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Las stablecoins permiten que una donación llegue en minutos desde cualquier parte del mundo.
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Los terremotos que golpearon a Venezuela liberaron la energía equivalente a 260 bombas atómicas.
Como respuesta al devastador doble terremoto que golpeó el centro-norte de Venezuela el pasado miércoles 24 de junio, la Academia Blockchain, Trading y Cripto (BT&C) de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), anunció la creación de un fondo de emergencia en bitcoin (BTC) y USD Tether (USDT) para apoyar a las víctimas del desastre natural.
La iniciativa busca recaudar y canalizar recursos financieros de manera inmediata hacia las zonas más afectadas, entre ellas La Guaira, sorteando las barreras logísticas de los sistemas financieros tradicionales.
Desde la institución educativa explicaron que el uso de stablecoins responde a la necesidad de proveer auxilio sin demoras. Recuerdan así que, en situaciones de desastre, la velocidad de respuesta es fundamental, y las transferencias con criptomonedas permiten que los aportes internacionales se reciban en minutos directamente en el terreno.
«Edificios colapsados, cientos de heridos y medicinas y alimentos escasos. En momentos así, la tecnología cripto permite que la ayuda llegue desde cualquier parte del mundo. Los fondos serán dirigidos a quienes más lo necesiten», señaló la academia. «Cuando alguien necesita ayuda ahora, esperar no es opción. Las stablecoins permiten que una donación llegue en minutos desde cualquier parte del mundo a quien la espera en Venezuela, sin fronteras ni demoras», añadió.
Para garantizar la confianza de los donantes, los organizadores aclararon que los recursos se gestionarán bajo un esquema de custodia institucional y que cada movimiento de entrada o salida será completamente auditable en el registro de la red distribuida, además de reportarse públicamente en sus redes sociales.
Este esfuerzo de la academia de la UCAB se produce en medio de un escenario de máxima urgencia nacional. Los informes oficiales actualizados al viernes 26 de junio confirman que la cifra de víctimas fatales por el evento telúrico subió a 920 personas, mientras que los heridos superan los 3.360.
El fenómeno, calificado por el Servicio Geológico de Estados Unidos como el más fuerte registrado en la región en los últimos 125 años, consistió en dos sismos consecutivos de magnitudes 7,2 y 7,5 que sacudieron la región centro-norte de Venezuela con apenas 39 segundos de diferencia. La duración del evento telúrico fue de aproximadamente 45 segundos en total, los cuales bastaron para derrumbar centenares de edificios.
La zona cero de la tragedia, cuya energía liberada equivalió a unas 260 bombas atómicas, según estimaciones del geólogo Eduardo Malagnino, se localiza en el estado La Guaira. Allí se ha reportado el colapso de al menos 100 edificaciones residenciales, severas afectaciones en el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía y miles de familias damnificadas que buscan refugio.
CriptoNoticias reportó que equipos de rescate internacionales procedentes de países como México, El Salvador y España ya se encuentran desplegados en el lugar junto a las autoridades locales, concentrando todos los esfuerzos en la localización de supervivientes bajo los escombros.








