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El desarrollador argentino Fede Intern contradijo a Feist y cree que las renuncias serían alcistas.
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Desde ETHVision pidieron que Vitalik Buterin se aparte de la gestión operativa de la Fundación.
«Este éxodo de talento es verdaderamente bajista para Ethereum», según afirmó este 19 de junio Dankrad Feist, exinvestigador de la Fundación Ethereum (EF), aunque con un rol a la distancia de asesor de esta organización. La predicción de Feist ocurre en un marco de numerosas renuncias y salidas de la EF: desde los dos codirectores ejecutivos, Tomasz Stańczak y Hsiao-Wei Wang, hasta varios desarrolladores y miembros centrales.
Feist completó su diagnóstico apuntando a la gestión y no a la estrategia de la Fundación. «Las personas que se están yendo de la Fundación Ethereum son creyentes de CROPS. El problema no es con la estrategia, es con la gestión», agregó.
Las siglas ‘CROPS’ son el acrónimo que resume los pilares del mandato que Vitalik Buterin, cofundador de Ethereum, publicó en marzo pasado para la EF: resistencia a la censura y a la captura, código abierto, privacidad y seguridad, como lo reportó CriptoNoticias. El documento define ese marco como la base sobre la que debe sostenerse el desarrollo del protocolo y de las herramientas que construye la organización.

Tras la afirmación de Feist, el desarrollador argentino Fede Intern coincidió con el diagnóstico de fondo, aunque matizó el pronóstico:
Creo que sí son creyentes de CROPS, solo que tuvieron una pelea política con el liderazgo que se expresó al no firmarlo. Donde difiero con vos, Dankrad, es en que creo que podría ser alcista para Ethereum.
Fede Intern, desarrollador del ecosistema Ethereum.
Intern agregó que «tal vez soy demasiado optimista y un poco ingenuo, pero soy alcista si no se van del todo y crean otras organizaciones. Van a poder influir desde afuera». Aunque el desarrollador argentino no lo especificó, su perspectiva indicaría que la renuncias conducirían a la constitución de equipos externos a la Fundación, lo que podría favorecer a la descentralización de desarrollo del protocolo Etheruem.
La lectura de Feist y la respuesta de Fede Intern llegan en un momento en que ether (ETH) atraviesa una tendencia bajista sostenida. Tras tocar un máximo histórico cercano a los USD 5.000 el 24 de agosto de 2025, ETH cotiza actualmente en la zona de los USD 1.700, una caída de más del 65% desde ese pico y un nivel similar al que tenía en marzo del año pasado. Para los equipos que dependen de programas financiados en ETH o de la valorización de la tesorería de la EF, ese retroceso reduce directamente el margen disponible para sostener el desarrollo central de la red.

El llamado a que Vitalik se aparte de la gestión y las críticas a la Fundación
Desde la cuenta de análisis on chain ETHVision, la lectura giró hacia el liderazgo de Buterin:
Hace tres años le dije a todos que Vitalik tenía que ceder su poder, como el general Washington, en lugar de microgestionar y mover los hilos detrás de escena. Eso no le haría bien ni a la EF ni a Ethereum, y también dañaría la reputación de Vitalik.
ETHVision, equipo de análisis del ecosistema Ethereum.
Adicionalmente, el equipo detrás de ETHVision consideró que «el talento y las contribuciones de Vitalik son innegables, pero necesita irse para asegurar el desarrollo continuo de Ethereum. Lo que tiene que hacer es enfocarse en la academia y la filosofía, y formar a más gente como él».
Por otro lado, el desarrollador y analista conocido en X como Azeem sostuvo que la Fundación es una organización «estancada en sus formas» y que «es excesivamente política, mala para ejecutar, en secreto sigue siendo manejada por Vitalik, paga mal y subestima a algunas de sus mejores personas».
A partir de ese diagnóstico, Azeem proyectó que buena parte de quienes dejan la EF fundarán organizaciones «realmente alineadas con Ethereum» y que en los próximos meses se conocerán equipos que, según dijo, ya recaudaron fondos para ejecutar contra el roadmap de la red. El analista no identificó a esos equipos ni a sus integrantes.
La periodista Laura Shin añadió que «nadie está seguro de quién está al timón del barco», en referencia a la ausencia de un comunicado oficial de la Fundación Ethereum.
El trasfondo financiero y la «prueba de abandono» de Vitalik
Las renuncias de la EF no fueron explicadas más allá de motivos personales. No obstante, otras dos circunstancias rodean esta oleada de salidas de la organización.
En principio, y como lo reportó CriptoNoticias, el Client Incentive Program (CIP), el programa que pagaba a los equipos que mantienen el software de los nodos de Ethereum, dejó de operar en abril de 2026 sin reemplazo anunciado. Sostener ese desarrollo cuesta unos USD 30 millones al año, justo cuando la EF decidió vender menos ETH para reducir gastos, explicó Trent Van Epps, un ex desarrollador de la EF.
Van Epps aseguró que el ecosistema Ethereum podría entrar en una «crisis de financiación lenta» para el desarrollo central en los próximos 3 a 9 meses.
Finalmente, ese trasfondo financiero conecta con la tesis que el propio Buterin planteó en enero pasado, la «prueba del abandono» (walkaway test, en inglés), según la cual Ethereum debe seguir funcionando y siendo útil incluso si sus desarrolladores más importantes deciden irse.
De modo tal que, el éxodo actual, aunque sin argumentos oficiales, funciona, en los hechos, como la primera oportunidad real para comprobar si el protocolo logra sostenerse pese al vacío que dejan sus principales referentes técnicos.








