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Compañías públicas de minería venden sus reservas para cubrir costos y expandirse a la IA.
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Desde el ATH marcado en octubre de USD 126.000, el valor de BTC cayó un 40%.
Las principales mineras públicas de Bitcoin, incluyendo MARA Holdings (MARA), CleanSpark (CLSK), Riot Platforms (RIOT), Cango (CANG), Core Scientific (CORZ) y Bitdeer (BTDR), vendieron más de 32.000 bitcoin (BTC) en el primer trimestre de 2026, superando el total de ventas netas de los cuatro trimestres de 2025 y estableciendo un nuevo récord histórico de liquidaciones trimestrales, de acuerdo con el sitio especializado en minería y energía The Energy Mag.
Dado que los reportes del primer trimestre de algunas empresas aún están pendientes, la cifra de 32.000 BTC podría ser aún mayor.
El récord previo correspondía al segundo trimestre de 2022, cuando las mineras liquidaron aproximadamente 20.000 BTC durante el colapso del ecosistema Terra-Luna, un período en el que el precio de BTC cayó desde los USD 47.000 hasta los USD 18.000 aproximadamente.
El equipo de The Energy Mag enfatizó en su informe del 16 de abril que, a fines de 2024, esas mismas empresas acumulaban agresivamente y cerraron el año con una adición neta de 17.593 BTC, llevando sus reservas combinadas por encima de los 100.000 BTC.

¿Por qué venden sus reservas de bitcoin estas mineras?
Con el precio de bitcoin lejos de su máximo histórico de USD 126.000 marcado en octubre (una caída del 40%), el hashrate global y la dificultad de la red en crecimiento o cerca de niveles máximos registrados, la rentabilidad minera colapsa, lo que los empuja a recurrir a sus reservas para cubrir los costos operativos y mantener sus operaciones.

Un indicador directo de la problemática actual para los mineros es el hashprice, la métrica que mide los ingresos diarios esperados por unidad de poder de cómputo aportado a la red. Actualmente, el hashprice ronda los USD 34 por petahash por día (USD/PH/día), cerca de mínimos históricos, conforme a datos de Hashrate Index.
Un bajo nivel de esta medición conduce a que los ASIC generen menos ingresos. Si en ese contexto, los costos fijos, como la energía, mantenimiento e infraestructura, no bajan en la misma proporción y las condiciones de la red se mantienen en máximos, ese ASIC empieza a minar en pérdida, lo que implica márgenes de ganancias nulos o negativos.

Si bien el precio de BTC viene creciendo desde el 5 de abril, pasando desde los USD 67.000 hasta los USD 76.000 registrados hoy 17 de abril (una suba del 13%), este incremento no es suficiente para los mineros.
Una prueba de ello es que, de acuerdo con datos de Antpool, de los 10 ASIC de Bitcoin más rentables del mercado actualmente, el primero de esa lista opera con ganancias estimadas diarias de apenas 0,001 dólar por terahash (TH, una medida inferior al petahash) por día.
Mineras hacia la IA: una salida ante la volatilidad
La presión sobre los márgenes está empujando a estas compañías mineras a diversificar hacia la inteligencia artificial (IA) como fuente de ingresos más predecible.
Como reportó CriptoNoticias, MARA confirmó en marzo que vendió 15.000 monedas de BTC y que lo continuará haciendo de forma oportunista en 2026 para financiar su expansión hacia centros de datos de alto rendimiento, con capacidad para alternar entre minería y procesamiento de IA según la rentabilidad de cada segmento. En febrero formalizó una alianza con Starwood Capital para reconvertir instalaciones con hasta 2,5 gigavatios de capacidad.
Cango Inc, por su parte, vendió 4.451 BTC, más de la mitad de sus reservas, por aproximadamente USD 305 millones, para financiar su transición hacia el arrendamiento de unidades de procesamiento gráfico y el entrenamiento de modelos de lenguaje. Según el comunicado de la empresa, el nuevo modelo le permitirá generar ingresos más predecibles que la minería de Bitcoin. Riot Platforms también anunció una alianza para ampliar la capacidad de IA de su centro de datos en Rockdale, Texas.
El argumento común es estructural: los ingresos por minería dependen de la volatilidad del precio de BTC y de las condiciones de la red, mientras que los contratos de cómputo para IA ofrecen flujos más predecibles. Para empresas con infraestructura energética a gran escala, reconvertir parte de esa capacidad hacia IA permite diversificar sin abandonar la minería.
El récord de liquidaciones del primer trimestre de 2026 refleja así cómo la presión de supervivencia obliga a vender reservas para sostener operaciones, y una reconfiguración estratégica de largo plazo en la que el bitcoin sigue siendo el núcleo del negocio pero ya no es su único pilar.








