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La oferta de acciones tokenizadas en Solana creció de USD 5,8 millones a USD 683 millones.
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La adopción de activos tokenizados todavía enfrenta retos de regulación, custodia y liquidez.
Los mercados financieros podrían estar entrando en una etapa que trascienda los ciclos tradicionales de las criptomonedas. Esa es la tesis de Lily Liu, presidenta de Solana Foundation, quien plantea que la tokenización podría impulsar una transformación de largo plazo en la manera en que circula el dinero, se representan los activos y se ejerce la propiedad.
En un artículo publicado el 2 de septiembre, Liu describió este escenario como un “superciclo de tokens” y sostuvo que no se trata únicamente de una tendencia tecnológica, sino de un cambio estructural que podría llevar una parte creciente de la actividad financiera a redes blockchain.
Su planteamiento se apoya en cuatro fuerzas que avanzan simultáneamente: las stablecoins, la incorporación de instituciones financieras a las redes descentralizadas, el desarrollo de redes capaces de procesar operaciones a bajo costo y alta velocidad, y el crecimiento de la inteligencia artificial.
Para Liu, las stablecoins ya demostraron que el dinero puede moverse globalmente sobre la red. A esto se suma la exploración institucional de acciones, bonos y otros instrumentos tokenizados, mientras que los sistemas de inteligencia artificial podrían generar nuevos agentes capaces de ejecutar pagos y transacciones de manera autónoma.
Solana busca posicionarse dentro de esa transformación. Liu afirmó que la red procesó más de USD 4,7 billones en stablecoins durante el último año. Además, datos citados de Blockworks muestran que la oferta circulante de acciones tokenizadas en Solana pasó de unos USD 5,8 millones en junio de 2025 a aproximadamente USD 683 millones en agosto de 2026.
La actividad de la red también alcanzó un récord de 5.200 millones de transacciones sin voto en agosto, una métrica que permite aproximarse al uso de la cadena más allá de las operaciones vinculadas al consenso de validadores.
La expansión también encuentra respaldo en el interés de grandes compañías e instituciones. La DTCC desarrolla un servicio de tokenización de valores, mientras empresas como Visa, PayPal y Western Union han explorado soluciones basadas en Solana para pagos, stablecoins o liquidación, como explicó CriptoNoticias.
Sin embargo, el llamado “superciclo” todavía es una tesis, no una realidad consolidada. Regulación, custodia, liquidez, seguridad y derechos sobre los activos subyacentes siguen siendo obstáculos. La tokenización podría ampliar el acceso a inversiones fraccionadas, pero su impacto dependerá de que estas nuevas infraestructuras logren integrarse de forma confiable con el sistema financiero tradicional.








