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Los estafadores usan puentes entre redes y exchanges para mover fondos y dificultar su rastreo
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Los estafadores han transferido USD 1.900 millones en criptoactivos en los últimos años.
TRM Labs, la empresa de inteligencia y análisis de blockchain, encendió las alarmas por una nueva ola de fraudes ligados al Mundial de Fútbol 2026, un torneo que mueve a millones de aficionados y concentra un enorme flujo de dinero en entradas, viajes y apuestas.
La firma de análisis blockchain aseguró que los delincuentes ya habían comenzado a montar su infraestructura semanas antes del inicio del campeonato, con el objetivo de aprovechar el interés masivo del público mediante promociones engañosas y esquemas vinculados con criptomonedas.
Entre las operaciones detectadas por la compañía aparecen al menos dos páginas falsas que simulaban vender boletos oficiales, además de una red que ofrecía acceso a supuestos partidos amañados a cambio de pagos en activos digitales. TRM Labs indicó que varias de estas campañas pudieron asociarse con cuatro direcciones de criptomonedas usadas para recibir dinero de potenciales víctimas. Según el análisis, serían montos de menos de 1.700 dólares.
Los grupos criminales suelen recurrir a puentes entre distintas redes y a cuentas en plataformas de intercambio con custodia para alejar los fondos de las direcciones donde inicialmente reciben el dinero. La firma detectó este tipo de movimientos en algunas estafas vinculadas al Mundial de 2026, una práctica que forma parte de una tendencia más amplia. De acuerdo con sus datos, los estafadores han transferido en conjunto cerca de USD 1.900 millones mediante puentes a lo largo de los años, con el objetivo de dificultar el seguimiento de los recursos y preservar su acceso a la liquidez.
La empresa también recordó que las criptomonedas continúan siendo un método atractivo para los estafadores por la rapidez de los pagos y su alcance internacional. Sin embargo, Ari Redbord, director global de políticas de la firma, destacó que la transparencia de muchas redes también ayuda a los investigadores y equipos de cumplimiento a seguir el rastro de los fondos y detectar patrones sospechosos antes de que las pérdidas sean mayores.
Las advertencias de TRM Labs coinciden con alertas previas de la FIFA y del FBI. En mayo, el FBI reportó la aparición de dominios fraudulentos que imitaban sitios oficiales de la FIFA con fines de robo de datos personales, venta de entradas inexistentes y distribución de productos falsificados relacionados con el torneo. La FIFA, por su parte, advirtió que comprar boletos por canales no autorizados puede terminar en pérdidas económicas y en la invalidación de las entradas.

El riesgo también crece por el tamaño del evento. El Mundial de 2026 se disputa en Estados Unidos, Canadá y México, y la FIFA calcula que reunirá a unos 6,5 millones de asistentes, con un impacto económico cercano a los 40.900 millones de dólares. Ese volumen de movimiento convierte al torneo en un objetivo muy atractivo para ciberdelincuentes que buscan aprovechar la urgencia de los fanáticos por conseguir entradas, viajar o apostar.
Ante este escenario, los especialistas recomiendan comprar únicamente en los portales oficiales de FIFA, verificar con cuidado cada dirección web y desconfiar de supuestas ofertas exclusivas, ganancias garantizadas o apuestas con resultados seguros. También aconsejan no enviar criptomonedas a personas o plataformas cuya legitimidad no haya sido comprobada. Con el torneo en marcha y millones de aficionados atentos a cada partido, se espera que los intentos de fraude sigan creciendo en las próximas semanas.
Las cifras reflejan que el problema trasciende el Mundial de Fútbol 2026 y forma parte de una tendencia más amplia dentro del ecosistema cripto. Según TRM Labs, durante 2025 se registraron cerca de USD 35.000 millones en transferencias dirigidas a billeteras vinculadas con actividades fraudulentas, dentro de un volumen total de USD 158.000 millones relacionado con operaciones ilícitas. Además, los esquemas de inversión engañosos concentraron el 62% de los fondos obtenidos mediante estafas, un escenario que refuerza la necesidad de extremar las precauciones ante ofertas sospechosas durante eventos de alcance global como la Copa del Mundo.









