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"No hay nada todavía que incite a tener dudas sobre la caída adicional de bitcoin", dice Gil.
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El analista espera que la moneda toque el suelo entre octubre y noviembre de 2026.
A pesar de la subida de precio de los últimos días, si hace zoom-out y se ve el panorama más amplio, bitcoin (BTC) mantiene una marcada tendencia a la baja desde finales de 2025.
De acuerdo con el analista financier y trader español, Pablo Gil, este impulso bajista aún vigente amenaza con arrastrar la cotización de bitcoin hacia los 35.000 dólares antes de que termine 2026.
El pasado 5 de julio, en su canal de YouTube, Gil se preguntó cuál es la tendencia actual. “Pues mínimos cada vez más bajos, incluido este último que ha caído por debajo del mínimo anterior, y máximos cada vez más bajos. Con lo cual puedo decir que la fase de criptoinvierno sigue plenamente activa a pesar de haber cumplido ya una corrección de un 54%», expresó el analista.
Bajo una óptica histórica, el especialista recordó que los mercados bajistas precedentes requiririeron entre 12 y 13 meses de maduración antes de experimentar un cambio de tendencia real.
Bajo este criterio, Gil proyectó que el retroceso actual todavía se extenderá durante el verano (en el hemisferio norte) de este año hasta concluir en el último trimestre del año en curso.
“No hemos cumplido con los patrones anteriores de los criptoinviernos, es decir, no hemos visto realmente que se haya cumplido ese espacio de 12 meses o 12-13 meses desde que se inicia el criptoinvierno hasta que finaliza”, manifestó el analista español.
“Yo creo que lo vamos a ver a 35.000 dólares (…) todavía tendríamos una caída sustancial desde los niveles actuales”, apuntó Gil, quien enfatizó que la cotización vulnerará las zonas de soporte vigentes por la falta de un interés de compra institucional sólido.
Inteligencia artificial succiona la liquidez global
“En términos absolutos no hay ni cambio de estructura de máximos ni mínimos que sirvan de preámbulo a un final de la fase correctiva. Tampoco hemos visto formaciones de acumulación típicas como un doble suelo o patrones de velas mensuales que indiquen una envolvente alcista o una estrella del amanecer. No hay nada todavía en este momento en el mercado que te incite a tener dudas sobre la caída adicional”, argumentó el especialista.
La explicación a esta debilidad se encuentra también fuera del mercado de bitcoin, debido a una migración masiva de capitales que afecta de forma directa la liquidez disponible para estos activos de riesgo.
El trader español describió que existe una euforia en el entorno financiero que mantiene a los inversores concentrados en firmas tecnológicas como SpaceX o Nvidia. “Hay una narrativa espectacular en torno a la inteligencia artificial (IA) que está succionando buena parte del dinero en el mercado”, describió Gil.
“En base a todo ello, parece razonable pensar que todavía nos quedan 4 meses. No quiere decir que sean 4 meses continuos de caída, ni muchísimo menos… pero falta que se produzcan mínimos al alza, falta que se produzcan máximos al alza, alguna estructura de acumulación, llegar a niveles de soporte crítico”, aclaró Gil.
Firmas de análisis detectan estabilización estructural
La perspectiva bajista de Gil encuentra un contrapeso técnico en los informes que de dos firmas de investigación. Como reportó CriptoNoticias, SwissBlock reportó que bitcoin manifiesta señales incipientes de estabilización. Esto se da debido a que el impulso del precio abandonó los rangos de negatividad extrema.
Esta visión de un mercado que intenta detener su deterioro coincide con lo expuesto por la empresa de datos on-chain Glassnode, cuyos indicadores muestran que el activo se encuentra en una fase de estabilización estructural.
Sus métricas registran un tránsito desde la distribución agresiva de monedas hacia una condición de mayor equilibrio, sustentado por una disminución de la presión vendedora dentro de los mercados al contado o spot —donde se intercambian activos para entrega inmediata—. Esta reducción del flujo vendedor introduce una variable de soporte que atenúa la probabilidad de un desplome inmediato.
Las próximas semanas determinarán si estas señales de equilibrio logran consolidar una base firme en el mercado o si el flujo de capitales valida la perspectiva de Gil, extendiendo la corrección hacia la zona proyectada.








