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Una gran parte del mercado minorista ve a tron (TRX) como “demasiado riesgoso”, según Santiment.
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Tron se ha mantenido libre de los picos de euforia que antecedente a grandes correcciones.
La criptomoneda tron (TRX) consolidó una tendencia alcista desde el pasado 6 de febrero de 2026, cuando cotizaba en torno a los 0,27 dólares. El activo ha escalado hasta alcanzar los 0,35 dólares hoy, 12 de mayo. Con ese repunte del 29%, tron está en precios que no se veían desde septiembre pasado.
Según datos de la firma de análisis Santiment, este movimiento alcista de la criptomoneda ocurre en medio de un clima de escepticismo generalizado. «Gran parte del recelo a largo plazo se debe al fundador de Tron, Justin Sun», detalla Santiment.
El ejecutivo ha enfrentado «acusaciones de manipulación de mercado, tácticas de promoción agresivas, demandas judiciales y escrutinio regulatorio», incluyendo una demanda de la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) en 2023 por la presunta venta de activos no registrados.
Sin embargo, la sospecha del sector minorista parece actuar como un catalizador para el mercado. Muchos operadores aún asocian a Tron con comportamientos impulsados por el «hype» o promoción exagerada de ciclos pasados. Esto genera que una gran porción de la comunidad considere al activo como «demasiado riesgoso» frente a nuevas narrativas de inteligencia artificial o finanzas descentralizadas (DeFi), explica Santiment.
El modelo de Santiment confirma esta tendencia mediante un gráfico que cruza el precio con el sentimiento en redes sociales y plataformas como Telegram. La herramienta utiliza una «línea amarilla» para medir el ratio entre comentarios positivos y negativos. Actualmente, este indicador marca 1,056, lo que significa que las opiniones bajistas están casi a la par con las alcistas.

Para la firma, esta paridad es una señal de fortaleza bajo el principio de «sentimiento contrario». Esta lógica dicta que los precios suelen subir cuando la multitud duda, ya que no existe una burbuja de optimismo que preceda a un colapso. Según Santiment, «el FUD [miedo, incertidumbre y duda] impulsa subidas más grandes» porque, mientras los inversores minoristas permanecen fuera por desconfianza, hay más capital disponible para entrar luego y menos presión de venta inmediata.
«Sea cual sea tu opinión personal, entiende que muchos traders minoristas aún desconfían del proyecto», advierte la consultora. Esta falta de entusiasmo minorista, detectada por debajo de la «FUD Zone» (línea verde del gráfico), permite que la tendencia alcista avance sin el peso de la euforia.
La infraestructura de Tron ha enfrentado críticas por su rol masivo en las transferencias globales de la stablecoin USDT. Aunque ofrece bajas comisiones y alta velocidad, «los críticos argumentan que esto también la ha convertido en una red preferida para transferencias ilícitas». Esta percepción que Santiment califica como «negativa», refuerza la vacilación entre los usuarios que ya cuestionaban su arquitectura técnica.
Al día de hoy, Tron alberga 88.000 millones de tokens USDT, lo que representa el 50% de toda la oferta existente en el mercado. Los bloqueos de fondos por parte de Tether, empresa emisora de la stablecoin, en direcciones de Tron han alimentado los temores. Un caso relevante del 23 de abril implicó la congelación de 344 millones de dólares en dos cuentas específicas que operaban bajo este protocolo, como lo informó CriptoNoticias.
Otro factor de frustración para los operadores es la falta de aplicaciones de consumo llamativas, dice Santiment. Mientras el mercado se enfoca en agentes de IA y nuevos lanzamientos, el crecimiento de Tron ha sido más técnico y silencioso, explica. «Muchos inversores minoristas descartan su rally como poco emocionante o insostenible», señala la firma sobre la visión de los participantes del mercado.
Paradójicamente, la firma explica que la vacilación constante es una señal positiva para la continuación de una tendencia técnica. Los mercados suelen sufrir correcciones cuando hay «codicia» o entusiasmo excesivo, identificado como la «FOMO Zone» (línea roja). En cambio, Tron ha experimentado el entorno opuesto durante 2026, lo que ha «despejado» el camino de la euforia que suele causar desplomes repentinos.
«Los precios se mueven en dirección opuesta a las expectativas de la multitud», concluye Santiment sobre esta paradoja psicológica. Mientras la línea amarilla del sentimiento se mantenga alejada de los picos de codicia, el activo parece tener margen para continuar su ascenso orgánico.








