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El 99,5% de los votos apoya el plan, superando ampliamente el quórum necesario.
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Fundadores y socios quemarían 4.500 millones de WLFI antes del desbloqueo gradual.
World Liberty Financial, la plataforma de finanzas descentralizadas (DeFi, por sus siglas en inglés) vinculada a la familia del presidente Donald Trump, avanza en una propuesta para desbloquear 62.282 millones de tokens WLFI.
La votación empezó ayer, 29 de abril de 2026, y finalizará el próximo 6 de mayo. Al momento de la publicación de este artículo, la iniciativa cuenta con un respaldo cercano al 99,5% de los votos.
Luego de que empezó la votación, el precio de WLFI se desplomó hasta 0,06136 dólares, su mínimo histórico.
Esta votación define un cambio clave en la tokenómica del proyecto: reemplazar bloqueos indefinidos por calendarios de liberación progresiva. Este tipo de modificaciones implica alterar la forma en que los tokens entran al mercado, lo que puede impactar en su precio y en la percepción de los inversionistas.
El plan distingue entre distintos grupos de tenedores. Por un lado, los primeros patrocinadores (con 17.043 millones de WLFI) quedarían sujetos a un período de espera de 2 años, seguido de una liberación gradual durante otros 2 años.
Por otro lado, los 45.238 millones de WLFI en manos de fundadores, equipo, asesores y socios enfrentarían condiciones más exigentes: 2 años de bloqueo inicial y luego una liberación lineal durante 3 años. Antes de ese proceso, este grupo contempla la quema del 10% de sus tokens, equivalente a 4.523 millones de WLFI, lo que reduciría el suministro total de forma permanente.

Esta propuesta llega en un momento delicado para el proyecto. Como reportó CriptoNoticias, WLFI enfrenta cuestionamientos por una operación con el protocolo Dolomite, en la que utilizó su propio token como colateral para obtener liquidez en su stablecoin USD1. En esa maniobra, se depositaron 5.000 millones de WLFI como garantía para acceder a unos 75 millones de dólares.
Las críticas apuntan a que el proyecto utilizó un activo de baja liquidez como respaldo para obtener fondos reales, en un entorno donde además concentra gran parte de la liquidez (más del 55%) del protocolo utilizado. Esto generó acusaciones de conflicto de intereses y comparaciones con casos anteriores de colapsos en el ecosistema, por ejemplo Terra-Luna.
A esto se suma otra señal relevante: la concentración del poder de voto. Un pequeño grupo de grandes tenedores tiene capacidad suficiente para influir de manera significativa en el resultado de las propuestas. La cartera más grande representa cerca del 13% de los votos emitidos, mientras que las cuatro principales controlan aproximadamente el 40%.
Si la propuesta se aprueba, WLFI pasará a un modelo donde la liberación del suministro en el futuro será más clara y escalonada en el tiempo. Sin embargo, el cambio no elimina las dudas sobre la gobernanza del proyecto ni sobre los riesgos asociados a su estructura financiera.
Por ahora, el alto nivel de apoyo sugiere consenso interno. Pero el verdadero desafío estará en cómo el mercado interpreta este cambio y si logra recomponer la confianza tras las recientes polémicas.









