Criptomonedas – Lo económico

Conceptos económicos básicos –inflación, valor, mercado, oferta, demanda…

No es que estos conceptos económicos básicos competan sólo a las criptomonedas, pero sí que son fundamentales para entender la idea de dinero, por qué este tiene valor, porqué su valor varía y así vamos. Recordemos que las criptomonedas son dinero, así que si quieres saber cómo es o cómo se mueve su economía, es mejor que ¿repasemos? (si alguna vez los viste en clase) estos conceptos. No te preocupes, lo haremos todo lo más ligero y corto posible.

Economía

Apuesto a que ni te has planteado definir esto, ¿eh? Parece obvio, pero igual lo ponemos por aquí. La economía se refiere a los procesos de producción, intercambio, distribución y consumo de bienes y servicios. Existe para poder distribuir entre todos los involucrados recursos que son finitos —que no son infinitos, vamos.

Valor

Nope, no es lo mismo que precio. Cuidado con confusiones. El valor se refiere a la magnitud que es utilizada para medir qué tan útil o deseable es un bien o servicio. Así, el concepto se subdivide en valor de uso —qué tanto permite ese bien o servicio extinguir cierta necesidad— y valor de cambio —qué tan intercambiable es con otras mercancías.

Precio

Es el pago o recompensa que se solicita a cambio de un bien o servicio. Suele medirse en unidades monetarias (o sea, dinero) y depende tanto del valor como de la oferta y la demanda, de las que ya vamos a hablar, espera.

Oferta

Es la cantidad existente de cierto producto o servicio disponible para la venta. Se supone que, a mayor existencia de ese producto o servicio, menor sería el precio. Porque les conviene a los proveedores.

Demanda

Es lo contrario a la oferta. O sea, la cantidad de un bien o servicio que la gente suele comprar/adquirir. Aquí, a mayor precio, menor demanda. Porque no todos tienen tanto dinero para comprar cosas caras.

Mercado

No hablamos del sitio físico o virtual donde vas a comprar cositas, precisamente. En economía, el mercado alude al conjunto total de transacciones o intercambios de determinado bien o servicio realizados entre individuos. Es decir, todas las compras, las ventas, los cambios realizados de X moneda, objeto, mercancía, etc.

Bolsa (de valores)

No el recipiente de plástico. Una Bolsa es un mercado —esta vez sí el lugar donde se compran cosas— donde se realiza la compra y la venta de activos financieros a un precio determinado. Ese precio se conoce como cotización o cambio.

Activo

Es un bien o recurso convertible a dinero que puede poseer un individuo o compañía. Pueden ser tangibles (como casas o automóviles) o intangibles (como acciones, bonos o derechos contractuales). Es decir, un activo es “saldo positivo”.

Pasivo

Es una obligación financiera, como los préstamos, impuestos, facturas, etc. Así que es “saldo negativo”.

Acciones

Se puede decir que son como pedacitos (fracciones) de una empresa, representados por un título. Su precio varía según las condiciones de esa empresa y del mercado.

Inflación

Un término popular, ¿verdad? Este es el aumento generalizado y sostenido (duradero) de los precios en cierta economía. Tiene varias causas: la demanda excede a la oferta, el coste de materias primas aumenta, los salarios aumentan y por tanto también los precios de todo, tu gobierno se dedica a imprimir dinero de la nada como si no hubiera mañana porque está endeudado hasta el cuello y ya metió bastante la pata… ese tipo de cosas.

Deflación

Contrario a la inflación, es una bajada de precios sostenida. Pero no es tan positiva como puedas creer, porque implica una reducción de la actividad económica. La cuestión es que no debe haber inflación ni deflación, sino equilibrio. Perfectamente equilibrado, como todo debe de ser.

Tasa de cambio

Es un indicador que establece una relación proporcional entre dos monedas distintas. O sea, cuánto de esta equivale de forma más o menos justa a cierta cantidad de la otra, y viceversa. Así, por ejemplo, si la tasa de cambio de bitcoin (BTC) a dólares (USD) es de 8.200, 1 BTC se venderá a ese precio. Al revés, para comprar 1 USD con BTC, deberías pagar 0,00012 BTC, más o menos.

Trading

Véase especulación.

Especulación

En economía, consiste en la compra o venta de activos con la intención de venderlos o comprarlos de nuevo después a un precio más favorable. Es decir, comprar barato y revender caro, o vender caro y recomprar barato. De esta forma, no se usa el producto para lo que está destinado en realidad, sino para intentar sacar ganancias de las fluctuaciones de precio.

Bueno, creemos que con eso nos bastará por ahora. Obviamente hay muchos más conceptos, pero quizás estos son los que más te encontrarás dentro del mundo de las criptomonedas. Claro que siempre puedes visitar nuestro Glosario.

¿Por qué las criptomonedas tienen valor?

Porque sí, porque son cool. Siguiente pregunta. Ok, no.

Recordemos que el valor se traduce a la utilidad (uso real) y/o “deseabilidad” del producto o servicio al que nos estemos refiriendo. A eso se añaden también otros factores, como los materiales utilizados para hacer ese producto o servicio, el tiempo que tomó fabricarlo, su complejidad, su tamaño o su escasez. Todo esto añade valor.

Por ejemplo, un auto tiene valor porque tiene un uso, el cual es transportarte de un lugar a otro a alta velocidad; y además también es grande y complicado de hacer, requiere de muchos materiales, mano de obra, tiempo, etc.

Por el contrario, ese póster de los Vengadores o Miley Cyrus que está en tu habitación no parece que tenga ninguna utilidad y tampoco es demasiado difícil de hacer; aun así, tiene su propio valor porque lo querías y te produce placer verlo y alguien tuvo que tomar capturas o dibujar y colorear, utilizar programas informáticos, papel, impresora, etc. En ambos casos, las existencias son limitadas. O sea que los autos y los pósters no llueven del cielo: por eso también tienen valor.

Vayamos con las criptomonedas entonces. ¿Tienen un uso real? ¿Alguien desea tenerlas sólo porque sí? La respuesta a la primera pregunta es sí —en la mayoría de los casos— y la respuesta a la segunda es también sí, porque hay muchísimas personas que desean tenerlas, tanto porque tienen cierta utilidad para ellos como porque les agradan o son ellas mismas cierto tipo de arte, pues existen las criptomonedas coleccionables. Una de ellas es la Forever Rose por aquí.

Forever-Rose-criptoarte-millón-dólares

Pero el punto es que las criptomonedas pueden tener un funcionamiento más rápido y eficiente que el dinero tradicional, y por eso tienen valor. Asimismo, son bienes digitales únicos que no se pueden duplicar gracias a la criptografía, y eso no es precisamente fácil de hallar en un mundo donde todo se puede copiar y pegar y/o reproducir. Por tanto, es algo de mucho valor.

Entre las funciones a las que podemos acceder utilizando criptomonedas, además, tenemos las transacciones internacionales instantáneas, sin documentos y baratas; la posibilidad de realizar micropagos, resistencia a la falsificación y a la censura y muchas otras más, dependiendo de qué criptomoneda estemos hablando (por ejemplo, Steemit ofrece una red social descentralizada y Monero ofrece privacidad).

Aparte de satisfacer esas necesidades, las criptomonedas, al igual que el dinero tradicional, tienen valor porque mucha gente ya confía en ellas y las utiliza. Asimismo, tampoco es que sean tan sencillas de producir como copiar y pegar cualquier archivo.

Su tecnología es bastante compleja de construir a nivel digital y se requiere de mano de obra —programadores— y equipo —desde computadores hasta máquinas especiales— para mantener esa tecnología que las sostiene en buen estado.  No porque sean un objeto digital significa que no tengan valor. A ver si le dices eso a Netflix o a Microsoft.

¿Por qué el precio de las criptomonedas sube y baja tanto?

Ok, ya establecimos que las criptomonedas tienen un valor, y a partir de ese valor se hace una aproximación de su precio… que nunca parece ser el mismo, la verdad. ¿Por qué sube y baja tanto, si se supone que las criptomonedas son útiles?

La razón para que el precio de las criptomonedas se comporte como una montaña rusa en muchos casos —no en todos— es que existen varios tipos de valor. ¿Recuerdas que ya hablamos sobre el valor en conceptos básicos? Pues bien, ese concepto engloba varios tipos. Al valor del que te hablamos en la pregunta anterior, lo podemos llamar ‘valor intrínseco’: se trata del valor de las criptomonedas por su naturaleza, lo que ellas mismas son (método de pago, sistema criptográfico no falsificable, pieza de tecnología, servicios, etc.), y no relacionado al entorno que las rodea.

Ahora, la verdad es que existe un valor mucho más volátil y dependiente del entorno y no tanto de la naturaleza del objeto: el ‘valor de mercado’ (OMV). Básicamente, este tipo de valor se trata de cuánto está dispuesta a pagar la gente por algo —lo que sea— en un momento determinado.

Pongámoslo en una naranja…

No, no leíste mal, sí estamos hablando de naranjas, naranjas las frutas cítricas. Bueno, ¿qué es una naranja…? Ya lo dijimos, es una fruta cítrica. Sabe bien. Es refrescante. Tiene valor porque sirve para quitarte la sed y/o porque la disfrutas. Digamos que ese valor en un día cotidiano se refleja en un precio de 1 dólar por naranja, porque la naranja es útil a su modo y alguien la cultivó y distribuyó para llevarla cerca de ti. Ok, entonces supongamos que el valor intrínseco de la naranja se mide en 1 dólar.

Imagen por siculodoc/stock.adobe.com

Pero ajá, digamos que un mal día una epidemia de hongos afecta la producción de naranjas y éstas comienzan a escasear.  La gente ya casi no ve naranjas en el mercadito y se dice que están próximas a desaparecer, como las bananas el siglo pasado (¿qué? ¿No lo sabías? Ahora tenemos una variedad china barata, por eso los dulces artificiales saben distintos a la fruta #DatoInútil). Mucha gente las desea demasiado porque se han vuelto mucho más escasas y quizás hasta desaparezcan. Hay que correr a comprarlas. Así que hay mucha demanda y muy poca oferta (ya hablamos de oferta y demanda, recuerda). 

Por tanto, varios vendedores listillos ponen la bandera en alto y comienzan a vender cada naranja que consiguen en 50 dólares. Ese no es el valor intrínseco de la naranja, pero es lo que la gente está pagando por cada una ahora, debido a las nuevas circunstancias. Es su valor de mercado.

¿Y eso qué tiene que ver con nada?

Pues las criptomonedas también tienen su valor intrínseco y además un valor de mercado que se ve afectado continuamente por varias circunstancias externas a su naturaleza. O sea, el dinero común también tiene estos dos valores, pero su precio varía menos —aunque sí que varía, échale un ojo al historial del dólar, por ejemplo—, y por varias razones.

  1. El mercado de las criptomonedas es pequeño —comparado con otros como el del oro y el dólar—. Esto causa que si alguien o muchos venden una cantidad muy grande (equivalente a cierto porcentaje del total-total de todas las existentes, como el 15%, más o menos), el precio de la criptomoneda vendida puede bajar. En cambio, si alguien compra esa misma cantidad o superior, el precio sube. Por ejemplo, para el 2019, en un mercado tradicional millones de dólares son sólo el pelo de un gato; pero en el mundo de las criptomonedas es mucho más que eso. El gato puede quedar medio calvo y verse feo.
  2. Hay muchos usuarios novatos que pueden no entender del todo el funcionamiento de un mercado ni en su forma tradicional, pero que aun así están más pendientes del cripto-mercado que los fans de Marvel de los spoilers. Así que cualquier cosa los puede asustar o entusiasmar, provocando ventas y compras en masa que hacen variar el precio. Por ejemplo, si hay un bonito avance tecnológico o de cualquier otro tipo en su criptomoneda, el precio puede subir porque más van a comprarla. En cambio, si hay un rumor de que se murió el creador de esa criptomoneda, el precio puede bajar porque aparentemente así es la gente.
  3. Especulación en ese mercado pequeño. Ya hablamos de eso en básicos, vamos. El mercado de las criptomonedas está más lleno de especulación de lo que quizás debería siendo tan pequeño y no regulado, así que hay mucha gente comprando en medio de una cuasi-anarquía con la única esperanza de que el precio suba y ellos puedan sacar ganancias. Si esto sucede, todos estos especuladores venden en masa y el precio vuelve a bajar como resultado. Entonces ellos vuelven a recomprar y se preparan para más subidas, en un círculo vicioso. Con las monedas tradicionales esto sucede también (en mercados como el de Wall Street), pero la cuestión es que sus mercados son muchísimo más grandes y están regulados. Aunque allí se pierde la descentralización (que busca incluir a todos y o excluirlos, como en los mercados tradicionales) y tienes que pedir permiso y rendir cuentas de todo.

¿Se estabilizará algún día el precio de las criptomonedas?

Yo no sé mañana, si estaremos juntos, si se acaba el mundo… sin embargo, es altamente probable. Para empezar, como antes apuntamos, no todas las criptomonedas tienen un precio inestable (ve a ver lo que son las stablecoins, hijo), y para acabar, las razones principales para su inestabilidad actual —mercado pequeño y usuarios novatos— pueden ser temporales.

Las criptomonedas son jóvenes, unas mucho más que otras. La más vieja es Bitcoin (BTC), y recién cumplió 10 años. El mundo aún está tratando de adaptar su valor intrínseco en un precio determinado, así que hay volatilidad. Pero mientras más crezca el mercado —mediante la adopción de muchas más personas, instituciones y empresas—, más aprendan sus usuarios y más se utilicen estas monedas en el mundo real, además de sólo especular con ellas; su precio debería estabilizarse. Variará, por supuesto, pero no tanto como ahora.

¿Se puede manipular a propósito el precio de las criptomonedas?

No, no, no… bueno sí. Pero no me mires así, también se puede manipular el precio de las acciones en una bolsa. ¿No viste El Lobo de Wall Street con Leo? Y sí, es ilegal. Difícil de controlar por las autoridades en ambos casos, pero no por eso menos ilegal. Ahora, que sea moral o no, queda a juicio de cada cual.

Como ya explicamos, el mercado de las criptomonedas es más bien pequeño y los usuarios de dinero pueden ser muy influenciables, así que, en teoría, cualquier gran noticia puede afectar el precio y si se esparce lo suficiente un rumor, este también puede afectar el precio. Pero la verdad es que los especuladores han existido desde muchísimo antes de las criptomonedas, así que a lo largo de muchos años han desarrollado ciertas técnicas para manipular precios, en especial dentro de la bolsa de valores —como en el Lobo de Wall Street. Esas técnicas las han aplicado al mundo de las criptomonedas y sólo hablando de todas ellas se nos iría el día, así que vamos a mencionar las más comunes.

Aunque antes tienes que saber que todos los manipuladores tienen sus recursos (mucho dinero con qué comprar e influencia dentro de ciertos círculos) para poder tener éxito. Y muchos de estos especuladores o traders son benevolentes: solo analizan los precios y aplican sus técnicas para ganar dinero. Otros, en cambio, pueden afectar a otras personas negativamente a propósito para su propio beneficio. Las herramientas están ahí y cada quién decide cómo usarlas…

Las técnicas

El pump-and-dump es lo más común, sobre todo en criptomonedas de bajo volumen, que son las más fáciles de manipular. Consiste en comprar una gran cantidad a bajo precio de esa criptomoneda, inflando así su valor de mercado e instando a otros a comprarla porque piensan que seguirá subiendo. Una vez el precio alcanza cierto tope, el comprador inicial —el manipulador, cof— vende todas sus tenencias para obtener ganancias, el precio vuelve a caer y los que compraron después del manipulador pierden su dinero. Triste.

Como antónimo del pump-and-dump, tenemos el poop-and-scoop. Para esta táctica hay que tener dinero para la compra pero sobre todo cierta influencia dentro de la criptomoneda en cuestión, pues se trata de difundir información dañina y falsa sobre esa red para lograr que los usuarios comiencen a vender en masa y el precio baje. De esa forma, el manipulador puede comprar a precio de descuento, esperar a que se descubra la verdad y conseguir ganancias cuando el valor de mercado se estabilice de nuevo.

Los sell walls (muros o paredes de venta) son otro truco para conseguir ganancias de la manipulación. Se supone que deberían usarse de forma legítima para vender tus tenencias cuando el precio de la criptomoneda alcance cierta meta que propones, pero puede usarse para el mal.

La cuestión es que alguien muy rico, con muchísimas criptomonedas en su haber, puede ordenar a futuro en cierta casa de bolsa de criptomonedas la venta de una gran cantidad a un precio específico, muy por debajo del precio actual. Por ejemplo, ordenar la venta de un millón a una tasa de 1.000, cuando el precio actual está en 5.000. Esto causa, en especial si el mercado de dicha criptomoneda es de bajo volumen, que el precio baje y que los demás no puedan vender sobre los 1.000 debido al sell wall. Entonces, una vez se quita la orden, el precio comienza a volver a su estado normal y el manipulador consigue ganancias.

Por supuesto, todo está en la intención detrás del acto. Los sell walls pueden ser fruto de una simple casualidad, de muchísima más gente vendiendo al mismo tiempo y al mismo precio o de alguien que quería vender sus activos de forma legítima para comprarse una casa, quizás. Herramienta y uso no son lo mismo.

¿Me puedo hacer rico usando criptomonedas?

La pregunta del millón. O de los millones. Respuesta inmediata: NOPE. No te puedes hacer rico sólo usando criptomonedas, no en teoría.

“¡Pero hay gente que se ha hecho rica con esto!”, debatirás. Hmm… sí, la hay, pero sus circunstancias han sido diferentes a las tuyas. Verás, al despertar de la cripto-era, entre 2009 y 2010, sólo existía Bitcoin (BTC) y cada unidad tenía un precio aproximado de 0,003 dólares; no como los afortunados 8.000 por unidad de octubre de 2019, por ejemplo. Los que se hicieron con suficientes BTC en esa época, por cualquier motivo, obviamente se volvieron millonarios después.

Esos motivos para comprar usualmente tenían que ver con puro amor al arte. Casi nadie usaba BTC y mucho menos sabían qué diablos era, pero varios usuarios fanáticos de la tecnología y la privacidad, y sobre todo programadores informáticos, notaron que esta nueva moneda podría tener un buen potencial para el futuro y decidieron formar parte de su desarrollo. Porque les gustaba el proyecto, no porque esperasen muchas ganancias. Nadie se lo esperaba, realmente, así que fue sólo cuestión de suerte para ellos. Nadie les dijo que compraran porque se iban a hacer ricos, ni siquiera porque iban a ganar algún dinero. Cuando alguien te diga esto, tienes que correr o bloquearlo lo más rápido que puedas.

¿Y la inversión en criptomonedas?

Ahora bien, seguro que has escuchado que hay mucha gente que “invierte” en criptomonedas, tanto como podrían invertir en la bolsa de valores. Pues no te lo vamos a negar, el trading (del que ya hablamos en básicos, más arriba) existe aquí porque el cripto-mercado es bastante similar a la bolsa, sólo que sin muchas autoridades regulatorias. Muchos usuarios empiezan a usar criptomonedas sólo para practicar el trading, pero eso no es tan fácil como parece.

Una cosa es hacer trading y otra muy distinta es sacar ganancias de ello, no digamos ya “hacerse millonario”. No suele pasar. Y quienes realmente sacan ganancias del trading es porque tienen al menos una cantidad decente de dinero para invertir y además son personas que conocen bastante de finanzas y saben analizar muy bien el comportamiento del mercado. 

Pero lo primero que tienes que saber si quieres hacer trading es que, aun educándose mucho y siendo muy listo, el proceso implica riesgos. Puedes ganar tanto como perder, y la posibilidad de volverte rico es más bien escasa.

¿Dónde puedo comprar y/o vender criptomonedas?

Bueno, hay varias opciones. Cuatro, principalmente: encontrar a alguien que te las compre o venda de forma directa (lo que se llama P2P), recurrir a una tienda o kiosko que negocie con ello (depende de la localidad si hay de esos o no), buscar un cajero automático de criptomonedas que esté cerca de ti (sí, existen) o escoger alguna de las infinitas casas de cambio/bolsa que trabajan con estas monedas.

Método P2P

No necesariamente tienes que conocer a la otra persona para cambiar tus criptomonedas, sino que puedes cambiárselas a alguien por Internet o acordar en línea una reunión física. Ni siquiera tienen que estar en el mismo país si es por Internet. Y antes de que digas que te pueden estafar muy fácilmente, tienes razón. Deberías recurrir a comerciantes de confianza —por ejemplo, hay páginas en Facebook que otorgan cierto grado de reputación a los usuarios por las compraventas realizadas— o a plataformas en línea que conectan a la gente y ofrecen una capa extra de seguridad, como LocalBitcoins.

Tiendas o kioskos

Reconocemos que no es muy usual, pero sí es posible. Todo depende de la región. Por ejemplo, en España existe un servicio llamado Tickebit, mediante el cual puedes comprar una especie de cupón válido por X cantidad de criptomonedas que luego puedes canjear en otros lugares.

Cajeros automáticos

Pueden o no ser similares a los cajeros tradicionales, pero el resultado es siempre el mismo. O sea, cambiar de cierta moneda fíat a criptomonedas y viceversa. Son fáciles de usar y están por todo el mundo. De hecho, puedes encontrar un mapa de ellos en el iconito del título.

Casas de cambio / bolsa

Son como el spam, nunca hay suficientes y siempre salen más. Son compañías que funcionan a través de su propia oficina, página web o app para comerciar y negociar con criptomonedas a diferentes precios. Para usarlas tendrás que abrirte una cuenta con ellos y cumplir con sus condiciones. Conoce todo sobre ellas en nuestro enlace del ícono.

¿Qué métodos de pago puedo usar para comprar criptomonedas?

Uy, casi todos. Hasta tu cuerpo. Bueno, vale, tampoco tienes que prostituirte. Hablando de los métodos de pago más tradicionales, puedes comprar criptomonedas con tarjetas de débito y crédito, transferencias bancarias nacionales e internacionales, tarjetas de regalo, Western Union, Skrill, Payoneer, PayPal, Neteller y casi cualquier servicio de pago en línea que se te ocurra. Aunque claro, aceptar o no estos métodos de pago depende del vendedor. Si es una casa de cambio, es muy probable que acepte todos o la mayoría de ellos.

Ah, y comprar criptomonedas usando dinero en efectivo también es posible. Pero la verdad es que casi ninguna casa de cambio lo acepta por medidas de seguridad, y bueno, reunirte tú mismo con un desconocido  teniendo la vaga esperanza de que te de las criptomonedas y no te robe, no es muy recomendable. Tienes que negociar siempre con alguien de confianza o recurrir a los cajeros automáticos, que, por supuesto, funcionan con efectivo.

Ahora, si lo que te preguntas es si puedes comprar criptomonedas utilizando tu moneda nacional y no sólo dólares, claro que es posible. Solo tienes que encontrar a alguien dispuesto a vendértelas, y para eso sirve el Internet.

De forma más regulada, además, Bitcoin está disponible para su compraventa en alrededor de 400 casas de cambio y bolsa alrededor de todo el globo, por ejemplo. De esas 400, la mayoría negocia con monedas fíat diferentes, aunque todo el proceso se da a través de Internet.

¿Dónde puedo gastar mis criptomonedas?

Si no te apetece cambiar tus criptomonedas por moneda tradicional sino darles un uso directo para conseguir bienes y servicios con ellas, aunque no lo creas, existe un gran número de comercios, empresas, individuos y servicios que las aceptan como método de pago. Lo único que tienes que hacer es buscar los más cercanos a ti y ver qué puedes comprar. Si ves pegatinas o dibujos del logo de alguna criptomoneda (usualmente es bitcoin) en la puerta o paredes de algún establecimiento, significa que aceptan esa criptomoneda en cuestión. Por ejemplo, ¿ves todos nuestros logos de criptomonedas en la página web? ¡Pues aceptamos criptomonedas para publicidad! ¡Hurra!

Pero no te preocupes, no tienes que empezar a recorrer toda tu ciudad para ver si hay suerte y alguien acepta tus fondos. Ya en línea y gratis puedes encontrar mapas que te indicarán cuáles comercios de este estilo tienes cerca, qué venden, sus datos de contacto y hasta desde cuándo aceptan monedas digitales. Puedes buscar por categoría del comercio o servicio (restaurantes, hoteles, atracciones, transporte, tiendas…) o por el lugar donde estés. Aquí te dejamos uno.

¿Dónde puedo verificar que mi transacción resultó exitosa?

Cuando haces una transferencia bancaria, por ejemplo, es normal que verifiques si resultó ser válida accediendo a tu cuenta del banco en línea. O quizás te llegue un mensaje de texto a tu teléfono, o te quedes con un número de referencia a manera de comprobante. ¿Con las criptomonedas hay algo parecido?

Sí lo hay, e incluso es más efectivo. Para verificar que tu transacción con criptomonedas resultó exitosa, sólo tienes que visitar lo que se conoce como un explorador de blockchain. Estos son páginas web —totalmente gratuitas y públicas— donde puedes revisar datos como la fecha y hora de tu transacción, la dirección de donde la enviaste y a cuál la mandaste, el saldo de tu cartera, y, quizás la parte más importante para garantizarte una transacción exitosa: el número de confirmaciones en la red o el estatus de la transacción.

Verás, a diferencia del dinero tradicional, muchas criptomonedas son descentralizadas, por tanto, no es una única institución quien se encarga de ellas ni que confirma tus transacciones. Para que una transacción con criptomonedas sea totalmente válida, segura y definitiva, es usual que se necesiten tres o más confirmaciones de la red. Dicha red estaría constituida no por una empresa, sino por usuarios que prestan sus equipos para mantenerlo todo en orden —los mineros y nodos, de los que hablamos en una pregunta anterior. En ciertas carteras o exploradores no se muestra el número de confirmaciones sino el estatus de la transacción, que debe decir “Exitoso” (Success).

Así que, para asegurarte de que tu transacción es irreversible, por lo general, sólo tienes que esperar a las tres confirmaciones o al check de exitoso. Ese dato puedes verlo muy fácil en un explorador de blockchain, dependiendo de la criptomoneda. Incluso hay carteras digitales que ponen un link directo desde la ID de transacción hasta el explorador, para que no tengas que copiar ni pegar nada.

Ejemplos de exploradores son Blockchain.com, Blockchair y Etherscan.

¿Cuánto se tardan las transacciones en hacerse efectivas?

Depende mucho de la criptomoneda que estés usando, la cantidad de comisión que hayas pagado, las circunstancias de la red en ese momento determinado y del tipo de transacción que estés haciendo (si es entre sólo criptomonedas o incluye dinero fíat). El promedio va entre lo instantáneo hasta varias horas. Aunque lo último, en teoría, no debería suceder.

Por ejemplo, en Bitcoin una transacción de comisión promedio —menos de un dólar, pero no cero— suele tardar en conseguir tres confirmaciones (ya hablamos de las confirmaciones arriba) entre veinte minutos y una hora. Si se pone el máximo de comisión para los mineros —que es posible que tampoco alcance el dólar—, puede tardar mucho menos, o no, dependiendo también de la congestión de la red en ese momento. Si la comisión se baja a cero, podría confirmarse en una hora, tardar días y días o no confirmarse nunca. Habría que desatascarla usando alguna técnica, como el Child Pays for Parent (consúltalo aquí).

Ahora, digamos que estás cambiando BTC por alguna moneda nacional a través de una casa de cambio. Al tiempo utilizado por la red de la criptomoneda habría que añadirle el tiempo del método de pago en fíat a usar y esperar lo que haya que esperar con este. En la casa de cambio P2P LocalBitcoins, por ejemplo, se dan ventanas de pago que suelen ir de 30 a 80 minutos, mientras los compradores hacen depósitos, transferencias, etc.

Otras criptomonedas, como el ether (ETH) y Dash, suelen tardar mucho menos en hacer efectivas sus transacciones. Por lo general, son casi instantáneas, siempre que no se involucre el dinero tradicional.

¿Cómo revierto una transacción en criptomonedas o pido una devolución?

Eh… Bart, no te quiero asustar, pero la gran mayoría de las transacciones con criptomonedas son irreversibles. Después de confirmadas o exitosas, las transacciones se registran en la cadena de bloques y adiós muy buenas. Nadie puede modificar lo que se valida sobre una blockchain promedio, nunca. Así que antes de mandar tu transacción, conviene revisar muy bien los datos (dirección a enviar y cantidad, sobre todo), no vayas a perder tus fondos para siempre.

La ventaja de la inmutabilidad es que, una vez realizado un pago o guardada cierta información sobre la contabilidad, nadie puede cuestionarla ni cambiarla ni arrepentirse de haberte pagado y tratar de estafarte revirtiendo la transacción.

En cuanto a las devoluciones, si compraste algo utilizando criptomonedas, todo depende de la persona o compañía a la que se lo hayas comprado. Algunas empresas dejan claro que no hacen devoluciones; otras sí las hacen, pero no en criptomonedas, sino en su equivalente en fíat a la tasa del momento. Si el negocio o la metida de pata fue con un individuo, solo te queda contactarlo, decirle que fue un error y esperar que sea buena gente y no haya perdido la llave privada de esa dirección en particular. ¡Por eso hay que tener cuidado al transferir!

Ahora, supongo que notaste que mencionamos que “la gran mayoría” y no absolutamente todas las transacciones son irreversibles. Pues bien, todo depende de qué criptomoneda estemos hablando y de cómo estemos realizando la transacción. El caso es que varias compañías, como Accenture, han propuesto crear “cadenas de bloques editables”, donde sí se pueda borrar información. Claro que estas no estarían destinadas a criptomonedas descentralizadas como Ethereum o Bitcoin.

Sobre el cómo realicemos la transacción, para mayor seguridad se puede recurrir a un servicio de cartera multifirma. Es decir, donde los fondos se mueven sólo con la autorización de varias partes. O sea que son como un cofre del tesoro con, digamos, tres llaves que poseen distintas personas. Puedes saber más de ellas aquí.


Artículo por Isabel Pérez