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El sistema convierte millones de teléfonos Android en una red de detección sísmica anónima.
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Varios usuarios cuestionan la cobertura del aviso: a unos les llegó y a otros, en la misma casa, no.
Tras el devastador doble terremoto que golpeó el centro-norte de Venezuela el pasado miércoles 24 de junio, Google publicó un hilo en X para explicar a la comunidad cómo operan las alertas de sismos de Android, luego de detectar que los usuarios tenían «muchas preguntas» sobre la herramienta. El mensaje, sin embargo, se llenó de respuestas que matizan el alcance del sistema con experiencias dispares.
El punto que la empresa quiso aclarar de entrada es que la tecnología no predice los sismos, sino que los anticipa para dar «segundos valiosos» que permitan salir o refugiarse a tiempo. Según explicó la compañía, el celular incorpora un sensor llamado acelerómetro que detecta las primeras ondas sísmicas; cuando muchos teléfonos de una misma zona registran ese movimiento al mismo tiempo, los datos se analizan de forma anónima para confirmar el evento, calcular su ubicación y magnitud, y enviar la notificación a quienes puedan verse afectados.
Google sostuvo que la herramienta se perfecciona de forma constante con inteligencia artificial y que, a nivel global, ya cubre cerca de 2.500 millones de personas y ha detectado más de 18.000 sismos. Sobre el caso venezolano, la empresa afirmó que el sistema «operó según lo esperado» y permitió que muchas personas recibieran el aviso unos segundos antes de sentir el movimiento más fuerte. La función es gratuita y se activa desde la ruta Configuración > Seguridad y Emergencia > Alertas de sismos.
Reportes técnicos coinciden en el principio de funcionamiento: el acelerómetro detecta las ondas sísmicas P —más rápidas y menos destructivas—, cuya información viaja por internet a mayor velocidad que las ondas S, responsables del sacudón que derrumba estructuras. Ese desfase es lo que otorga el margen de anticipación, que en Venezuela fue de entre 3 y 15 segundos según distintos medios.
El sistema no es infalible
Bajo la publicación, varias respuestas reconocieron la utilidad del aviso. «No los predices, pero esos segundos de alerta salvan vidas; a mí me llegó esa alerta», escribió un usuario, mientras otro agradeció a la empresa por una función que, dijo, «salvó muchísimas vidas».
No obstante, varios comentarios apuntaron a un problema de cobertura desigual. Múltiples personas relataron que la notificación llegó a unos dispositivos y no a otros, incluso dentro de un mismo hogar o ciudad: «En mi casa solo a mi mamá le llegó la notificación, a mi papá y a mí no», señaló una usuaria. Otros cuestionaron las cifras de alcance frente al tamaño de la población afectada y pidieron a la empresa precisar el rango de kilómetros del aviso y a qué porcentaje de los habitantes realmente notificó.
Una observación técnica recurrente fue la dependencia de la conexión a internet: varios usuarios argumentaron que la alerta debería llegar «sí o sí», incluso sin datos móviles ni Wi-Fi, justo cuando la infraestructura de telecomunicaciones suele colapsar durante un desastre. La documentación de la propia Google y reportes especializados confirman esa limitación: el sistema requiere conectividad y servicios de ubicación activos para funcionar, y los modos de ahorro de energía extremo pueden retrasar las notificaciones. Un comentarista advirtió, además, que mantener la ubicación siempre encendida consume más batería.
La disponibilidad geográfica fue otro foco de reclamos. Usuarios de México, Cuba y Panamá preguntaron por qué la función no opera en sus países. Las alertas de Android no están activas en todas las naciones y su recepción depende de la cobertura del servicio y de las características de cada sismo, según aclara la propia compañía.

El episodio refleja una tensión más amplia en zonas de alta exposición sísmica como Venezuela: hasta qué punto las plataformas tecnológicas pueden complementar a las redes oficiales de monitoreo, sobre todo cuando la conectividad y la inversión pública no avanzan al ritmo del riesgo natural. CriptoNoticias reportó que, ante la caída de la infraestructura, distintas iniciativas ciudadanas y herramientas como Bitchat buscan mantener la comunicación sin conexión durante la emergencia.







