-
La finalidad es la garantía de que una transacción ya no puede ser revertida ni alterada.
-
Actualmente, en Ethereum la finalidad de los bloques se alcanza entre 12 y 16 minutos.
El ecosistema Ethereum recibió un plan para reducir el tiempo de confirmación irreversible de sus transacciones desde unos 16 minutos actuales a alrededor de 13 segundos. La estrategia fue publicada este 11 de mayo por Ben Edgington, investigador de la Fundación Ethereum (EF) y coordinador del equipo dedicado a acelerar ese proceso, como primera entrega de una serie de cuatro artículos.
En Ethereum, la finalidad es la garantía de que una transacción ya no puede ser revertida ni alterada. Alcanzarla requiere completar dos rondas de votación entre los validadores de la red, un proceso que tarda entre 12 y 16 minutos en condiciones normales, conforme al artículo de Edgington.
Hasta que esto ocurra, existe una ventana durante la cual los bloques más recientes son técnicamente vulnerables a ser reorganizados: reemplazados por una cadena alternativa que podría alterar el orden o la validez de las transacciones que contienen.
Según Edgington, entre 63 y 95 bloques permanecen sin finalizar en todo momento. Forzar una reorganización maliciosa de esa cola es extremadamente difícil, pero su existencia obliga a exchanges, redes de segunda capa (L2) y protocolos de transferencia entre cadenas a implementar soluciones alternativas que añaden complejidad y costos.
Por ejemplo, los exchanges centralizados, explica el desarrollador, suelen esperar un número determinado de confirmaciones de bloque antes de acreditar un depósito, sin llegar a esperar la finalidad plena. Las redes L2 reconocen depósitos tras unos pocos bloques, lo que significa que una reorganización en Ethereum podría arrastrar una reorganización en esas cadenas.

El desacople de votos: el cambio que habilita todo lo demás
El obstáculo central que Edgington identifica es que actualmente los votos de los validadores cumplen dos funciones distintas dentro de una misma estructura.
Por un lado, votan por el bloque que consideran la cabeza correcta de la cadena (el mecanismo que permite que la red avance bloque a bloque). Por otro, votan por los puntos de control que llevarán a la finalidad. Ambos votos viajan juntos en lo que el protocolo llama una attestation (estructura de votación), y esa combinación fuerza que el proceso de finalidad quede atado a los tiempos y restricciones del mecanismo de construcción de bloques.
La solución propuesta es separar completamente ambos tipos de votos para que circulen y se procesen de forma independiente. Conforme al artículo, ese desacople es el cambio habilitador: una vez que los votos de finalidad operan en su propio canal y con su propio ancho de banda, es posible optimizarlos de forma incremental sin tocar el resto del protocolo.
Edgington estima que el desacople solo ya produciría una reducción de varios minutos en el tiempo de finalidad, pero su valor principal es que abre la puerta a mejoras posteriores que, combinadas, permitirían alcanzar el objetivo de acelerar la finalidad cien veces.
Una vez desacoplados los votos, el plan contempla una serie de optimizaciones independientes que podrían desplegarse en bifurcaciones (forks) sucesivos, de acuerdo con Edgington.

Una tensión sin resolver: velocidad versus diversidad
Edgington advierte que acelerar la finalidad sin reducir la diversidad de validadores podría favorecer a operadores grandes con mejor infraestructura, lo que dificultaría la participación de stakers con menos recursos o en regiones con conectividad limitada, afectando finalmente a la descentralización de Ethereum.
El autor señala que su objetivo personal es alcanzar la finalidad acelerada sin excluir a esos participantes, aunque reconoce que en algún punto la comunidad podría tener que elegir entre mayor velocidad y mayor diversidad.
Qué viene primero: Glamsterdam, y después este plan
El desacople de votos es candidato principal para el fork I* de Ethereum, que Edgington sitúa como objetivo ambicioso para 2027. Ese cambio no forma parte de Glamsterdam, la próxima actualización de Ethereum prevista para mediados de 2026.
Conforme a lo reportado por CriptoNoticias, Glamsterdam se enfoca, entre otras mejoras, en triplicar la capacidad de procesamiento de la red elevando el límite de gas de 60 a 200 millones mediante cambios en la construcción de bloques como la Separación Nativa Proponente-Constructor (ePBS, por sus siglas en inglés), que son listas de acceso a nivel de bloque y ajustes en los costos de creación de datos. El mecanismo de finalidad no está dentro de su alcance.
Finalmente, Edgington aclara que su artículo no es una hoja de ruta oficial y que quedan problemas técnicos sin resolver antes de implementar cualquier cambio, entre ellos la compatibilidad postcuántica del nuevo mecanismo de consenso y el rediseño del proceso de votación bloque a bloque.








