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Jerónimo Ferrer, gerente del exchange, cree USDPT apunta a los mercados basados en efectivo.
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Ferrer considera que USDPT busca eliminar las fricciones estructurales del negocio de remesas.
La llegada al mercado de USDPT, la criptomoneda estable de Western Union, no implica una competencia frontal con USD Tether (USDT) o USD Coin (USDC), las principales stablecoins. En cambio, apunta a ser más bien una herramienta complementaria para el ecosistema.
Así lo señaló Jerónimo Ferrer, gerente de Desarrollo de Negocios para Argentina, Paraguay y Uruguay del exchange de criptomonedas Bitfinex, a CriptoNoticias. En declaraciones este martes 5 de mayo, el ejecutivo aseveró que el activo, emitido sobre la red Solana, «servirá mucho más como un complemento a través del ecosistema que como un competidor directo».
El ejecutivo explicó que monedas digitales como USDT poseen altas tasas de adopción orgánica en distintas regiones, incluyendo Latinoamérica, impulsadas por el ahorro y la cobertura contra la inflación. Mientras que la propuesta de Western Union se ubica en otro nicho, que es “la infraestructura de liquidación en lugar de una reserva de valor”.
«A largo plazo puede ganar algo de volumen, pero es poco probable que pueda competir con la liquidez y la expansión internacional de las mayores stablecoins que pueda enfrentar», afirmó el vocero. “La propuesta de Western Union parece ser una solución más basada en pagos y controlada”, añadió.
Ferrer fue enfático al señalar que USDPT es una herramienta cuyo objetivo es “eliminar fricciones estructurales” del negocio de las remesas, como los altos costos de envío y el tiempo de liquidación de los pagos transfronterizos, operando principalmente en mercados basados en efectivo.
De acuerdo con Ferrer, una stablecoin como USDPT, al funcionar sobre una arquitectura descentralizada, ciertamente podría facilitar transferencias casi en tiempo real y «presionar las tarifas en corredores clave a lo largo de Latinoamérica, donde enviar dinero puede ser excesivamente costoso y lento”.

No obstante, advirtió que el verdadero alcance del activo de Western Union «dependerá de la implementación en la ‘última milla’ (el cambio a dinero efectivo), la regulación local y la experiencia del usuario».
Las bajas comisiones, la rapidez y la comodidad mantendrán el uso de stablecoins en tres áreas clave: freelancers y exportaciones, conversión informal de divisas y comercio internacional. Más que una cobertura temporal, las stablecoins se están convirtiendo en una infraestructura financiera integrada en la economía digital. En este sentido, Western Union se beneficia de integrar esta stablecoin en su red física mundial para poder penetrar aún más en los mercados basados en efectivo.
Jerónimo Ferrer, Bitfinex.
Ferrer también indicó que la incursión de una firma de peso tradicional como Western Union en el ecosistema de criptomonedas es vista como una señal de madurez para el mercado de los activos digitales.
«Los jugadores tradicionales también sugieren que las stablecoins han pasado de ser un mero experimento a ser ahora una infraestructura financiera útil, particularmente para pagos internacionales», comentó Ferrer.
Como lo ve, esta estrategia de fusión entre el mundo financiero convencional y la tecnología descentralizada busca mejorar la eficiencia y reducir costos operativos frente a los nuevos competidores del entorno digital.
Una «especie de bifurcación del mercado»
Los comentarios de Ferrer en torno a la stablecoin de Western Union se complementan con las visiones de analistas como Aníbal Garrido, director de la Academia BT&C de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) quien define la situación actual como una «especie de bifurcación del mercado».
Consultado por CriptoNoticias, dijo que, mientras USDT ha ganado terreno en economías frágiles por su relativa independencia y autonomía, el USDPT nace bajo un esquema de cumplimiento estricto y vigilancia. En este escenario, Garrido cree que Western Union no compite por ofrecer «dinero libre», sino por posicionar un «dólar duro programable corporativo» que esté plenamente integrado al sistema financiero tradicional.
En la misma línea, el economista Aarón Olmos señaló que la nueva moneda digital de la empresa de giros postales deberá pelear por su lugar demostrando eficiencia y eficacia en su plataforma de envíos. Según Olmos, los activos tradicionales ya forman parte de las maniobras financieras cotidianas de los latinoamericanos, por lo que el éxito de USDPT en esta región dependerá de su capacidad para ofrecer ventajas tangibles en el mercado de remesas retail.
Efectivamente, a pesar del respaldo institucional de Western Union, el ecosistema de activos digitales en Latinoamérica presenta barreras de entrada para nuevos competidores corporativos.
Sucede que, en regiones con alta inflación o crisis económicas, la población latinoamericana ha desarrollado una cultura basada en la autonomía financiera y la liquidez inmediata que ofrecen las redes descentralizadas.
Ciertamente, Western Union llega para complementar el ecosistema como una opción corporativa, pero se enfrenta a una región que ya ha adoptado la liquidez y la libertad de los activos digitales más conocidos.








