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Las pruebas de 2024 liquidaron casi EUR 1.600 millones en dinero de banco central.
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El objetivo es que stablecoins y depósitos tokenizados puedan convivir con el dinero del BCE
El Banco Central Europeo (BCE) avanza en una estrategia para incorporar el dinero de banco central a los mercados financieros que operan sobre tecnología de registro distribuido (DLT), con el objetivo de acompañar la expansión de la tokenización sin perder capacidad de influencia sobre la infraestructura monetaria europea.
Piero Cipollone, miembro del Comité Ejecutivo del BCE, sostiene que los mercados basados en activos tokenizados necesitan mecanismos de liquidación respaldados por dinero del banco central. La idea es que las ventajas de las redes DLT, como una mayor integración y procesos potencialmente más eficientes, puedan desarrollarse sin que las operaciones dependan exclusivamente de instrumentos privados.
El BCE realizó durante 2024 más de 50 pruebas relacionados con la liquidación de operaciones basadas en DLT en nueve jurisdicciones. Los experimentos evidenciaron interés entre los participantes del mercado por utilizar dinero de banco central en estas operaciones, en lugar de depender únicamente de stablecoins, depósitos bancarios tokenizados u otros instrumentos privados.
En este contexto aparece Pontes, un proyecto cuyo lanzamiento está previsto para el tercer trimestre de 2026. Su objetivo es conectar determinadas plataformas DLT con los servicios de TARGET del Eurosistema, de manera que las operaciones con activos tokenizados puedan liquidarse utilizando reservas de euros mantenidas en el banco central.
Pontes se integra en una estrategia más amplia denominada Appia, presentada en marzo de 2026 y orientada a desarrollar un ecosistema financiero europeo tokenizado con horizonte en 2028. Uno de sus principales retos será garantizar la interoperabilidad entre las distintas redes DLT, evitando que la proliferación de plataformas genere nuevos niveles de fragmentación en los mercados.
La integración de esta tecnología con la política monetaria ya comenzó. A finales de marzo de 2026, el Eurosistema empezó a aceptar determinados activos comercializables emitidos mediante DLT como garantía para operaciones de política monetaria. La medida no supone que cualquier activo tokenizado pueda utilizarse como respaldo, pero sí representa un paso hacia su incorporación en la infraestructura financiera tradicional.
Con estas iniciativas, el BCE busca que la transición hacia mercados tokenizados no implique sustituir el dinero de banco central por alternativas privadas. El desafío será convertir los proyectos experimentales en una infraestructura interoperable, segura y suficientemente adoptada por bancos, inversores y operadores financieros.








