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Hay más de 40 millones de tokens creados, lo que provoca una dilución de liquidez.
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Analista cree que puede ser un momento de oportunidad si se detectan proyectos con potencial.
Entre el 38 y el 40% de las altcoins (criptomonedas sin contar a bitcoin) se encuentran cotizando cerca de sus precios mínimos históricos, de acuerdo con datos de CryptoQuant.
Esta cifra es superior al 38% registrado tras el colapso de FTX en 2022 y representa una de las mayores presiones sobre las criptomonedas alternativas en todo el ciclo actual.
Entre las altcoins afectadas se encuentran proyectos de alta capitalización como Polkadot (DOT), que tocó un nuevo mínimo histórico cerca de los USD 1,13 en febrero de 2026; Polygon (POL), que ha cotizado alrededor de USD 0,08 también en febrero; y Worldcoin (WLD), que cayó a los USD 0,24 durante marzo. Además, hay miles de tokens de baja capitalización que se encuentran en igual situación.
La caída sucede en el marco de fuertes tensiones geopolíticas, como el conflicto armado entre Estados Unidos, Israel e Irán, con ataques militares y amenazas sobre rutas petroleras clave. Esto ha generado incertidumbre en los mercados financieros y ha reducido el apetito por inversiones de alto riesgo, tal como CriptoNoticias ha estado explicando en días recientes.
A este escenario se suma un patrón histórico del mercado de criptomonedas: el segundo año después del halving de bitcoin (BTC) suele mostrar fases de consolidación o corrección, en las que muchas altcoins sufren caídas más pronunciadas que bitcoin. Y 2026 es, precisamente, el segundo año tras el halving de 2024.

Para el analista de CryptoQuant que se identifica como «Darkfost», más allá del contexto macroeconómico, el mercado también enfrenta un desafío estructural creciente: la proliferación masiva de tokens.
El analista comentó este 30 de marzo de 2026 que actualmente existen más de 40 millones de criptomonedas y tokens, con una concentración significativa en redes como Solana, Base y BNB Smart Chain. Esta expansión ha reducido las barreras de entrada, pero también ha fragmentado la liquidez disponible.
Para Darkfost, el resultado es un mercado donde el capital se distribuye entre una cantidad cada vez mayor de proyectos, debilitando su rendimiento y aumentando su fragilidad. Este factor ayuda a explicar por qué el porcentaje de altcoins en mínimos históricos supera incluso niveles observados en ciclos bajistas anteriores.
Si bien Darkfost señala que estos niveles extremos pueden abrir oportunidades de inversión si se detectan proyectos con potencial, el contexto obliga a matizar esta idea: la evidencia de ciclos anteriores indica que muchas altcoins no logran recuperar sus máximos históricos.
Por ejemplo, Internet Computer (ICP) nunca ha regresado cerca de su ATH de USD 700, Polkadot (DOT) y Algorand (ALGO) están muy por debajo de sus picos de mercado, y Cosmos (ATOM) también permanece lejos de sus máximos anteriores.
Estos casos ilustran que identificar proyectos “ganadores” es un proceso altamente incierto, dado que la mayoría de los tokens no recupera sus niveles previos de precio. En otras palabras, aunque pueden existir oportunidades, estas conviven con un riesgo elevado de pérdida, en un mercado cada vez más saturado.
En este escenario, el mercado de altcoins parece entrar en una fase de depuración más agresiva, donde solo una minoría logra mantenerse relevante mientras el resto queda expuesta a caídas prolongadas.








