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Varios analistas técnicos proyectan una ruptura alcista de la cuña que está formando XRP.
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Si bitcoin no marca una tendencia alcista firme, será difícil que las criptomonedas sí lo hagan.
El precio de XRP se mueve este martes 7 de julio de 2026 en torno a los 1,12 dólares, aferrado a una zona de soporte que definirá su próximo movimiento tras un año de fuertes pérdidas. La criptomoneda de Ripple llega a ese punto con una lectura contradictoria: el análisis técnico y los fundamentos apuntan al alza, mientras que el criptoinvierno y un entorno macroeconómico adverso empujan en sentido contrario.
La distancia recorrida ilustra el desgaste. Hace un año, XRP superaba los 3,50 dólares; hoy cotiza cerca de un 68% por debajo de aquel nivel.
Esa caída no responde a un problema propio del activo, sino que acompaña la contracción general del mercado de criptomonedas, el mismo clima que mantiene a bitcoin (BTC) lejos de sus máximos.
El siguiente gráfico muestra cómo se ha movido XRP en los últimos 12 meses:
Una cuña descendente comprimida al límite
Sobre el gráfico de XRP, varios operadores describen un punto de inflexión. El analista identificado en X como Suncoast sostiene que XRP atraviesa «un punto de decisión» y que una cuña descendente de varios meses se ha comprimido «al máximo», con el precio probando la línea de tendencia superior justo por encima del soporte clave de 1,13 dólares.
Según su lectura, el perfil de volumen muestra una acumulación relevante y, una vez que se produzca la ruptura, «la expansión será violenta». Vale aclarar que es una hipótesis alcista, no un hecho confirmado: la misma figura puede resolverse a la baja si el soporte cede.

Esa doble posibilidad la remarca el operador Alex Marzell, quien advierte que XRP «rebota desde la liquidez inferior», pero que el nivel decisivo es su línea de soporte.
Los alcistas, señala Marzell, deben defender ese piso: si lo pierden, se vuelve más probable «otra pierna bajista»; si lo sostienen y recuperan el rango superior, se abre «el camino hacia los 2,00 dólares».

La oferta de XRP en Binance se vuelve más escasa
Otro dato refuerza el argumento alcista, esta vez desde el análisis on-chain. El analista Arab Chain, en CryptoQuant, señala que el Índice de Escasez de XRP en Binance trepó a cerca de 0,77, su nivel más alto desde mediados de 2024, mientras el token operaba cerca de los 1,10 dólares.
El indicador mide la disponibilidad del activo en el exchange con más volumen del mundo. Su ascenso, explica el analista, apunta a una menor oferta negociable en la plataforma —por menores depósitos o mayores retiros hacia billeteras propias— y, en consecuencia, a una presión vendedora potencialmente más baja.
Llamativamente, ese repunte se dio sin que el precio subiera al mismo ritmo, lo que sugiere que el cambio responde a la dinámica de oferta y no solo a la acción del precio.
Aun así, el propio Arab Chain matiza el entusiasmo: el índice por sí solo no garantiza la continuidad de una tendencia alcista. El factor decisivo, advierte, será la fuerza de la demanda en las próximas semanas. Si esta se fortalece mientras la oferta sigue limitada, la escasez podría sostener nuevas subidas.

Vale aclarar que la salida masiva de XRP de Binance puede obedecer, tal como CriptoNoticias lo ha reportado, a la salida de Binance de Europa, debido a las nuevas regulaciones. Esto significaría que XRP podría simplemente estar migrando a otros exchanges, pero seguir estando disponible para su venta en grandes cantidades.
Ripple suma la licencia MiCA y refuerza el caso fundamental
Al plano técnico se le añade una novedad regulatoria de peso. Ripple anunció el 6 de julio que obtuvo la autorización completa como Proveedor de Servicios de Criptoactivos ante la Comisión de Supervisión del Sector Financiero de Luxemburgo, con lo que completa sus requisitos bajo el reglamento europeo MiCA.
La empresa afirma que, con esta aprobación, su producto de pagos regulado queda disponible para instituciones y empresas en los 30 países del Espacio Económico Europeo, y suma más de 75 licencias regulatorias en su portafolio global. «Esta autorización CASP significa que Ripple entra en la era post-transitoria de MiCA en total cumplimiento», afirmó Cassie Craddock, directora general para Reino Unido y Europa de la compañía.
El criptoinvierno no termina
Más allá de su configuración técnica, XRP difícilmente se mueva solo. La criptomoneda se comporta como un activo de riesgo y, como tal, tiende a acoplarse a la tendencia general del mercado de criptomonedas, con bitcoin a la cabeza.
Por sólido que luzca su gráfico propio —la cuña comprimida, la oferta más escasa en Binance, el avance regulatorio de Ripple—, esos factores pesan menos cuando el ecosistema entero se inclina en una dirección.
Y esa dirección, por ahora, no acompaña. Buena parte de los analistas anticipa que a bitcoin aún le quedan varios meses de caída. Como reportó CriptoNoticias, hay quienes leen la actual estabilización como una «trampa final» antes de una capitulación hacia los 40.000-50.000 dólares. Si ese escenario se confirma, es probable que arrastre a la baja al resto del mercado, XRP incluido.
Queda así planteada la tensión de fondo. La lectura técnica y los fundamentos abren un camino alcista para XRP; el ciclo bajista y una macroeconomía adversa empujan en sentido contrario. La ruptura de la cuña dirá cuál de los dos relatos se impone, pero mientras el criptoinvierno no dé señales claras de retirada, la balanza sigue cargada del lado de la cautela.









