woo Minkyu, analista verificado de CryptoQuant, quien observa que las ballenas (direcciones con más de 1.000 BTC) ejecutaron una agresiva estrategia de compra durante la corrección registrada entre el 2 y el 3 de junio de 2026.
Según el informe publicado este 10 de junio, la caída comenzó cuando antiguas wallets inactivas movieron grandes cantidades de BTC hacia los exchanges.
En ese marco, el indicador de monedas antiguas enviadas a los exchanges (CDD, por sus siglas en inglés), que mide la antigüedad y el volumen de las monedas que ingresan a esas plataformas, alcanzó 2,16 millones. Un repunte de esta métrica suele indicar que monedas mantenidas durante mucho tiempo vuelven a moverse, lo que puede anticipar presión vendedora. En ese contexto, el precio descendió desde los 71.000 dólares hasta la zona de los 60.000 dólares.
Sin embargo, en lugar de profundizar el retroceso, la presión vendedora encontró una fuerte demanda. “Mientras los minoristas entraban en pánico durante la caída a 60.000 dólares, los datos on-chain muestran que el dinero inteligente ejecutó una agresiva campaña de compra de la caída”, señaló Woo Minkyu.
El siguiente gráfico muestra precisamente ese cambio de manos.

En la parte superior aparece la evolución del precio de BTC junto al exchange whale ratio, una métrica que mide el peso relativo de las transacciones de grandes actores dentro de los flujos de los exchanges.
En la parte inferior se observa el netflow, indicador que refleja la diferencia entre los bitcoin que ingresan y salen de las plataformas de intercambio. Cuando este es negativo, significa que se están retirando más monedas de las que ingresan, generalmente hacia wallets de autocustodia.
Precisamente, uno de los datos más relevantes del informe es la magnitud de esos retiros. Durante los últimos cinco días analizados (del 5 hasta el 9 de junio), las ballenas retiraron 11.422 BTC de los exchanges, equivalentes a unos 700 millones de dólares al precio actual del mercado.
Al mismo tiempo, los grandes inversionistas retiraron 11.422 BTC de los exchanges hacia almacenamiento en frío durante los últimos cinco días analizados. Para Woo Minkyu, este comportamiento muestra que las ballenas no solo compraron durante la caída, sino que absorbieron la presión vendedora del mercado. “Las ballenas dominaron completamente la actividad del lado comprador y absorbieron el pánico”, afirmó.
En ese sentido, el analista concluyó que «la transferencia de riqueza de manos débiles a fuertes está completa».
A partir de estos datos, Woo Minkyu sostiene que la zona comprendida entre 60.000 y 61.000 dólares podría haberse consolidado como un importante nivel de soporte para bitcoin.
Sin embargo, otros analistas mantienen una postura más cautelosa. Willy Woo, trader y analista de mercado financieros, considera que BTC podría estar entrando en una fase de recuperación, aunque advierte que nuevos deterioros en los flujos de capital todavía podrían generar más presión bajista antes de formar un piso definitivo.
Por su parte, el trader español Pablo Gil cree que aún no puede descartarse una corrección más profunda, tal como lo informó CriptoNoticias.. “Teniendo en cuenta las pautas de corrección que ha tenido cada criptoinvierno después de los halvings a lo largo de la vida de BTC, podríamos ver precios de 38.000 o 40.000 por BTC”, afirmó.
La evolución del precio durante las próximas semanas permitirá medir si la acumulación de las ballenas fue suficiente para sostener la zona de los 60.000 dólares.
Lo cierto es que, por ahora, el contexto macroeconómico sigue jugando en contra de los activos considerados de riesgo, especialmente por la guerra en Medio Oriente. Una señal concreta de alto el fuego en ese frente podría aliviar la presión sobre el mercado y abrir espacio para que BTC deje atrás la actual tendencia bajista.








