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Hay 3 factores que permiten a cualquier persona responder eficazmente a Hacienda de España.
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“El desorden es lo que te complica la vida”, advierte el asesor tributario Jesús Lorente.
El aumento de la vigilancia fiscal en España ha derivado en un envío masivo de notificaciones y cartas a contribuyentes que transaccionaron con bitcoin (BTC) y criptomonedas durante el ejercicio 2025.
Hacienda busca, mediante estas comunicaciones, solicitar información adicional o aclarar operaciones realizadas con activos digitales que podrían no haber sido debidamente reportadas.
Ante esta situación, surge la duda sobre qué hacer y cómo actuar. Precisamente allí, la transparencia y la preparación técnica se convierten en las mejores defensas para el ciudadano español que usa criptomonedas.
Jesús Lorente, socio de la firma especializada en tributación de criptomonedas CL Cripto y asesor especializado en impuestos de activos digitales, advierte que la reacción humana natural de quedarse «helado» al recibir una carta del fisco debe dar paso a una acción organizada.
El analista explica que existen tres pilares fundamentales para responder con eficacia: preparar un documento claro con la operativa completa, cuadrar minuciosamente los movimientos con los saldos finales —mediante el uso de softwares especializados como CoinTracking— y responder con un orden riguroso.
La clave de este proceso reside en la trazabilidad. Lorente insiste en que «el desorden es lo que te complica la vida» durante una inspección de Hacienda. A su juicio, un contribuyente que dispone de documentación organizada puede cambiar por completo el tono de la conversación con la Hacienda de España.
Por el contrario, la falta de registros claros genera prisas, incoherencias y explicaciones incompletas que suelen derivar en mayores complicaciones administrativas, alerta Lorente.
Este proceso de supervisión ocurre de forma inmediata tras la recepción de la notificación, un periodo crítico especialmente para quienes han operado en múltiples plataformas, exchanges o wallets frías.
El especialista indica que la reconstrucción de la actividad financiera es una tarea técnica exigente, pero necesaria para demostrar la veracidad de los saldos declarados y evitar sospechas de ocultación de información.
El pasado 8 de abril se dio inicio a la campaña de la Renta 2026, que representa la consolidación del control automatizado sobre bitcoin y otras monedas digitales en España.
Y mientras miles de contribuyentes rinden cuentas sobre el ejercicio 2025, la Agencia Tributaria ha activado un cruce masivo de datos respaldado por algoritmos de inteligencia artificial (IA), cerrando el cerco sobre un ecosistema que anteriormente se percibía como opaco, tal como informó CriptoNoticias.
En este nuevo escenario, el riesgo real para el tenedor de bitcoin se ha trasladado de la volatilidad del mercado hacia el cumplimiento normativo a través de diversos formularios.
El Modelo 100, correspondiente a la Declaración de la Renta, exige incluir cualquier ganancia o pérdida patrimonial derivada de permutas o ventas. Por otro lado, el Modelo 721 es la declaración informativa específica para monedas digitales situadas en el extranjero, obligatoria para saldos superiores a 50.000 euros al 31 de diciembre.
Asimismo, los grandes patrimonios deben considerar el Modelo 714, relativo al Impuesto sobre el Patrimonio, donde los activos digitales deben computarse por su valor de mercado.
Este entorno de escrutinio requiere una precisión documental absoluta para proteger la rentabilidad de la inversión frente a las exigencias del fisco.
Por tanto, ante un requerimiento de Hacienda, la gestión emocional debe ser sustituida por una estrategia basada en el orden. Como señala la experiencia de Lorente, una trazabilidad impecable suele ser la herramienta más sólida para resolver cualquier discrepancia fiscal sin enfrentar sanciones.









