-
Bitcoin experimentó un aumento que no veía desde enero de 2026.
-
La acumulación de optimismo eleva el riesgo de una corrección de bitcoin.
El precio de bitcoin (BTC) superó ayer la barrera de los 87.000 dólares, alcanzando su cotización más alta desde enero de 2026. Esta subida impulsó las conversaciones alcistas en redes sociales a su punto más alto desde 2024.
«El estado de ánimo de los activos digitales ha cambiado drásticamente hacia la celebración», informó la plataforma de analítica de datos Santiment. De sostener esta trayectoria, septiembre se convertiría en el quinto mes positivo para la moneda en lo que va del año 2026.
El contraste en el comportamiento de los inversores queda reflejado en las dinámicas registradas durante los últimos meses, como se ve en el gráfico. Entre el 21 y el 30 de junio, se desató una gran ola de miedo (barras azules) cuando el precio de bitcoin cayó por debajo de los 60.000 dólares, como lo reportó CriptoNoticias.

La situación cambió de forma drástica para el 21 de septiembre, fecha en la que se registró un pico histórico de sentimiento alcista (barras rojas). En esa jornada, las barras rojas de euforia alcanzaron los 954 puntos, lo que marcó el nivel más alto de comentarios alcistas en el mercado desde diciembre de 2024.
La subida del activo estuvo «ayudada por un enorme squeeze de cortos», explicó Santiment. Este fenómeno ocurre cuando los operadores que apostaban a la caída del precio son obligados a comprar activos para cerrar sus posiciones, generando compras en cadena que elevan el valor rápidamente.
Las liquidaciones de posiciones bajistas alcanzaron los 648 millones de dólares en el mercado de criptoactivos en un periodo de 24 horas. En paralelo, el volumen total de operaciones subió un 39%, confirmando un flujo de capital real detrás del movimiento de mercado.
«Esa compra forzada ayudó a acelerar los precios, pero también le dio a los traders tardíos otra razón para perseguir», declaró la firma. Esta conducta desencadenó un fenómeno conocido como FOMO (Fear of Missing Out), donde nuevos operadores compran por temor a quedar fuera de las ganancias.
Asimismo, el interés abierto —es decir, el valor total de los contratos derivados pendientes de liquidar— aumentó un 7,6% hasta aproximarse a los 156.000 millones de dólares. El incremento se produjo de manera simultánea al cierre forzoso de las posiciones en corto.
Según la empresa analítica, esto «sugiere que los traders están reemplazando las posiciones liquidadas con apalancamiento fresco en lugar de enfriarse». Los operadores continúan utilizando capital prestado para apostar a favor de la continuidad en el alza de BTC.
A pesar del volumen ascendente, Santiment advirtió que «el optimismo unilateral es donde la precaución se vuelve útil». Históricamente, el sentimiento del público suele actuar como un indicador contrario en el mercado de activos digitales.
Por un lado, el miedo extremo tiende a coincidir con mínimos de precio o puntos de compra. Por otro lado, la euforia o FOMO extremo se registra frecuentemente cerca de techos o máximos locales, debido a que la mayoría de compradores potenciales ya ha entrado al mercado.
«El pico de sentimiento actual no garantiza una reversión, pero el riesgo es menos atractivo ahora que cuando la multitud estaba temerosa la semana pasada», concluyó la firma. La alta concentración de expectativas positivas incrementa la probabilidad de una corrección o pausa en el precio de bitcoin.









