Criptomonedas – Lo legal

¿Son legales las criptomonedas?

Esta es una pregunta que no se puede responder con un «sí» o con un «no» (y menos con un «ni» o con un «so»). Para saber si son legales las criptomonedas hay que tomar en cuenta el lugar en el que te encuentres (acá puedes ver un bonito artículo al respecto).

Además, para determinar qué tipo de leyes se aplican a las criptomonedas, los entes reguladores (bancos centrales, superintendentes, comisiones de bolsa y valores, e instituciones de ese estilo) primero deben llegar a un acuerdo sobre qué naturaleza tienen las criptomonedas y cuál es el uso que se les da: si son propiedades, valores, métodos de pago o extraterrestres, y este es un embrollo que todavía no han podido resolver.

El caso es que la mayoría de los gobiernos han tenido fuertes dolores de cabeza imaginando cómo regular las criptomonedas (aunque otros, como Venezuela, ya tienen una supuesta criptomoneda nacional).

En algunas legislaciones, los reguladores han resuelto hacer un pasticho de viejas y de nuevas leyes para establecer algunas medidas que controlen su uso (Estados Unidos es un ejemplo).

No obstante, las criptomonedas se mantienen en un área gris de legalidad en la mayoría de los países. Además, controlar el uso y desarrollo de las criptomonedas es casi imposible, por lo que decir un rotundo «las criptomonedas son ilegales» sería algo inútil. 

Un ejemplo es China, donde el gobierno restringió el uso de las criptomonedas, prohibiendo la realización de ICO en el 2017 y el funcionamiento de las casas de cambio en el 2018. Sin embargo, la restricción generó que las personas utilizaran aplicaciones de mensajería instantánea para continuar comprando y vendiendo criptomonedas a espaldas del gobierno (aunque en el 2019 esta actividad también fuera vedada).

Cualquiera puede desarrollar una nueva cartera de criptomonedas y distribuirla a su antojo. Y nada le impide a absolutamente nadie en el mundo descargarla. Además, no importa de quién se trate o dónde se encuentre, cualquiera puede adquirir, minar o enviar y recibir criptomonedas descentralizadas sin permiso de nadie.

Vamos, para que una prohibición completa de las criptomonedas pudiera tener efecto, haría falta que todos los gobiernos restrinjan el acceso a Internet, así como a cualquier tipo de computadora o celular y derrumbar por completo sistemas que permiten transferencias de criptomonedas sin Internet, como Locha Mesh o los satélites de Blockstream y goTenna.

Por otro lado, la forma en que usarás las criptomonedas puede también determinar si te involucrarás en temas legales o no. En la mayoría de legislaciones, tener criptomonedas no implica nada en materia legal, mientras que para la minería de criptomonedas podrías necesitar permisos en algunos países, o el intercambio de criptomonedas por moneda fíat (euros, dólares, etc.) puede generarte impuestos.

¿Debo pagar impuestos si tengo criptomonedas?

Las criptomonedas como un método de pago comercial son una pesadilla que atormenta a los entes reguladores.

Lo cierto es que en muchas ocasiones las criptomonedas se utilizan para adquirir bienes y cancelar servicios, y esto contribuye a la evasión de impuestos: si no hay una institución que controle las criptomonedas ¿quién recibe los impuestos? La respuesta es nadie, lo que puede representar un problema.

Para hacer frente a esto, en varios países los reguladores se han servido de las casas de cambio. En las casas de cambio reguladas, cada usuario debe verificar su identidad. Así, los entes reguladores pueden saber en qué jurisdicción está operando el usuario y de dónde proviene el dinero que desea intercambiar.

Con ello, los gobiernos que han incluido las actividades con criptomonedas entre las operaciones que generan impuestos, pueden intentar tener una especie de control sobre ellas. Asimismo, en algunos países, las empresas que se han constituido legalmente para generar ingresos con criptomonedas deben cancelar los impuestos generados por su actividad comercial.

No obstante, estas leyes cambian de manera constante, debido a que las criptomonedas son una tecnología nueva que los reguladores no entienden. Así, las normas que pudieron estar vigentes hace dos años, hoy han cambiado, y la actividad con criptomonedas que antes no generaba un impuesto ahora sí lo hace.

Por ello, es conveniente que revises detenidamente la regulación de tu país con respecto al uso de las criptomonedas para saber si debes pagar impuestos por tu dinero o no.

¿Existen reglas comunes para usar criptomonedas?

Sí, existen. Muchas veces en lo legal, pero también en el código. Veamos.

En materia legal

Respecto a las criptomonedas, lo que puede ser aplicable en una legislación, en otro país puede ser totalmente distinto. Por esto, no existen reglas comunes para usar criptomonedas en lo que al derecho mercantil se refiere.

Si no existe ni siquiera un consenso de cómo llamar a las criptomonedas en los comunicados oficiales (criptomonedas, monedas digitales, tokens o criptoactivos son los nombres que utilizan) tampoco hay un consenso sobre cómo regularlas.

Lo que sí es común es que la mayoría de los reguladores del mundo adviertan a los usuarios que las criptomonedas son una especie de monstruos aterradores, y que existe un riesgo de usarlas porque no hay ninguna institución que las emita y respalde.

Además, gobiernos de todo el mundo han exigido a las casas de cambio de criptomonedas que cumplan procesos KYC (conoce a tu cliente) y AML (antilavado de dinero) para conocer la identidad de los usuarios de criptomonedas, así como el origen de los fondos que están comerciando.

Los procesos KYC y AML también sirven para proteger a los usuarios de posibles estafas de salida (una estafa en la que los dueños de la casa de cambio desaparecen con el dinero de sus usuarios y dejan un para nada bonito mensaje de despedida en su sitio web).

Con los datos recopilados por las casas de cambio, se determinan los impuestos que los usuarios de ciertos países deberán pagar, o si la actividad que están realizando está fuera de su legislación, o si deben pagar una multa o ir a la cárcel por cargos como financiamiento del terrorismo o enriquecimiento ilícito.

En el código

Por ser programas informáticos, las criptomonedas sí tienen “reglas comunes” internas, que son iguales para todos los usuarios.

Los protocolos de consenso son la forma en que las distintas criptomonedas alcanzan consenso, o, mejor dicho, cómo los participantes de la red se ponen de acuerdo sobre cómo se garantizará que la información a incluir en la cadena de bloques sea válida.

Pero este consenso se logra de manera distinta según la criptomoneda. Por ejemplo, en Bitcoin se utiliza PoW (Prueba de Trabajo) en que la figura encargada de validar las transacciones son los nodos, y Dash también utiliza POS (Prueba de Participación) y la figura son los masternodos. En EOS incluso hay una constitución y un foro regulador.

No obstante, el protocolo es flexible y puede cambiarse. En ocasiones las reglas de consenso se pueden modificar para realizar actualizaciones, proteger a la red de ataques o incluso crear una nueva criptomoneda. Cuando los cambios en las reglas siguen siendo compatibles con las pasadas, se llaman bifurcaciones suaves. Cuando no son compatibles se llaman bifurcaciones fuertes.

Así, cada criptomoneda vendría siendo un país (distribuido en todo el mundo) que se rige por sus propias normas, que cada usuario cumple para el funcionamiento orgánico de esa comunidad.

¿Puedo demandar si tengo problemas con alguna empresa/individuo?

Existe un amplio historial de demandas de todo tipo que involucran a las criptomonedas. Por ejemplo, cuando se trata de casas de cambio que desaparecieron como si se tratara de ilusionistas, los individuos afectados se han reunido para levantar una demanda colectiva en contra de la empresa.

Demandas colectivas también han sido iniciadas contra creadores de Ofertas Iniciales de Moneda o ICO (una venta masiva de una nueva criptomoneda para financiar un proyecto). Uno de los motivos principales de demanda ha sido que los creadores de la ICO prometieron que la nueva criptomoneda generaría una ganancia que nunca llegó a manos de sus compradores, quienes terminaron perdiendo dinero.

En Estados Unidos, por ejemplo, prometer una ganancia y no entregarla va en contra de las leyes federales de valores, y los responsables pueden ser penados por las autoridades.

En cambio, si el caso fue que te robaron tus fondos de forma anónima, entonces ocurrirá algo similar a que si te hubieran robado tu dinero en efectivo: como no conoces la identidad de quién te robó, no puedes acusar a nadie de haberse llevado tu dinero.

No obstante, si eres víctima de un robo (¡ojalá que no!) existe un rayito de esperanza para ti. Por ejemplo, Chainalysis trabaja de la mano con autoridades como Europol, el FBI, la DEA y el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos para rastrear criptomonedas en la blockchain y dar con el paradero de los fondos robados.

Además, si se trata de datos secuestrados en un ataque de Ransomware (un virus que secuestra la información a cambio de un rescate en criptomonedas), empresas de ciberseguridad y el Centro Europeo de Ciberdelicuencia de la Europol crearon una iniciativa llamada No More Ransom, donde publican los códigos para desbloquear la información gratuitamente y que no tengas que pagar el rescate a los atacantes.

¿Existen organismos para la supervisión de las criptomonedas?

Existen organismos para supervisar todo, y las criptomonedas no son la excepción.

 En Venezuela, por ejemplo, luego de una serie de registros de los mineros en el país y del lanzamiento de la denominada criptomoneda nacional (el Petro), en el 2018 se oficializó la creación de un ente regulador para el sector de las criptomonedas llamado Superintendencia Nacional de Criptoactivos (Sunacrip) y una tesorería para la emisión, custodia, recaudación y distribución de criptomonedas, llamada Tesorería de Criptoactivos de Venezuela. El país también cuenta con una Ley del Sistema Integral de Criptoactivos.

En México, el Banco Central del país, a través de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) cumple la función de supervisar las actividades con criptomonedas, debido a que en el 2018 se promulgó la Ley FinTech. Con esta ley, el Banco Central de México aplica regulaciones a las casas de cambio, por ejemplo, decidiendo qué criptomonedas se comerciarán en el país o no.

Estados Unidos es uno de los países que más se preocupan por regular las criptomonedas. Así, la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) se encarga de clasificar a las criptomonedas y las Ofertas Iniciales de Monedas como valores o no (decir si ofrecen una ganancia a sus compradores y esas cosas) y determinar si deben cumplir con las leyes federales.

Por su parte, la Comisión de Comercio de Futuros de Productos Básicos (CFTC) se encarga de regular los nacientes mercados de futuros de criptomonedas. La Autoridad Reguladora de la Industria Financiera (FINRA) regula las actividades con criptomonedas de las compañías y el Servicio de Impuestos de Estados Unidos se dio a la tarea de rastrear las transacciones con criptomonedas de los usuarios del país desde el 2015. La Red de Control de Delitos Financieros de Estados Unidos (FinCEN) se encarga también de monitorear a las entidades cuyas actividades se encuentren dentro del ámbito de la Ley de Secreto Bancario (BSA).

En España, la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) es la encargada de supervisar de forma general la realización de Ofertas Iniciales de Monedas (ICO) en el país, así como los fondos de inversión con criptomonedas, las casas de cambio y cualquier actividad de captación de fondos o servicios financieros que involucre esta tecnología.

En la Unión Europea, el Comité de Asuntos Económicos y Monetarios supervisa la recolección de fondos en ICO realizadas en la región. Por su parte, el Consejo de Asuntos Generales regula asuntos como el anonimato de los servicios que funcionan con criptomonedas, para reducir delitos que incluyan esta tecnología (como lavado de dinero y financiamiento al terrorismo).

Pero esto no es todo. Empresas dedicadas a actividades vinculadas a las criptomonedas en todo el mundo se han dado a la tarea de autoregular sus operaciones, con el fin de aumentar la seguridad en el sector y establecer estándares de calidad de los productos. Las casas de cambio son las principales.

En Corea del sur, por ejemplo, se creó la Industria Blockchain de Corea (KBIA), una asociación de casas de cambio destinada a cooperar con las regulaciones gubernamentales en el país y agregar sus propias normativas para crear estándares de operación.

En Japón, desde el 2018 existe la Asociación de la industria de bolsas de moneda virtual de Japón (JVCEA). En Reino Unido existe la CryptoUK, una organización integrada por casas de cambio, plataformas de inversión con criptomonedas y comerciantes. En Estados Unidos, cuatro de las casas de cambio más grandes que operan en el país crearon la Asociación Virtual de Mercancías (VCA) ante las presiones que ejercían los entes reguladores que nombramos más arriba.

En Latinoamérica también existen asociaciones encargadas de vigilar temas legales vinculados a las criptomonedas en los países de la región, como Legal Paradox y Legal Blocks.

¿Las criptomonedas se usan para cometer delitos?

Sí, las criptomonedas se usan para cometer delitos, al igual que el dólar, el euro, el bolívar, el peso, los reales, el oro, las vacas, etc…

Resulta común escuchar a algunas personas decir que las criptomonedas son usadas para cometer delitos, y que por eso no se atreven a utilizarlas. También, hay autoridades gubernamentales que se pronuncian en contra de las criptomonedas, diciendo que su uso está vinculado con lavado de dinero, financiamiento del terrorismo y comercio de bienes y servicios ilegales, por lo que permitir que se utilicen libremente solo propiciaría un aumento de estos crímenes.

Lo cierto es que el mal uso que se le dé a una tecnología no es suficiente para calificarla como negativa: un ejemplo es la Internet. Que se cometan delitos con ella, no resta los beneficios que ha dado a la vida moderna.

La Internet y el dinero son bien tecnologías neutras, que se pueden usar tanto para el bien como para el mal y no por ello se condena su uso. Como las criptomonedas son dinero, pasa lo mismo.

¿Existen organismos o cuerpos de policía que investiguen crímenes con criptomonedas?

Efectivamente, muchos organismos alrededor del mundo se dan actualmente la tarea de monitorear los crímenes relacionados con criptomonedas.

Por ejemplo, el Buró Federal de Investigaciones​ de Estados Unidos (FBI) y la Europol, a través del Centro Europeo contra el Cibercrimen (EC3) se encargan de realizar múltiples investigaciones al respecto, incluidos delitos de Ransomware y comercio ilícito en la Darknet. El FBI también ha contribuido en investigaciones acerca de estafas de salida, en las que los promotores de un esquema fraudulento desaparecen de la faz de la tierra con el dinero de los incautos.

Asimismo, la SEC creó una Unidad Cibernética para combatir ciberdelitos vinculados a las Ofertas Iniciales de Monedas. Pero estos organismos no existen solo en Estados Unidos. En Brasil, por ejemplo, la Estrategia Nacional de Combate a la Corrupción y Lavado de Dinero (ENCCLA) aborda investigaciones en casos donde se utilicen criptomonedas. Y en muchos países, la policía nacional es la encargada de llevar a cabo estas investigaciones.

La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) también ha capacitado a distintas autoridades en el combate contra el cibercrimen y delitos vinculados a las criptomonedas. Por su parte, el Grupo de Acción Financiera Contra el Blanqueo de Capitales (FATF, por sus siglas en inglés), lanzó una plataforma para discutir medidas que podrían adoptar los países miembros del G20 para prevenir el lavado de dinero con criptomonedas.

¿Debo aclarar mis criptomonedas en aduana si viajo entre países?

Siéntete tranquilo, la respuesta es un “no”. Las criptomonedas no están viajando contigo, aunque transportes tu llave privada.

¿Recuerdas que explicábamos que las criptomonedas no están en tu cartera sino en la cadena de bloques, en Internet? Bueno, no estás transportando dinero contigo.

Así que la sección de la Ley de Aduanas que establece que debes declarar si transportas más de USD 10.000 contigo y si no lo haces debes pagar una multa del 20% al 40% (y si son más de USD 30.000 puede ser tipificado como contrabando), no aplica para ti.

Aunque cabe mencionar que en Estados Unidos, en el 2017 fue introducido un proyecto de Ley para que las personas que entraran al país declararan a la Aduana si poseían más de USD 10.000 en criptomonedas. De llevarse a término, esta ley solo aplicaría para sus fronteras.

¿Qué pasa con mis criptomonedas cuando muero? ¿Puedo hacer un testamento para heredar mi dinero?

Que las criptomonedas queden inaccesibles a la muerte de sus dueños es un problema que preocupa a muchos. Lamentablemente, si no tomamos medidas que permitan que nuestros seres queridos tengan acceso a nuestras billeteras y llaves privadas, al momento de nuestra muerte este será el destino de nuestras criptomonedas, ya que no existe un tercero que controle los fondos y el acceso a ellos.

Para heredar las criptomonedas, la clave de todo es la planificación. Es posible realizar acciones en vida que permitan a nuestros seres queridos acceder a los fondos. Una de ellas es dejar un respaldo de todos los detalles de acceso a los fondos.

En este respaldo debes especificar qué tipo de criptomonedas posees y la cantidad expresada en la criptomoneda, no en moneda fiduciaria porque su valor estará sujeto a cambios con el tiempo (sí, seguramente ya leíste sobre la volatilidad).

Además, deberás incluir sus ubicaciones (si posees carteras de hardware, online o aplicaciones, etc.) y los controles de acceso con que las mantienen seguras (cosas como pines o frases de contraseña). Si los controles de acceso pasan también por tu correo electrónico o tu celular, también deberás asegurar el acceso a ellos.

Igualmente, deberás incluir el acceso a las casas de cambio donde tienes una cuenta, para hacer más fácil el intercambio a moneda fiduciaria si es el caso. Si en estas plataformas también almacenas fondos, deberás enfatizar que deben ser retirados de allí de inmediato porque estos sitios son más propensos a hackeos.

Este respaldo no debe ser almacenado en línea y mucho menos sin cifrar, porque cualquier persona podría acceder a él y robar las criptomonedas. Lo ideal sería almacenarlo en físico, en un sitio como una caja fuerte.

Lo siguiente sería, con la ayuda de un profesional, realizar un testamento en el que se especifique cómo serán repartidas las criptomonedas. Este paso es muy importante, pues, de no hacerlo correctamente, los fondos podrían terminar en una corte que los repartirá a su criterio.

Es fundamental que si los herederos no manejan conocimientos sobre el uso de las criptomonedas (n00bs, se les llama), detalles de manera sencilla cómo utilizarlas o nombrar a un tercero de confianza para que medie en la repartición de la herencia: como realizar transacciones o ayudar a tus seres queridos a abrir una cartera propia.

También existen plataformas que hacen este proceso más sencillo, mediante el uso de soluciones multi-firma integradas con las leyes de planificación patrimonial o a través contratos inteligentes. Algunas de ellas son Casa Covenant, MyWish (que permite crear todo tipo de contratos inteligentes) y SafeHaven.

Con este tipo de soluciones, una de las firmas para acceder a los fondos (generalmente se requieren tres de seis firmas) queda en manos del abogado del usuario, quien deberá presentar el acta de defunción de su cliente y una orden judicial para tener acceso a ella.

En el caso de las plataformas que funcionan con contratos inteligentes, se pueden establecer condiciones para movilizar fondos de una cartera a otra en caso de que se le notifique sobre el fallecimiento de quien deja la herencia.

¿Necesito adquirir una licencia de corredor de bolsa para hacer trading de criptomonedas?

Generalmente, las autoridades que regulan la industria financiera (en Estados Unidos es la FINRA, por ejemplo) exigen que los corredores de bolsa presenten y aprueben un examen para adquirir una licencia profesional de compra y venta de valores.

Pero en el caso de las criptomonedas, todavía no hay consenso entre los entes reguladores acerca de si entran o no en la categoría de valores. Por esta razón, aquellas personas interesadas en comprar y vender criptomonedas (trading de criptomonedas, se llama) no deben obtener una licencia antes de hacerlo.

Si estas interesado en convertirte en trader, puedes recurrir a una plataforma de intercambio de criptomonedas, en la que deberás registrarte y verificar tu identidad si se trata de una empresa regulada. No obstante, debes tener cuidado. Si manejas mucho dinero, puede darse el caso que las autoridades te consideren como una casa de cambio no autorizada y puedas incluso ser privado de libertad.

«¿Cuánto es mucho dinero?», te preguntarás. Bueno, todo depende del país. Pero, por ejemplo, en Estados Unidos se detuvo a un usuario de LocalBitcoins por obtener ganancias que ascendían a USD 823.357 sin poseer ningún tipo de licencia.

Y si una casa de cambio te parece demasiado centralizada, puedes probar con el intercambio persona a persona (P2P) para comprar y vender las criptomonedas según los movimientos del mercado.


Artículo por Zuleika Salgado