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Este split inverso será de 1:40.
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La estrategia corporativa de acumulación de bitcoin ha empezado a mostrar grietas.
Nakamoto Inc., una de las empresas que adoptó a bitcoin (BTC) como activo de tesorería corporativa, anunció ayer, 20 de mayo de 2026, un split accionario inverso de 1 por 40 con el objetivo de evitar ser excluida de la bolsa de valores Nasdaq.
La medida se hará efectiva a partir del primer minuto del 22 de mayo de 2026, momento en que las acciones de la compañía comenzarán a cotizar de forma ajustada siempre bajo su símbolo habitual, NAKA.
Esta decisión busca elevar el precio por acción de NAKA para recuperar el cumplimiento del requisito de precio mínimo de oferta de USD 1,00, exigido para permanecer cotizando en Nasdaq.
Mediante este split inverso, cada 40 acciones actuales se consolidarán en una sola, lo que reducirá el número de acciones en circulación de la empresa de 696,1 millones a aproximadamente 17,4 millones de títulos.
Cabe destacar que un split inverso es un procedimiento corporativo habitual en los mercados bursátiles. En esencia, consiste en reducir la cantidad total de acciones en circulación para incrementar proporcionalmente el precio individual de cada una.
Para los inversores, este ajuste técnico no representa ninguna pérdida de dinero ni cambia su posición real en la empresa. La razón es simple: aunque los accionistas pasarán a tener menos títulos en su cartera, el valor total de su inversión y su porcentaje de propiedad sobre la compañía se mantienen intactos. A modo de analogía explicativa, es exactamente igual que cambiar cincuenta billetes de un dólar por un solo billete de cincuenta dólares.
Este movimiento financiero es el resultado directo del severo impacto de la volatilidad del mercado de bitcoin sobre el balance de la firma. La cotización de la empresa Nakamoto se ha visto fuertemente arrastrada por la caída del precio de bitcoin, que tras tocar un máximo histórico de USD 126.000 en octubre de 2025, sufrió un desplome superior al 50% hasta los USD 60.000 en febrero de 2026, y actualmente cotiza alrededor de los USD 81.000.
El siguiente gráfico muestra cómo se ha movido el precio de las acciones de NAKA durante los últimos 12 meses:
Nakamoto posee 5.058 bitcoin al momento de esta publicación y, tal como ha reportado CriptoNoticias, ha tenido que vender parte de sus tenencias en pérdida para cubrir gastos operativos.
Queda de este modo en evidencia que la estrategia corporativa de acumulación de bitcoin ha empezado a mostrar grietas. El modelo de tesorería, popularizado inicialmente por firmas como Strategy y luego replicado por otras compañías, expone a las empresas a una enorme presión cuando el valor del activo subyacente retrocede y el negocio principal no genera el flujo de caja necesario para absorber las pérdidas contables.
El caso de Nakamoto no es aislado y confirma una vulnerabilidad creciente en este modelo de negocio. Recientemente, CriptoNoticias reportó que la firma francesa de semiconductores Sequans Communications se vio obligada a liquidar más de 2.000 BTC de su reserva para garantizar su supervivencia operativa tras sufrir un desplome del 81% en sus acciones y verse ahogada por deudas colaterales.
Al igual que Sequans, Nakamoto experimenta ahora los efectos de vincular su destino financiero a la volatilidad de bitcoin. La reestructuración de sus acciones pone en evidencia que, sin ingresos operativos sólidos que respalden la tesorería, la estrategia de acumulación a largo plazo puede verse interrumpida por la urgente necesidad de supervivencia en los mercados tradicionales.
Para los inversionistas, estos episodios subrayan una regla de oro insustituible: la importancia de la gestión de riesgo. Sobreacumular bitcoin sin el respaldo de otros activos más estables o de un flujo de caja independiente puede generar vulnerabilidades críticas durante los ciclos bajistas.
Por tal motivo, mantener un patrimonio equilibrado es fundamental no solo para mitigar la volatilidad extrema, sino para evitar reestructuraciones forzosas o liquidaciones en el peor momento posible, garantizando así la resiliencia financiera a largo plazo incluso cuando el mercado entra en números rojos.









