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Dashjr había asegurado reiteradas veces en el pasado que BIP-110 no generaría ninguna división.
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Jameson Lopp y Adam Back cuestionaron la contradicción entre el pool y su cofundador Luke.
El equipo del pool de minería OCEAN anunció este 13 de julio en X que actualizará su infraestructura para seguir de forma independiente ambas cadenas si Bitcoin se divide por la propuesta BIP-110. También aseguraron que la empresa operará «efectivamente como dos pools» en ese punto. El anuncio generó cuestionamientos inmediatos de desarrolladores como Jameson Lopp y Adam Back, entre otros, quienes señalaron una contradicción con las declaraciones previas de Luke Dashjr, cofundador de OCEAN, quien desde hacía meses hablaba sobre la imposibilidad de una división.
Según explicaron desde OCEAN, los mineros que operan mediante DATUM (el protocolo de OCEAN que le permite a cada uno construir su propio bloque, en lugar de aceptar el que arma el pool) continuarán de forma automática en la cadena que valide su propio hardware si ocurre la bifurcación. La empresa acreditará esas recompensas en un split share log (registro de recompensas dividido por cadena) y publicará Términos de Servicio actualizados antes del bloque 961.632 de Bitcoin, cuya llegada se estima para el 8 de agosto.
No obstante, el anuncio de este pool de minería de Bitcoin contrasta con lo que Luke Dashjr venía sosteniendo previamente. Por ejemplo, el 18 de junio había escrito en X: «No olvides que la BIP-110 por sí solo no causa una división de cadena». En febrero pasado había sido incluso más categórico: «No hay ninguna división de cadena, ni en agosto ni después».

¿Cómo lo justifica OCEAN?
Ian Northon, cofundador y director legal de OCEAN, publicó un texto sobre el rol de OCEAN en el debate. Northon sostuvo que la función de dividirse en dos pools surge del mismo diseño de DATUM, con el que actualmente opera el 95% del hashrate del pool, y que permite a cada minero elegir su software, sus transacciones y si su bloque señaliza o no algún cambio de protocolo, sin intervención del operador central.
De acuerdo con Northon, si cada minero ya decide de forma individual qué reglas sigue su bloque, que OCEAN acredite esas recompensas por separado según la cadena que cada uno eligió no es una novedad sino una consecuencia directa de esa arquitectura.
Jason Hughes, vicepresidente de OCEAN, respaldó ese argumento y ubicó su origen en un problema anterior y distinto, las carreras de bloques (block races), situaciones en las que dos mineros encuentran un bloque válido casi al mismo tiempo y la red queda dividida por unos minutos hasta que uno se impone sobre el otro, y los ataques del 51% (cuando un actor concentra más de la mitad del poder de cómputo de la red y puede revertir transacciones).
Según Hughes, para resolver esos escenarios DATUM ya necesitaba poder identificar en qué rama estaba trabajando cada minero y acreditarle su recompensa en consecuencia, incluso antes de que la red resolviera cuál era la cadena válida. Aplicar esa misma lógica a una división más duradera, como la que podría generar BIP-110, es para Hughes usar una herramienta que el pool ya tenía, no crear una nueva a medida del debate actual.
Dashjr afirmó que OCEAN «sigue siendo solamente un coordinador», es decir que, según su postura, no es el pool ni sus mineros quienes deciden cuál es la cadena válida de Bitcoin, sino los nodos que corren el software y validan sus reglas. Bajo esa lógica, el rol de OCEAN se limita a acreditar correctamente las recompensas de cada minero según la cadena que su propio nodo reconozca, sin tomar partido.
Dashjr agregó que, una vez activado BIP-110, los mineros que no actualicen su software producirán bloques inválidos y no cobrarán recompensa de los bloques que sí validen los mineros actualizados, mientras que el mecanismo de OCEAN evita, según sus palabras, que ese riesgo recaiga sobre quienes sí cumplieron con las reglas.
Las críticas del resto del ecosistema
Jameson Lopp cuestionó por qué OCEAN dedica desarrollo a una funcionalidad que su propio cofundador había calificado reiteradamente de imposible. El criptógrafo y cofundador de Blockstream, Adam Back, por su parte, sugirió que la propuesta debería incorporar replay protection (protección contra repetición de transacciones), un mecanismo que evita que una transacción válida en una cadena se ejecute también, sin que el usuario lo busque, en la otra cadena tras una división.
El trader e inversionista Tone Vays acusó a OCEAN de actuar de mala fe: «Qué más evidencia necesita la gente de que son actores de mala fe generando caos en la red Bitcoin», escribió, en referencia al pool.
Adicionalmente, en respuesta a la publicación del anuncio de OCEAN, decenas de bitcoiners compartieron sus cuestionamientos hacia Dashjr y recordaron declaraciones pasadas de él, en las que hablaba sobre la imposibilidad de una división de cadena de Bitcoin, un escenario que su propio pool ahora contempla.
El anuncio de OCEAN llega en un contexto donde la señalización a favor de BIP-110 es, por ahora, prácticamente nula entre los pools de mayor peso, como ya lo informó CriptoNoticias. OCEAN, con apenas el 2,25% del hashrate aportado por pools, es la única plataforma con señalización sostenida hasta el momento. La señalización se volverá obligatoria en el bloque 961.632, previsto para el 8 de agosto, y el mecanismo de dos cadenas que ahora defiende OCEAN quedará a prueba recién si, llegado ese punto, buena parte de la red sigue sin haberse sumado.








