-
La Sunacrip no puede exigir lo que no está en su jurisdicción.
-
El uso en bolívares sigue sin definición operativa.
La posible llegada de la tarjeta de débito de Binance a Venezuela ha generado una pregunta que resuena en todo el ecosistema de bitcoin (BTC) y criptomonedas: ¿necesita el exchange una licencia de la Superintendencia Nacional de Criptoactivos y Actividades Conexas (Sunacrip) para operar en el país? La respuesta no es un sí o un no rotundo. Depende de cómo se mire.
Para salir de dudas, CriptoNoticias conversó con abogados especializados en el ecosistema de activos digitales. Sus diagnósticos coinciden en que una cosa es que Binance tenga presencia física en Venezuela; otra, muy diferente, es que los venezolanos usen sus servicios en un entorno transfronterizo.
«Binance no necesita licencia de la Sunacrip». Quien lo dice sin titubeos es Ernesto Portillo, abogado fundador de CriptoJuris Venezuela, un bufete especializado en derecho de activos digitales. Los venezolanos acceden desde el exterior, como si abrieran una cuenta en un banco de otro país. Y eso, según el abogado, es determinante.
Si Binance tuviese sede física en Venezuela, sí necesitaría licencia para cumplir con los estándares del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI). Pero Binance no opera en Venezuela ni tiene sede física en el país. El exchange cumple con el estándar internacional de la recomendación 15 del organismo internacional. Tiene licencia donde tiene presencia física.
Ernesto Portillo.

El GAFI exige licencia solo donde la empresa tiene presencia física. Binance no la tiene en Venezuela. En cambio, ya cuenta con 22 licencias en otras jurisdicciones: Seychelles, Hong Kong, Argentina, México, Colombia, Brasil, y sigue sumando.
Para que Binance lance su tarjeta en Venezuela, lo que necesita no es una licencia de Sunacrip. Necesita que el instrumento funcione dentro del marco de los convenios internacionales de Mastercard.
¿Y la ley venezolana qué dice?
De acuerdo con Portillo, los criptoactivos no forman parte del sistema financiero tradicional venezolano, cuya legislación está diseñada prioritariamente para la banca, los seguros y el mercado de valores.
Los criptoactivos no pertenecen al sistema financiero venezolano. Para eso en el país hay una Superintendencia de Bancos y una Superintendencia de Criptoactivos además de un marco regulatorio para las criptomonedas y otro para el dinero fiduciario.
Ernesto Portillo.
Como Binance [en Venezuela] opera con criptoactivos y no con dinero fíat, no está sujeta a las reglas de un banco tradicional. Y como no tiene presencia física, la Sunacrip no puede exigirle una licencia, tal como lo agrega Portillo.
El rol de MasterCard en la convertibilidad de monedas
Aquí está el detalle que pocos están viendo.
Binance no necesita estar bajo el amparo de una institución financiera tradicional para emitir la tarjeta. La plataforma opera a través del Crypto Card Program de Mastercard, un instrumento que le otorga una autorización directa para emitir tarjetas, compensando las transacciones directamente en dólares.
Ernesto Portillo.
¿Qué significa esto? El programa de Mastercard permite a los consumidores gastar activos digitales en millones de establecimientos en todo el mundo. Las transacciones se convierten de criptomonedas a moneda fíat antes de llegar a la red de Mastercard.
El proceso funciona así:
- El usuario recarga su tarjeta con criptoactivos como USDT (Tether), bitcoin, ether (ETH) o USD Coin (USDC).
- Al pagar, Binance convierte los fondos a dólares a través de su integración con Mastercard.
- La red de Mastercard procesa el pago en la moneda local del comercio.
La liquidación en bolívares, para el caso de Venezuela, es un tema operativo que ocurre dentro del marco de los convenios internacionales de Mastercard. La tasa de cambio que se aplique, oficial o valor razonable, es una discusión separada que define si la tarjeta será atractiva para los usuarios locales. La licencia, desde la perspectiva jurídica, no es el obstáculo.
El verdadero desafío está en cómo se liquiden las transacciones en bolívares. Si Binance logra que su tarjeta sea atractiva y competitiva en el mercado local, los 5 millones de venezolanos registrados en la plataforma tendrán una nueva forma de gastar sus criptoactivos.
Ernesto Portillo.
Por lo tanto, la licencia no es el problema. Nunca lo fue.
Pero si no logra que la experiencia sea sencilla y rentable, la tarjeta quedará relegada a compras internacionales. Y eso, para el usuario de a pie, sería una oportunidad perdida. Así que en ese sentido, el tiempo y la letra pequeña, como siempre, lo dirán.








