-
El bono del Tesoro de EE. UU. a 30 años trepó al 5,60%, marca no vista desde 2002.
-
El alza del petróleo presiona a la inflación y aumenta la probabilidad de otro ajuste de la FED.
Los rendimientos de los bonos soberanos de las principales potencias económicas se posicionan al momento de esta publicación, el martes 29 de septiembre de 2026, en niveles inéditos en décadas.
Por ejemplo, el rendimiento del bono del Tesoro de Estados Unidos a 30 años subió 5 puntos básicos y llegó al 5,59% interanual, por primera vez desde junio 2002.
En paralelo, la subida se extendió a otros vencimientos. El bono a 10 años sumó 3 puntos básicos, hasta el 5,26%, mientras que el papel a 2 años añadió 1 punto básico para cerrar en 4,93%.
A raíz de estas variaciones, el título a 30 años acumula un incremento de 75 puntos básicos durante 2026, lo que representa un alza del 15,4% desde enero de este año. Este movimiento refleja que los inversionistas exigen mayor compensación por mantener capital inmovilizado durante tres décadas en deuda pública.

Más allá del mercado estadounidense, la tendencia al alza se replicó fuera de ese territorio. El bono británico a 10 años, conocido como gilt, alcanzó el 5,41%. La cifra representa el rendimiento más alto desde 1999.
De manera similar, en Japón, el bono a 10 años cotiza en 3,09%, su nivel más alto desde agosto de 1996, tras haber superado la barrera del 3% el 1 de septiembre.
En sintonía con esta dinámica global, otros mercados soberanos mostraron retornos elevados en la misma jornada. La deuda pública de Francia cotiza en 4,81%, la de Alemania marca un 3,60% y la de Australia se ubica en 5,37%.
El conflicto en Oriente Medio eleva el precio del crudo
Este repunte generalizado responde al encarecimiento de la energía y a las crecientes expectativas de nuevas alzas en la tasa de interes de la Reserva Federal de Estados Unidos (FED).
En el origen de estas presiones energéticas está la guerra entre Estados Unidos e Irán que comenzó el 28 de febrero. El conflicto afectó el tránsito por el estrecho de Ormuz, vía marítima entre el Golfo Pérsico y el Golfo de Omán que concentra cerca del 20% del petróleo mundial transportado por mar, como reportó CriptoNoticias.
Debido a esta interrupción, el bloqueo en el estrecho mantiene el crudo por encima de 100 dólares el barril, precios no vistos desde 2022. En consecuencia, la escalada energética intensificó las presiones inflacionarias a escala global.
Frente a este escenario, las tensiones llevan al mercado a prever un nuevo ajuste monetario. La herramienta CME FedWatch asigna un 70% de probabilidad a un incremento en la reunión de octubre, frente al 55,4% registrado una semana antes.
Este sesgo restrictivo ya se tradujo en decisiones concretas cuando la FED elevó su tasa de referencia el 16 de septiembre en 25 puntos básicos, situándola entre 3,75% y 4%, en lo que constituyó su primer incremento desde 2023.
En medio de este panorama macroeconómico, bitcoin (BTC) cedió terreno antes de recuperar parte de la pérdida. Ayer el activo digital cayó un 2,2% hasta cotizar cerca de 82.700 dólares, tras haber alcanzado la semana previa un máximo de ocho meses superando los 87.000 dólares. Pese a este retroceso reciente, y a que se mantenía un 33% por debajo del máximo histórico de 126.000 dólares de octubre de 2025, en la jornada actual rebotó por encima de 84.000 dólares, registrando un avance diario cercano al 1%.

La razón es que los bonos del Tesoro, considerados como una de las inversiones más seguras del mundo, comienzan a ofrecer mejores rendimientos en un entorno de tasas altas, desviando capital de mercados más riesgosos hacia inversiones con menor riesgo pero mayores retornos garantizados.
Al evaluar esta tensión en los mercados de renta fija, el boletín financiero The Kobeissi Letter analizó el comportamiento de la jornada. «Para rematarlo todo, tras un intento fallido de intervención, el Tesoro de Estados Unidos ahora está completamente en silencio mientras los rendimientos a largo plazo se disparan a su nivel más alto desde junio de 2002», afirmó la publicación.
Finalmente, The Kobeissi Letter agregó que «el mercado de bonos está operando como si la inflación del 7%+ hubiera regresado y la FED estuviera a punto de empezar a subir las tasas en incrementos de 50 puntos básicos». La firma concluyó señalando: «Esto es insostenible».











