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El 99,95% de los votantes apoya la iniciativa actual, que es de carácter no vinculante.
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Es la primera gran solución de capa 2 que plantea separarse de la red de Ethereum.
La comunidad de Starknet, una de las principales soluciones de escalabilidad de segunda capa (L2) de Ethereum, se encuentra debatiendo una propuesta histórica: abandonar su dependencia de la red principal para convertirse en una cadena de bloques de capa 1 (L1) independiente y resistente a la computación cuántica.
Esta votación, que abrió el 15 de octubre a las 04:35 ART tras el anuncio inicial de la firma de desarrollo StarkWare, busca medir el interés de los tenedores del token STRK.
De acuerdo con los datos registrados hasta el momento en la plataforma de votación, el apoyo a la separación es abrumador. La opción a favor («Yes») concentra el 99,95% de las preferencias, acumulando más de 316,4 millones de votos (cada voto equivale a 1 token STRK), mientras que la alternativa en contra apenas reúne el 0,05% con 155.200 votos. El periodo de consulta no vinculante culminará el próximo 22 de octubre.

El principal argumento detrás de esta iniciativa, presentada en el foro de gobernanza de Starknet, radica en la seguridad tecnológica frente a futuras amenazas informáticas.
Los impulsores de la propuesta explicaron que las partes de la red que están bajo su control directo pueden alcanzar la resistencia cuántica a corto plazo.
Starknet ya opera con pruebas STARK basadas en hashes y cuenta con abstracción de cuentas nativa, lo que hace que su protocolo central esté protegido contra ataques de computadoras cuánticas, y permite que los usuarios adopten firmas poscuánticas sin requerir una actualización del protocolo.
Sin embargo, su infraestructura actual depende de componentes de Ethereum, como los puentes y la disponibilidad de datos, cuyos cronogramas de blindaje están supeditados a los avances de la red principal. Un salto hacia una L1 independiente eliminaría esa dependencia temporal.
Ethereum, por su parte, se encuentra desarrollando su propia estrategia de defensa frente a la amenaza cuántica. Tal como reportó CriptoNoticias, en agosto de 2026, los desarrolladores de su ecosistema presentaron un borrador para implementar un nuevo contrato de depósito que facilite la transición hacia firmas algorítmicas más robustas, reemplazando las firmas BLS actuales que podrían ser vulnerables al algoritmo de Shor.
A pesar de estos esfuerzos preventivos, las estimaciones sugieren que las actualizaciones de capa 1 más importantes relacionadas con este riesgo no se ejecutarán sino hasta alrededor de 2029, un ritmo que StarkWare parece considerar un limitante para sus propios estándares de seguridad inmediata.
Si la votación cierra con un resultado afirmativo, se iniciará una etapa de investigación formal que derivará en propuestas técnicas más detalladas. Ante las posibles dudas de los usuarios sobre la economía de la red, los autores de la iniciativa aclararon que el token STRK se mantendrá como el único activo del ecosistema y no se creará una nueva criptomoneda, además de garantizar que los puentes de comunicación con Ethereum permanecerán abiertos.
Starknet fue lanzada gradualmente a partir de finales de 2021 y completó su primera etapa de implementación en febrero de 2022, destacándose como un rollup sustentado por la tecnología ZK para abaratar los costos de transacción.
De concretarse esta separación técnica, marcaría un precedente fundamental en la industria, al ser la primera vez que una solución de escalabilidad de este tamaño decide buscar su total autonomía para tomar el control de su consenso, seguridad y arquitectura a largo plazo.













