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Señalan a la compañía de omitir una declaración de ganancias de 1.000 millones de dólares.
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Fue programada una audiencia del caso para el 21 de abril de 2026.
El panorama legal para el gigante tecnológico Nvidia se ha tornado complejo tras la decisión de un juez federal de California, en Estados Unidos, de certificar una demanda colectiva interpuesta por inversionistas.
La acción judicial alega que la compañía y su director ejecutivo, Jensen Huang, ocultaron deliberadamente que una parte sustancial de sus ingresos dependía de las ventas de procesadores gráficos (GPU) que fueron empleados en la minería de criptomonedas entre los años 2017 y 2018.
Esta falta de transparencia habría expuesto a los accionistas a una volatilidad de mercado no declarada, camuflada bajo el segmento de videojuegos de la empresa.
El génesis del conflicto jurídico reside en la omisión de información financiera por parte de Nvidia que asciende a más de 1.000 millones de dólares en ventas de hardware que suele vincularse a la actividad minera.
Según la acusación, Nvidia presentó estas cifras como ingresos provenientes del sector de «Gaming», cuando en realidad el motor de dicha demanda era el auge de las monedas digitales de aquel periodo.
La situación se tornó crítica a finales de 2018, cuando el mercado de bitcoin sufrió una corrección severa. El fin de la rentabilidad para muchos mineros provocó un exceso de inventario masivo, lo que derivó en una caída del 28,5% en el valor de las acciones de Nvidia tras revelarse la realidad operativa en noviembre de ese año.
El juez Haywood S. Gilliam Jr. fundamentó su decisión en evidencia interna que complica la postura de la compañía. Entre los documentos analizados destaca un correo electrónico de un vicepresidente de Nvidia, donde se sugería que el precio de las acciones se mantenía artificialmente elevado gracias a las declaraciones optimistas de la directiva, las cuales omitían el riesgo real de la exposición al sector de los activos digitales.
El magistrado determinó que la empresa no pudo demostrar que sus afirmaciones sobre los ingresos carecieran de impacto en la cotización bursátil.
Esta certificación permite que todos los inversionistas que adquirieron acciones de Nvidia entre el 10 de agosto de 2017 y el 15 de noviembre de 2018 actúen como un bloque unificado. Esta estructura facilita el avance hacia un juicio oral, superando la etapa de demandas individuales.
Cabe recordar que Nvidia ya enfrentó sanciones previas por estos hechos. En 2022, la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) impuso una multa de 5,5 millones de dólares a la firma por no divulgar adecuadamente el impacto de la minería en su modelo de negocio, tal como reportó CriptoNoticias.
Mientras Nvidia consolida su liderazgo actual en el desarrollo de infraestructura para la inteligencia artificial (IA), este proceso judicial revive las sombras de su gestión pasada.
Además, la certificación de esta demanda establece un precedente crítico para las empresas tecnológicas como esta, manteniendo en vela al mercado hasta la audiencia del 21 de abril de 2026, donde se trazará la hoja de ruta de un juicio que podría redefinir las obligaciones de transparencia para dichas compañías.








