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El mercado al contado y los servicios en cadena cesarán definitivamente a fines de septiembre.
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Los activos no retirados tras el cierre estarán sujetos a un cargo mensual del 5% por custodia.
CoinEx anunció hoy, 15 de septiembre de 2026, que cesará las operaciones de su plataforma de intercambio de bitcoin (BTC) y criptomonedas y entrará en un proceso de cierre corporativo que culminará a fines de diciembre.
Según el comunicado oficial de la empresa, la medida fue tomada tras evaluar la caída prolongada en el mercado de activos digitales, la contracción significativa en el volumen de comercio a nivel general, así como el aumento en los requisitos regulatorios y los costos de cumplimiento operativo.
A partir de la publicación del anuncio, el exchange implementó restricciones de efecto inmediato. Se suspendió el registro de nuevos usuarios, los contratos de futuros entraron en un modo de «solo reducción» para permitir el cierre de posiciones abiertas, y se bloquearon las nuevas suscripciones en los apartados de dinero fíat, margen, préstamos y servicios de rendimiento.
El cronograma de la compañía establece que el 22 de septiembre cesarán todos los servicios ajenos al mercado al contado, incluyendo los depósitos en cadena, con la excepción de las transferencias del token nativo de la plataforma (CET).
El mercado al contado dejará de funcionar el 29 de septiembre de 2026, momento en el cual se cancelarán todas las órdenes no ejecutadas.
Como consecuencia, los activos distintos a la moneda estable USDT que permanezcan en las cuentas serán liquidados por la empresa en mercados externos y convertidos a USDT.
Los activos que carezcan de liquidez externa serán deslistados gradualmente, y la plataforma advirtió que no se hará responsable de su custodia si no son retirados a billeteras externas antes de esa fecha.
En paralelo, CoinEx recomprará los tokens CET a un precio fijado de 0,005 USDT por unidad hasta finales de septiembre, fecha en la que también dejarán de operar la red CoinEx Smart Chain (CSC) y el protocolo OneSwap.
La fecha límite para que los usuarios retiren sus fondos es el 22 de diciembre de 2026 a las 02:00 UTC. La compañía sostiene que mantiene una proporción de reservas superior al 100%, lo que garantizaría el respaldo total de los activos.
Aquellos saldos en USDT que no sean retirados tras la clausura de la plataforma serán transferidos a un sistema de custodia independiente, por el cual se cobrará una comisión mensual del 5% calculada sobre el balance original. El límite para reclamar estos fondos custodiados será el 22 de agosto de 2028. Los servicios paralelos CoinEx Wallet y CoinEx Vault continuarán operando con normalidad por tratarse de unidades de negocio independientes.
Una ola de cierres golpea a la industria de las criptomonedas
El fin de las operaciones de este exchange, lanzado en 2017, refleja un escenario marcado por clausuras consecutivas en el sector a lo largo de 2026.
Durante el mes de julio, las plataformas BitMEX y BitMart también comunicaron el cese de sus plataformas, tal como fue informando CriptoNoticias. El fenómeno es atribuible a una menor especulación global y a una fuerte presión regulatoria, situación que expulsa a las entidades menos rentables.
A esta ola de liquidaciones impulsadas por el mercado se suman salidas provocadas por motivos de seguridad o ajustes estratégicos. A principios de septiembre, el exchange chileno Orionx notificó su cierre definitivo tras confirmarse la sustracción de más de 7 millones de dólares en criptomonedas de sus clientes.
Asimismo, firmas gestoras como Bitwise iniciaron la liquidación de instrumentos bursátiles específicos, como su fondo cotizado en bolsa (ETF) basado en dogecoin (DOGE), cuyo último día de negociación será a mediados de octubre.
La convergencia de estos eventos evidencia un proceso de depuración estructural en la industria, donde plataformas históricas cesan su actividad.
En este contexto de transición corporativa, la principal medida de mitigación de riesgo para los clientes de las empresas afectadas consiste en retirar sus activos dentro de los plazos estipulados y verificar cualquier comunicación a través de canales oficiales, a fin de evitar los intentos de fraude e ingeniería social que suelen proliferar ante los anuncios de liquidación.









