-
La EF quiere reducir los gastos de su tesorería de alrededor del 15% al 5% anual para 2030.
-
Buterin insistió con replicar la simplicidad del diseño de Bitcoin.
La Fundación Ethereum (EF) desvinculó este 23 de junio a 54 personas, aproximadamente el 20% de su plantilla, y anunció una reducción presupuestaria del 40% para 2026, según un comunicado institucional publicado hoy. Según Vitalik Buterin, el recorte forma parte de la transición hacia un modelo de gasto más austero: la EF busca pasar de gastar alrededor del 15% de su tesorería por año (promedio previo a 2026) a un objetivo de cerca del 5% anual hacia 2030.
Buterin, cofundador de Ethereum, acompañó el comunicado institucional con una publicación propia en X donde rechazó el relato habitual que suele acompañar a este tipo de decisiones. «No voy a fingir que no se perdió algo de gran valor. Los respeto demasiado como para pretender eso», escribió en referencia a los desvinculados, a quienes describió como ingenieros brillantes, algunos con casi una década de trabajo en el protocolo.
El recorte tiene como trasfondo una hoja de ruta técnica que Vitalik llama Strawmap, la cual describe como la tercera iteración de Ethereum, comparable en escala al Merge de 2022 pero con entrega incremental en lugar de un único gran lanzamiento.
El Strawmap propone reemplazar y ampliar prácticamente todos los componentes del protocolo: consenso, sistema de pruebas, privacidad, modelo de cuentas y estado. Es la justificación técnica del ajuste: la EF recorta gastos operativos para concentrar recursos en lo que, según Buterin, solo ella puede hacer.
Una vez completado el Strawmap, Vitalik anticipó en su publicación en X cuál es su posición personal sobre el futuro de la organización: operar con una barra muy alta para nuevas funcionalidades, limitarse a correcciones de seguridad y cambios de alto valor, y aprender menos de proyectos de millones de líneas de código y más de Bitcoin.
No es la primera vez que el cofundador de Ethereum destaca la simplicidad de Bitcoin, como ya lo había hecho en mayo pasado, como lo reportó CriptoNoticias, cuando aseguró que “la simplicidad es clave para la escalabilidad a largo plazo de Ethereum”.
Adicionalmente, aunque ni Buterin ni el comunicado de la Fundación lo mencionaron, vale remarcar que en el pasado esta organización fue duramente criticada por los participantes del ecosistema Ethereum por las recurrentes ventas de ether (ETH) de la EF, alegando que eso impulsaba el precio del token nativo a la baja. Desde la Fundación, la respuesta era que había que vender para sostener los sueldos de los equipos de trabajo, de modo que, aunque no lo especificaron, la reducción de personal podría estar también ligada a un mejor manejo de las reservas y evitar esas críticas.
La nueva estructura de la Fundación Ethereum
De acuerdo con lo comunicado por la EF, ahora esta organización se reorganiza en cinco clústeres de trabajo, cada uno con un dominio distinto:
- Capa de protocolo (Protocol Layer): desarrollo e investigación del protocolo base de Ethereum.
- Capa de acceso (Access Layer): herramientas para que los usuarios puedan leer la cadena, transaccionar y operar sin depender de intermediarios.
- Capa de usuario (User Layer): investigación sobre las necesidades reales de los usuarios y cómo el protocolo las atiende o falla en atenderlas.
- Capa de comunidad (Community Layer): cómo la EF se muestra al mundo y construye alianzas fuera del ecosistema de criptomonedas.
- Capa institucional (Institutional Layer): trabajo con empresas, gobiernos y organizaciones que adoptan Ethereum.
El anuncio llega en medio de una ola de salidas que CriptoNoticias viene siguiendo desde comienzos de año. En febrero renunció Tomasz Stańczak, codirector ejecutivo. El 18 de junio lo hizo Hsiao-Wei Wang, la otra codirectora. A ellos se sumaron la mayoría de los desarrolladores centrales.
Asimismo, exinvestigadores y desarrolladores de la EF lanzaron ayer Ethlabs, una organización independiente orientada a la investigación y el desarrollo del ecosistema. La reestructuración de hoy no es el inicio de una crisis, según la EF, ya que sería la conclusión formal de un proceso que ya estaba en marcha.
Cambios internos en el ecosistema Ethereum
PSE (Privacy and Scaling Explorations), la unidad de investigación de la EF dedicada a las pruebas de conocimiento cero (ZK-Proofs en inglés), se disuelve como estructura independiente. Las ZKP son mecanismos criptográficos que permiten demostrar que algo es verdadero sin revelar la información subyacente, y son la base técnica de los principales sistemas de privacidad y escalado de Ethereum. Según Vitalik, las personas que trabajan en ZKP migran de la «exploración» a la implementación concreta dentro de la Capa de Protocolo y de la Capa de Acceso.
Por otro lado, el modelo de seguridad de los clientes de Ethereum también cambia. Hasta ahora, la red operaba con múltiples implementaciones del software de nodo para garantizar redundancia: si una fallaba, las demás sostenían la cadena.
Conforme a lo dicho por Vitalik, ese modelo migra hacia la especialización, converificación formal asistida por inteligencia artificial (IA) como nueva estrategia de seguridad. La verificación formal es una técnica que usa herramientas matemáticas para demostrar que el código se comporta exactamente como fue diseñado, sin necesidad de múltiples implementaciones paralelas que cumplan la misma función. Esto, según el cofundador, reduce los recursos necesarios para lanzar actualizaciones del protocolo.
Los recortes alcanzan también a tres frentes que hasta ahora demandaban presupuesto significativo: Devcon, un evento anual y el más importante del ecosistema Ethereum, pasará a ser más pequeño y austero, y los megaproyectos externos que la EF financiaba dejan de estar en su presupuesto, aunque Vitalik anunció que los que considere valiosos los financiará con fondos propios.
El horizonte: «ajuste progresivo y consolidación»
Tomasz Stańczak, excodirector ejecutivo de la EF, respaldó la dirección estratégica del recorte. Señaló que durante su gestión ya había considerado recortes a los equipos de clientes, aunque los abandonó antes de concretarlos, y que el texto de Vitalik logra expresar esa lógica «de forma más clara».
Sin embargo, Stańczak planteó una reserva concreta sobre la nueva estructura: con siete agrupaciones de alto nivel en lugar de las cuatro que él considera que deberían ser, el organigrama le parece confuso y posiblemente reflejo de las dificultades internas de la organización para limitar títulos y delegar en liderazgos confiables. «Puede leerse como un regreso a una EF descentralizada», escribió, «pero siento que representa más probablemente la lucha de la EF para limitar la toma de decisiones a nivel del directorio».
Jason Chaskin, desarrollador de la EF que permanece en la organización, fue directo sobre el costo humano del recorte:
Hay personas que respeto profundamente, con quienes trabajé y a quienes vi hacer un trabajo extraordinario, que fueron desvinculadas. Es una mierda.
Jason Chaskin, desarrollador de la EF.
Al mismo tiempo, Chaskin expresó que considera que la EF está ahora mejor posicionada para cumplir su objetivo central: que cualquier persona pueda acceder a Ethereum sin intermediarios, y que esos servicios sean lo suficientemente buenos como para que la gente los elija porque son mejores, no por razones ideológicas.
De modo tal, la reducción de la EF como institución central y gestora de la evolución del protocolo podría abrir una puerta hacia una mayor descentralización en este ecosistema, repartiendo esa tarea entre organizaciones como Ethlabs y equipos independientes.









