-
Ayala cree que la orden es un “wake up call” a la banca estadounidense para que reconozca al sector.
-
Según él, altos ejecutivos de bancos latinos están “muy conscientes” del ecosistema de bitcoin.
La reciente orden ejecutiva firmada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, junto con el avance de la Ley Clarity en el Senado de ese país, están marcando un punto de inflexión histórico para el sistema financiero y de criptomonedas a nivel global.
De acuerdo con Luis Ayala, director general para América Latina de la empresa de custodia BitGo, estas medidas regulatorias representan un verdadero «wake up call» (llamado de alerta) para la banca tradicional, obligándola a integrar la tecnología de Bitcoin y los activos digitales si desea mantener su competitividad en el mercado actual.
En una entrevista exclusiva concedida a CriptoNoticias, el ejecutivo explicó que el entorno político y legislativo de la nación norteamericana destrabará los cuellos de botella que, desde su óptica, históricamente frenaron el crecimiento de la adopción de criptomonedas en el territorio latinoamericano.
Ayala recordó que, hasta ahora, los bancos locales dependían estrictamente del criterio de riesgo de sus corresponsales estadounidenses. Y señaló que la falta de claridad regulatoria en las finanzas tradicionales respecto a las monedas digitales ha delegado el liderazgo de la innovación en América Latina hacia las empresas del sector fintech.
No obstante, afirmó que las normativas impulsadas desde Washington reescriben por completo esta dinámica comercial. A su juicio, debido al impulso regulatorio desde EE. UU., se redefine la relación entre las finanzas tradicionales y Bitcoin de forma definitiva.

“Pulgares arriba” para los bancos estadounidenses
Ayala destacó que la Ley Clarity —que fue aprobada en el Comité Bancario del Senado la semana pasada— faculta explícitamente a las entidades bancarias a participar en actividades relacionadas con la contabilidad descentralizada. Y comentó que un aspecto fundamental de este marco legal es que los activos en custodia no son pasivos del balance del banco, lo que elimina un obstáculo operativo y otorga un respaldo institucional sin precedentes.
«Ópticamente esto le da un thumbs up (pulgar arriba) a los bancos americanos, por lo tanto eso normalmente cascadea a los bancos de la región y digamos que es lo que vamos a ver en ese fenómeno», señaló el director de BitGo.
Por su parte, la orden firmada por el Ejecutivo de Estados Unidos el 19 de mayo pasado, añade otra capa de ventaja al ejercer una presión de competencia directa contra las instituciones financieras que se resistan al cambio tecnológico.
Es que el decreto establece que, si un banco tradicional decide no participar en el ecosistema, igual se otorgará a las empresas del sector de las monedas digitales el acceso a las cuentas maestras de la Reserva Federal (FED). Todo con el objetivo de competir en igualdad de condiciones.
Al respecto, Ayala enfatizó que «esto obliga a los bancos a transformarse más rápido y a tomar en serio que Bitcoin y el blockchain han existido desde 2009 y son bastante populares. También incentiva un cambio de mentalidad».
Más allá de los bancos estadounidenses, el directivo de BitGo reveló que altos ejecutivos de instituciones bancarias latinoamericanas están «muy conscientes» de este panorama. Y citó ejemplos de entidades de la región, como el Banco de Crédito de Bolivia, el Banco de Crédito del Perú, Tower Bank en Panamá, y gigantes brasileños como Itaú, Santander y BTG Pactual, que ya han desarrollado iniciativas e integrado herramientas de este ecosistema para responder a la presión del mercado, tal como lo ha documentado CriptoNoticias.

La innovación tecnológica ante la hegemonía bancaria
En la entrevista, Ayala reforzó la narrativa de que, contrario a la tesis de que las monedas digitales y la tecnología de Bitcoin buscan la desaparición total del sistema bancario tradicional, las regulaciones vigentes demuestran que las innovaciones obligan a los bancos hacia una transformación acelerada.
Por eso, desestimó que la orden ejecutiva de Trump y la inminente Ley Clarity “pongan en jaque” la existencia de las entidades financieras tradicionales. Como lo ve, «más bien le trae reglas más claras y más certeza a los bancos para participar en este mundo nuevo».
A juicio del directivo, el uso de redes descentralizadas proporciona a las entidades financieras y a los organismos reguladores ventajas operativas críticas a través del estándar conocido como KYT o «Conoce tu Transacción». Dicha propiedad técnica garantiza una trazabilidad y un monitoreo muy superiores a los de los sistemas cerrados tradicionales para prevenir el lavado de dinero y el financiamiento al terrorismo, trayendo herramientas eficientes y descentralizadas para el sector de las finanzas tradicionales.
En este nuevo contexto de negocios, el rol de corporaciones como BitGo, se enfoca en guiar a la banca tradicional en su transición hacia la infraestructura digital.
Tal como lo expresó Ayala, son un «confidente estratégico» que acompaña a las instituciones desde operaciones básicas en sus mesas de dinero hasta el desarrollo de plataformas completas de intercambio, facilitando la adaptación ante una inminente apertura de los marcos regulatorios locales en toda América Latina.
La combinación de la orden ejecutiva de Trump y la ley Clarity marca un punto de inflexión que elimina los cuellos de botella regulatorios para los bancos corresponsales y locales. Lejos de extinguirse, la banca tradicional se ve forzada a un proceso de transformación acelerada, legitimando y masificando el uso de criptoactivos en beneficio directo de la economía y los usuarios latinoamericanos.








