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La estrategia nuclear busca ampliar opciones tácticas ante posibles conflictos con China o Rusia.
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El Secretario de Defensa afirmó que el Pentágono trabaja para “habilitar o derrotar” Bitcoin.
Estados Unidos avanza en una nueva estrategia de seguridad mientras Bitcoin empieza a ocupar un espacio dentro del debate sobre infraestructura digital y soberanía financiera. El 5 de agosto de 2026, NBC News informó que el Pentágono prepara una revisión de su doctrina nuclear para enfrentar posibles conflictos regionales con China o Rusia, en un contexto donde Washington también evalúa tecnologías descentralizadas como Bitcoin.
El documento está siendo elaborado por Elbridge Colby, subsecretario de Defensa para Política, y plantea dar mayor peso a armas nucleares tácticas de corto alcance frente a escenarios de guerra limitada. La propuesta busca ofrecer al presidente estadounidense más opciones de respuesta sin depender únicamente de una represalia nuclear estratégica de gran escala.
La revisión responde a un escenario de creciente competencia entre potencias. Estados Unidos enfrenta simultáneamente la expansión militar de China y la capacidad nuclear de Rusia, mientras aumenta la importancia de tecnologías vinculadas con redes digitales, ciberseguridad y sistemas financieros alternativos.
En ese contexto, Bitcoin ha comenzado a aparecer dentro de evaluaciones estratégicas del Departamento de Defensa. Como reportó CriptoNoticias, en abril de 2026, el almirante Samuel Paparo confirmó que el Comando Indo-Pacífico de Estados Unidos opera un nodo de Bitcoin para pruebas relacionadas con seguridad de redes y describió la red como una herramienta con potencial estratégico.
Posteriormente, el secretario de Defensa Pete Hegseth afirmó ante el Congreso que existen iniciativas clasificadas relacionadas con Bitcoin. “Habilitarlo o derrotarlo” son, según sus palabras, parte de los esfuerzos que el Departamento de Defensa desarrolla para obtener ventajas en distintos escenarios.
Soy un firme defensor del potencial de Bitcoin y las criptomonedas, y muchas de las cosas que estamos haciendo, ya sea habilitarlo o derrotarlo, son esfuerzos clasificados que están en curso dentro de nuestro departamento y que nos proporcionan mucha ventaja en una gran variedad de escenarios.
Pete Hegseth, secretario de Defensa de Estados Unidos.
El interés estadounidense también se refleja en su política de reservas. La reserva estratégica de Bitcoin, creada en marzo de 2025 mediante una orden ejecutiva del presidente Donald Trump, mantiene BTC confiscados en procedimientos civiles y criminales bajo una política de no venta. El gobierno estimó entonces que controlaba cerca de 200.000 BTC, aunque no existe una auditoría pública completa de las tenencias actuales.
Sin embargo, la relación entre Bitcoin y la seguridad nacional ha generado cierto debate dentro de la comunidad del activo. El maximalista Matthew Kratter cuestionó las declaraciones de Paparo al considerar que términos como “proyección de poder” no explican de forma concreta cómo un nodo de Bitcoin puede convertirse en una ventaja militar.
Por ahora, el debate actual muestra que Bitcoin está siendo evaluado desde una perspectiva más amplia que la financiera. Mientras algunos funcionarios estadounidenses analizan sus posibles usos en resiliencia digital y transferencia de valor, otros estudian sus riesgos dentro de un escenario de competencia tecnológica global.
Si esta tendencia continúa, el papel de Bitcoin en la política internacional podría depender menos de su precio y más de su capacidad para integrarse en discusiones sobre infraestructura digital, soberanía financiera y autonomía frente a sistemas tradicionales en momentos de crisis.








