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La plataforma opera bajo estándares de identificación de clientes y prevención de lavado de activos.
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La medida busca facilitar la conversión bajo supervisión de moneda nacional a criptoactivos.
El exchange de criptomonedas Kraken comenzó a operar oficialmente en Argentina este 4 de mayo de 2026, tras consolidar su estatus legal como Proveedor de Servicios de Activos Virtuales (PSAV) ante la Comisión Nacional de Valores (CNV).
La autorización permite que la plataforma integre depósitos directos en pesos argentinos, lo cual pone a disposición de la población un nuevo servicio para que los usuarios conviertan moneda nacional en bitcoin, criptomonedas o stablecoins sin recurrir a circuitos informales.
Al actuar como un intermediario regulado, la firma implementa normas estrictas de prevención de lavado de activos y procedimientos de identificación (KYC). Este marco normativo responde a una evolución del mercado local hacia la institucionalización, donde las stablecoins se integran cada vez más y se usan como la principal herramienta de dolarización frente a la inflación y las restricciones cambiarias, tal como lo ha informado CriptoNoticias.
La llegada de la compañía se suma a la de otros actores internacionales que han formalizado su presencia bajo el nuevo esquema de la CNV, validando a Argentina como un polo de atracción para empresas tecnológicas. Este interés corporativo se apoya en la necesidad de protección financiera de los ciudadanos que convierten al país en un polo de adopción masiva.
«La llegada de Kraken a Argentina busca ofrecer una infraestructura segura y regulada para un mercado que ya utiliza masivamente los activos digitales como reserva de valor», señala Sebastián Camiser, responsable de crecimiento regional para Argentina y LATAM.
A pesar de que este paraguas legal ofrece una seguridad técnica inédita, la transición hacia un modelo supervisado genera posturas encontradas. Por un lado, los inversores institucionales celebran la transparencia del sistema, mientras que por el otro, los usuarios que priorizan la privacidad observan con cautela el aumento de la vigilancia estatal sobre activos que nacieron para ofrecer independencia financiera.
Este desembarco sitúa finalmente a Argentina en el centro de la estrategia con criptomonedas en el ámbito regional. Con un volumen en América Latina que superó los USD 730.000 millones el año pasado, la operativa de la plataforma añade otro elemento a la integración definitiva de lo digital en la economía diaria, diluyendo la frontera entre la banca tradicional y los criptoactivos.








