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Patrick Witt, consejero de la Casa Blanca, afirmó: “mal día para ser pesimista por la Ley Clarity”.
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Subieron las estimaciones por la aprobación de la ley en Polymarket a un 26%.
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, se habría reunido a puerta cerrada con sus principales asesores de gobierno para analizar las disposiciones de ética pública que forman parte del debate en torno a la Ley Clarity, según reportes del medio local POLITICO.
El encuentro del Ejecutivo habría buscado despejar los obstáculos políticos que frenan el avance de la iniciativa, de cara a la votación procesal decisiva programada para el próximo martes 15 de septiembre en el pleno del Senado estadounidense.
La iniciativa cobra relevancia central en la coyuntura económica actual, dado que la certidumbre jurídica suele condicionar el desarrollo institucional de productos y servicios en torno a Bitcoin y la adopción de las criptomonedas en los mercados globales.
Un grupo encabezado por representantes del Partido Demócrata exige la inclusión de cláusulas éticas vinculantes y estrictas. Dichas reglas buscan impedir que el mandatario estadounidense y otros altos funcionarios puedan lucrar o mantener intereses financieros directos en plataformas de activos digitales.
Durante las deliberaciones en la Casa Blanca se habría evaluado la propuesta ética redactada de forma bipartidista por los senadores Thom Tillis y Ruben Gallego.
Dicho plan obligaría al mandatario y a los servidores públicos de alto nivel a vender sus participaciones accionarias en empresas dedicadas a los activos digitales, siempre que la valoración de su tenencia supere el millón de dólares y represente el 10% o más de la propiedad total de la firma.
De consolidarse este articulado en el texto final de la Ley Clarity, la normativa exigiría a Trump la desinversión en firmas comerciales del sector en las que posee participación su entorno familiar, como World Liberty Financial, lanzada en septiembre de 2024.
Señales de aprobación en el Senado
A pesar de las discrepancias parlamentarias, las señales enviadas por el entorno cercano a la presidencia apuntan hacia una mayor disposición de diálogo.
Patrick Witt, asesor especializado en políticas de activos digitales de la Casa Blanca, ofreció una lectura optimista tras las conversaciones privadas.
A través de un mensaje publicado en la red social X este sábado 12 de septiembre, el funcionario aseveró: «Mal día para ser un pesimista de la Ley Clarity». Sugirió así que las partes involucradas podrían alcanzar una fórmula de consenso en el Capitolio.
Más allá, la evolución del debate político repercutió de forma inmediata en las métricas del mercado de predicciones. De acuerdo con los datos registrados en la plataforma Polymarket respecto a si Clarity se convertirá en ley en 2026, las estimaciones a favor de su aprobación registraron un repunte hasta situarse en un 26%.
Si bien el indicador refleja una contracción respecto a las métricas alcanzadas a principios de año, el giro alcista en la curva de probabilidades evidencia una renovada expectativa entre los participantes del mercado.

Las presuntas reuniones que mantuvo Trump para destrabar el camino hacia la aprobación de la Ley Clarity se dan, además, en un contexto de actualizaciones.
CriptoNoticias reportó el 11 de septiembre que los senadores republicanos presentaron una nueva versión del texto regulatorio.
El enfoque de la actualización está puesto sobre el alcance de las finanzas descentralizadas (DeFi), el punto más sensible y menos resuelto de toda la discusión regulatoria en curso. No obstante, el tema de ética y el rendimiento de las stablecoins no sufrieron modificaciones en esta versión.








