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Custodios híbridos, cuentas de liquidación directa y tarjetas de crédito con BTC son posibilidades.
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Compañías de criptomonedas con licencia MSB de la FinCEN podrán aliarse abiertamente con los bancos.
La nueva orden ejecutiva emitida por la Casa Blanca transforma las reglas del juego financiero en Estados Unidos al mitigar la fragmentación burocrática y ordenar a las agencias federales evaluar la integración directa de las empresas de criptomonedas, y las firmas de tecnología financiera (fintech), con el sistema bancario tradicional.
Esta medida, firmada por el presidente Donald Trump el 19 de mayo de 2026, busca eliminar las barreras regulatorias que, según el texto del decreto, «favorecen de forma predominante a las instituciones de la banca tradicional», abriendo el camino para la expansión de servicios basados en monedas digitales en el ámbito financiero tradicional de ese país.
La orden presidencial aborda directamente el fenómeno conocido como «estrangulamiento bancario», una situación histórica en la que las empresas de criptomonedas, como las casas de intercambio de activos digitales, pasarelas de pago y operadores de cajeros de bitcoin, veían denegadas sus solicitudes de cuentas corrientes por parte de los bancos comerciales tradicionales bajo el argumento de representar un «alto riesgo».
Al ordenar la revisión y eliminación de las disposiciones que impiden las alianzas estratégicas entre las fintech y la banca comercial, el decreto rescata a estas firmas de la exclusión y les permite competir en igualdad de condiciones regulatorias.

Ahora, ¿cuáles servicios bancarios con bitcoin y criptomonedas surgirían con la nueva orden de Trump? Veamos las posibilidades
Custodios de fondos híbridos
La orden del ejecutivo estadounidense impone plazos estrictos para que los reguladores reconfiguren el marco actual para las monedas digitales. En un término de 90 días, la Corporación Federal de Seguro de Depósitos (FDIC) y la Oficina del Contralor de la Moneda (OCC) deberán revisar las licencias de custodia.
Esta disposición podría abrir el camino para los custodios híbridos, donde los bancos tradicionales ofrecerían cuentas corrientes con bitcoin integrado y respaldado por seguros institucionales análogos a los depósitos comunes.
Asimismo, la Administración Nacional de Cooperativas de Crédito (NCUA) podría incorporar servicios para cooperativas locales, facultándolas para emitir préstamos colateralizados en criptoactivos, así como tarjetas de débito nativas.
Por otra parte, la Reserva Federal (FED) recibió un mandato de 120 días para evaluar la conectividad directa de las empresas prestadoras de servicios de activos digitales a las cuentas de pago del banco central. Esto permitiría que las plataformas de criptomonedas utilicen la infraestructura de redes de liquidación en tiempo real como el sistema ACH o FedWire.
En general, al eliminar la dependencia de bancos corresponsales intermediarios, los costos de operación se reducirían a una fracción y se habilitarían transferencias instantáneas entre bitcoin, criptomonedas y dólares estadounidenses para los usuarios de todo el país.
A su vez, el nuevo ecosistema financiero incluiría pasarelas de pago unificadas bajo la supervisión de la Oficina de Protección Financiera del Consumidor (CFPB). El objetivo de este esquema digital sería disminuir los costos transaccionales mediante terminales de punto de venta en las que los comercios procesen pagos con bitcoin con la misma simplicidad y bajas comisiones que caracterizan a las tarjetas de débito locales.
Además, la unificación regulatoria a nivel federal sustituiría el proceso de tramitar licencias individuales de transmisión de dinero en cada uno de los 50 estados, lo que ahorraría millones de dólares en costos de cumplimiento normativo para las grandes plataformas del sector de los activos digitales.
Tarjetas de crédito colateralizadas y préstamos inmediatos
Por otro lado, la eliminación de fricciones entre el colateral en bitcoin y los sistemas de pago tradicionales aceleraría de forma masiva el uso de tarjetas de crédito colateralizadas.
Mediante este mecanismo de financiamiento inmediato, los usuarios depositarían sus tenencias de monedas digitales en una cuenta segura de custodia híbrida y el sistema otorgaría de forma automática una línea de crédito en dólares o stablecoins para mitigar los efectos de la volatilidad del mercado.
Al realizar compras cotidianas con la tarjeta, la infraestructura procesaría un préstamo automático en milisegundos, manteniendo el activo digital intacto en la red para preservar su exposición alcista a largo plazo.
Este modelo de crédito garantizado ofrecería ventajas financieras significativas en comparación con la banca convencional. Desde la perspectiva fiscal en Estados Unidos, la solicitud de un préstamo respaldado por activos digitales no se considera una venta, por lo que legalmente no generaría impuestos por ganancias de capital a diferencia de la liquidación directa de las monedas digitales.
Adicionalmente, el acceso a la línea de crédito prescinde del historial crediticio tradicional o Fico Score del usuario, puesto que la capacidad de pago queda garantizada al 100% por el colateral matemático depositado en la red descentralizada.
Sin embargo, la volatilidad de BTC y las criptomonedas representa un factor crítico. En caso de una caída súbita en el precio de bitcoin, si el valor del colateral disminuye por debajo de los límites de seguridad establecidos, las plataformas podrían ejecutar llamadas de margen y liquidaciones automáticas. Esto implicaría la venta forzada de una fracción de los fondos en garantía para amortizar el saldo de la deuda pendiente.
De todos modos, la maduración de estas herramientas y el acceso directo a la Reserva Federal reducirían los costos de interés a niveles mínimos, transformando lo que era un servicio de nicho en una opción común para la banca diaria en Estados Unidos.
Impacto sobre empresas de servicios monetarios
Más allá de lo anterior, la orden ejecutiva de Trump tiene implicaciones sobre las empresas que poseen licencias de empresas de servicios monetarios (MSB). Para estas compañias, en donde entran exchanges de criptomonedas, plataformas de remesas, cajeros de bitcoin y pasarelas de pago, esta orden ejecutiva cambia las reglas del juego por completo.
En general, la orden ejecutiva de Trump rescata a las MSB del limbo regulatorio y les otorga el derecho de competir cara a cara con Wall Street. Les quita las cadenas burocráticas, pero las lanza a un mercado abierto donde la banca tradicional ahora tiene el permiso explícito de pelear por sus clientes.
CriptoNoticias conversó con Ami Spiwak, cofundador del neobanco de dólares digitales Qash, que precisamente está licenciada como tal. A su juicio, la orden beneficia a las MSB porque otorga más confianza al usuario.
«Más allá de prever unos productos puntuales que puedan salir al mercado, es que generan confianza. Porque el usuario final, que muchas veces no sabe mucho de cripto, francamente, ni le interesa. Le interesa qué puede hacer con eso. (…) En la medida que la claridad regulatoria crea confianza para adopción, es positivo», puntualizó Spiwak.
Desde su perspectiva, el verdadero valor de estas órdenes gubernamentales radica en desplazar el foco del debate técnico hacia la utilidad funcional de los activos digitales para el ciudadano común.
Spiwak fue enfático al señalar que entre los beneficios para las empresas con licencia MSB destacan el ofrecimiento de tarjetas de crédito colateralizadas en BTC y activos digitales.
«Eso va a suceder indudablemente y va a ser muy beneficioso. O sea, yo creo que la ola que se viene en todo el mundo cripto es en torno al crédito y eso va a ser un avance muy grande. Así como ya existen tarjetas colateralizadas con stablecoins, seguramente van a llegar en bitcoin», manifestó Spiwak.
Con la orden ejecutiva de Trump, está claro que el abanico de servicios bancarios con bitcoin en Estados Unidos se abre cual compás. Al eliminarse fricciones, se tendrá la libertad de operar con activos digitales en los rieles financieros tradicionales, traduciéndose en una mayor usabilidad y consecuente adopción del sector. Sobre todo, en el ámbito de los clientes, quienes ya conocen las criptomonedas y sus ventajas frente al sistema financiero heredado.










