-
En 4 mercados bajistas previos, BTC pasó entre 122 y 303 días bajo su precio realizado.
-
La volatilidad repuntó desde agosto, pero sigue contenida frente a ciclos anteriores.
Bitcoin (BTC) atraviesa un recorrido de precio distinto al de otros mercados bajistas. Desde el máximo histórico de 126.000 dólares, alcanzado en octubre de 2025, la moneda digital cotiza un 30% por debajo, pero sigue por encima de su precio realizado y lejos de los episodios de mayor volatilidad de ciclos anteriores.
La primera diferencia está justamente en el precio realizado (que actualmente es de 53.450 dólares): el activo aún no cayó por debajo de ese nivel, como sí ocurrió en los últimos cuatro mercados bajistas. El indicador refleja el costo promedio de los bitcoin en circulación y, cuando la cotización queda por debajo, suele asociarse con períodos en los que una parte importante de los inversionistas mantiene sus monedas con pérdidas.
Bitcoin todavía no perdió su precio realizado
Los datos consultados el 23 de septiembre de 2026 muestran una diferencia clara frente a los ciclos anteriores. Prueba de ello es que, en los últimos cuatro grandes mercados bajistas, BTC permaneció 122, 303, 140 y 179 días por debajo de su precio realizado. No fueron cruces aislados: la cotización pasó meses debajo de la base de costo agregada mientras el mercado atravesaba sus etapas de mayor capitulación.

En 2026, eso todavía no ocurrió. La caída fue suficiente para borrar una parte importante de las ganancias desde el máximo, pero no para llevar al conjunto del mercado a una situación comparable con aquellas fases.
Esto no convierte al precio realizado en un piso imposible de perder. La señal está en otra parte: un comportamiento que acompañó a los cuatro mercados bajistas anteriores sigue ausente en el actual.
Agustín Natoli, analista conocido como Joven Inversor, advirtió en diálogo con CriptoNoticias que algunos patrones considerados durante años como referencias del ciclo ya dejaron de cumplirse. “Lo que sí puede cambiar son algunas cosas puntuales de cada ciclo y también algunas creencias propias que los bitcoiners vamos creando sobre qué puede pasar y qué no”, explicó.
Natoli recordó, por ejemplo, que durante años se consideró improbable que bitcoin cayera en un mercado bajista por debajo del máximo histórico del ciclo anterior. “En 2017 bitcoin había llegado a 19.000 dólares y en 2022 decíamos: ‘de 19.000 no debería bajar porque nunca bajó por debajo de ese máximo’. Bueno, cayó a 15.000 dólares”, señaló.
La excepción volvió a repetirse posteriormente. “El máximo anterior había estado en 69.000 dólares y en este ciclo llegamos a 57.000. Es una regla que se rompió en el ciclo anterior y se volvió a romper en este”, agregó.
El antecedente sirve para poner en perspectiva lo que ocurre ahora: que BTC haya pasado meses por debajo del precio realizado en mercados bajistas anteriores no implica que esa secuencia deba repetirse.
La caída de precio también es menos profunda
El segundo gráfico de Glassnode, con datos consultados el 23 de septiembre, compara cuánto perdió BTC desde el máximo de cada ciclo.

El precio actual ronda 30% menos que su máximo, aunque llegó a superar el 50% y se mantuvo cerca de esa zona durante algo más de dos meses. Aun así, en los mercados bajistas de 2013, 2017 y 2021 las pérdidas terminaron profundizándose hasta aproximadamente 70%-85%.
La comparación todavía está abierta. Glassnode marca los próximos 90 días como una ventana importante porque los ciclos anteriores encontraron sus mínimos en una etapa similar. Por eso, no puede afirmarse que BTC haya evitado una caída mayor.
Sí puede decirse que hasta ahora necesitó una caída considerablemente menor para llegar a esta altura del ciclo. Eso cambia la pregunta: quizá ya no sea necesario repetir caídas del 70% u 80% para que el mercado elimine excesos y reconstruya una base de compradores.
Por esa razón, en este análisis, la volatilidad aporta otra pista.
La volatilidad aumenta, pero los extremos se moderaron
La volatilidad mide cuánto varía una cotización durante un período determinado. Cuanto más alta es, mayores son las oscilaciones; cuando disminuye, los movimientos tienden a comprimirse. No indica dirección: puede aumentar tanto durante una caída como durante una subida.
Los datos de Coinglass consultados el 23 de septiembre muestran que los grandes picos registrados durante los primeros años de bitcoin fueron perdiendo intensidad.
Sin embargo, los datos de Glassnode obligan a matizar esa lectura.

La volatilidad realizada anualizada a un mes descendió hasta 22%-25% en agosto, pero durante septiembre volvió a acercarse a 50%. Es decir, no se encuentra actualmente en mínimos.
Las dos lecturas no se contradicen: la volatilidad puede estar reduciéndose estructuralmente mientras todavía aparecen episodios de fuertes movimientos en períodos más cortos.
Algo similar ya había ocurrido en febrero. Entonces, la medición anualizada a siete días alcanzó su mayor nivel desde 2022, mientras las referencias de 30 y 90 días permanecían considerablemente más contenidas. El mercado atravesaba ráfagas violentas sin instalarse todavía en un régimen de estrés extremo sostenido.
¿Por qué bitcoin podría estar absorbiendo mejor las caídas?
Una posible explicación está en quiénes participan hoy del mercado. En 2022, parte importante de la presión vendedora estuvo relacionada con el colapso de actores como Terra-Luna y FTX, en medio de liquidaciones y desapalancamiento. Desde entonces, los fondos cotizados en bolsa (ETF) abrieron una nueva vía de entrada institucional, mientras empresas y gobiernos comenzaron también a incorporar BTC a sus estrategias.
Esa demanda no impide las correcciones o las caídas más prolongadas, pero puede ofrecer una contraparte adicional cuando aumentan las ventas. Un ejemplo reciente ocurrió el 21 de septiembre, cuando los ETF spot de bitcoin en Estados Unidos recibieron 999 millones de dólares en una sola jornada, la mayor entrada de 2026. En agosto habían acumulado 2.230 millones de dólares durante el tramo en el que BTC avanzó 26%.
Los datos no demuestran que la inversión institucional sea la causa de que las caídas actuales sean menos profundas. Sí muestran una diferencia respecto de ciclos anteriores: hoy existe un canal de absorción de capital que antes no tenía esta escala.
Los próximos meses pondrán a prueba la diferencia
El escenario favorable sería que BTC continúe por encima de su precio realizado mientras una nueva expansión de la volatilidad encuentra suficiente demanda para evitar una capitulación comparable con las anteriores. Eso reforzaría la posibilidad de que los mercados bajistas sean cada vez menos profundos.
El escenario contrario aparecería si bitcoin pierde esa referencia durante un período prolongado y, al mismo tiempo, la volatilidad vuelve a expandirse junto con una caída mayor. En ese caso, el periodo de depreciación empezaría a parecerse mucho más a los ciclos previos.
Por ahora, los datos no muestran que bitcoin haya dejado de caer. Muestran algo más concreto: el mercado está absorbiendo la caída sin reproducir, hasta ahora, el mismo nivel de pérdida y estrés de otras etapas bajistas. Si esa diferencia se mantiene, el cambio no estaría en la desaparición de los ciclos, sino en la forma en que BTC los atraviesa.












